SISTEMA ENDOCRINO
HORMONAS
HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL POR EL
HIPOTÁLAMO
HORMONA DEL CRECIMIENTO
Y SUS FUNCIONES
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
LA HIPÓFISIS Y SU
RELACIÓN CON EL
HIPOTÁLAMO
PARTES: ADENOHIPÓFISIS Y
NEUROHIPÓFISIS:- Es una
pequeña glándula de cerca de 1
cm. de diámetro y un peso de
0,5-1gramo, localizada en la
silla turca del hueso esfenoides,
en la cavidad craneana. Se
encuentra unida al hipotálamo
mediante el tallo hipofisario.
Desde el punto de vista
fisiológico podemos
considerarla dividida en dos
partes: lóbulo anterior o
adenohipófisis y el lóbulo posterior o neurohipófisis. Entre ambos existe una
zona escasamente vascularizada denominada pars intermedia,
prácticamente inexistente en el hombre aunque mucho más grande y
funcional en algunos animales inferiores.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
Embriológicamente, las
dos partes de la hipófisis
tienen orígenes diferentes:
la adenohipófisis de la
bolsa de Rathke, una
evaginación embrionaria
del epitelio faríngeo, y la
neurohipófisis de una
excrecencia del tejido
nervioso del hipotálamo. El
origen de la adenohipófisis
del epitelio faríngeo
explica la naturaleza
epitelioide de sus células,
mientras que el origen de
la neurohipófisis del tejido
nervioso justifica la
presencia de células
gliales en esta parte de la
glándula.
Bolsa de
Rathke
La adenohipófisis secreta seis hormonas
peptídicas importantes y otras menos
esenciales, mientras que la neurohipófisis se
relaciona con dos hormonas peptídicas
importantes.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
Las hormonas de la
adenohipófisis intervienen en el
control de las funciones
metabólicas de todo el
organismo. La hormona del
crecimiento (STH o GH) estimula
el crecimiento de todo el cuerpo
mediante su acción sobre la
síntesis de proteínas, la
multiplicación y diferenciación
celular. La corticotropina (ACTH),
controla la secreción de algunas
hormonas corticosuprarrenales,
que, a su vez, afectan al
metabolismo de la glucosa, las
proteínas y los lípidos. La
ACTH
hormona estimulante del tiroides
(cortico
tropina)
(tirotropina o TSH) controla la
secreción de tiroxina y
triyodotironina por la glándula
tiroides; éstas, a su vez,
estimulan múltiples reacciones metabólicas celulares, sobre todo de tipo
energético-oxidativo. La prolactina estimula el desarrollo de las glándulas
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
mamarias y la producción de
leche. Por último, dos
hormonas gonadotrópicas
distintas, la hormona
estimulante de los folículos
(FSH) y la hormona
luteinizante (LH) controlan el
crecimiento y funcionamiento
de ovarios y testículos.
Las dos hormonas secretadas
por la neurohipófisis
desempeñan otras funciones.
La hormona antidiurética
(ADH o vasopresina) controla
la excreción de agua por la
orina, con lo que ayuda a
controlar la concentración
hídrica en los líquidos
corporales. La oxitocina
contribuye a la secreción de
leche desde las glándulas mamarias hacia los pezones durante el
amamantamiento y estimula las contracciones uterinas durante el parto.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
LA ADENOIPÓFISIS CONTIENE DIVERSOS TIPOS DE
CÉLULAS
Existe un tipo celular por cada hormona producida en la
adenohipófisis. Se han identificado por métodos de
inmunohistoquímica, de manera que se ha determinado la
existencia de al menos cinco tipos de células:
1.- Células Somatotropas: producen somatotropina
(hormona del crecimiento o STH).
2.- Células Corticotropas: producen corticotropina
(ACTH).
3.- Células Tirotropas: producen tirotropina (TSH).
4.- Células Gonadotropas: producen gonadotropinas,
es decir, hormona foliculoestimulante (FSH) y
luteinizante (LH).
5.- Células lactotropas: producen prolactina (PRL).
Entre el 30-40% de las células adenohipofisarias son
somatotropas y un 20% corticotropas. Cada uno de los
demás tipos representan sólo un 3-5% del total, no obstante
secretan hormonas potentes para controlar funciones
tiroideas, sexuales y de secreción láctea.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
DISTINTOS TIPOS DE CÉLULAS
ADENOHIPOFISARIAS
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
Las células somatotropas se tiñen intensamente con colorantes
ácidos, por lo que se les denomina acidófilas. Los tumores
hipofisarios que secretan grandes cantidades de hormonas del
crecimiento reciben el nombre de adenomas acidófilos.
LAS HORMONAS NEUROHIPOFISARIAS SE SINTETIZAN
POR NEURONAS DEL HIPOTÁLAMO
Las hormonas ADH y oxitocina se producen por
grandes neuronas del hipotálamo, de los núcleos
supraópticos y paraventriculares, y no en la misma
neurohipófisis. Dichas hormonas son fabricadas en los
somas de estas neuronas y transportadas por flujo
axonal anterógrado a lo largo de sus respectivos
axones que se dirigen a través del tallo hipofisario
hacia la neurohipófisis.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
EL HIPOTÁLAMO CONTROLA LA SECRECIÓN
HIPOFISARIA
La secreción de las hormonas hipofisarias
está controlada por señales hormonales o
nerviosas procedentes del hipotálamo.
La secreción de la neurohipófisis está
controlada por las señales nerviosas que,
se originan en los núcleos supraópticos y
paraventriculares del hipotálamo, y
terminan en la neurohipófisis.
Sin embargo, la secreción de la
adenohipófisis está controlada por
hormonas llamadas hormonas o factores
de liberación y de inhibición hipotalámicos
(ver fig.); estos se sintetizan en el
hipotálamo y pasan al torrente sanguíneo,
que mediante el sistema porta-hipotálamohipofisario, les transporta hasta el plexo
venoso de la adenohipófisis, poniendo en
contacto a las hormonas liberadoras e
inhibidoras con las células glandulares
adenohipofisarias, controlando su
secreción.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
Debemos recordar, que el hipotálamo es un suprasegmento que
recibe informaciones aferentes de múltiples niveles del sistema
nervioso, que le permiten poner en práctica toda una serie de
“patrones de conducta somato-viscerales” importantes en la
vida del individuo. Hasta él llegan importantes aferencias del
sistema segmentario que conducen impulsos de dolor,
olfatorios, auditivos y visuales, así como importantes mensajes
desde el tálamo y el sistema límbico relacionados con
emociones, pensamientos y recuerdos; además, distintos
núcleos hipotalámicos detectan variaciones de la temperatura
corporal, niveles de glucosa en sangre y osmolaridad del plasma
sanguíneo, además de recibir estímulos excitatorios e
inhibitorios por distintos tipos de hormonas. Es pues, mediante
estas relaciones estrechas con el sistema endocrino y los
diferentes niveles de integración funcional del sistema nervioso,
que puede también poner en marcha diversos “patrones de
control de la actividad metabólica” del individuo y por tanto de
su medio interno.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
LAS HORMONAS LIBERADORAS E INHIBIDORAS
HIPOTALÁMICAS CONTROLAN LA SECRECIÓN DE LA
ADENOHIPÓFISIS
La función de las hormonas liberadoras e inhibidoras consiste en
controlar la secreción de las hormonas adenohipofisarias. Para la
mayoría de las hormonas adenohipofisarias, las hormonas
importantes son las liberadoras, aunque para el caso de la prolactina,
el mayor control se ejerce probablemente por una hormona
hipotalámica inhibitoria. Las principales hormonas liberadoras
(factores de liberación) e inhibidoras hipotalámicas son :
1.- Hormona liberadora de tirotropina (TRH), que ocasiona
liberación de hormona tirotropina.
2.- Hormona liberadora de corticotropina (CRH), que
produce liberación de corticotropina.
3.- Hormona liberadora de la hormona del crecimiento (GHRH),
que produce la liberación de hormona del crecimiento y
hormona inhibidora de la hormona del crecimiento (GHIH),
denominada también somatostatina, que inhibe la liberación
de hormona del crecimiento
4.- Hormona liberadora de las gonadotropinas (GnRH) que
produce la liberación de FSH y de LH.
5.- Hormona inhibidora de prolactina (PIH) que inhibe la
liberación de prolactina.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
Casi todas las hormonas hipotalámicas
(hormonas o factores de liberación)
son liberadas desde los axones de las
distintas neuronas pertenecientes a
diferentes núcleos hipotalámicos, a
nivel de la región tuberal o eminencia
media (tuber cinereum) en donde ganan
el torrente sanguíneo cuando
atraviesan las paredes de los plexos
capilares de dicha región; desde aquí,
el sistema porta-hipotálamo-hipofisario
se encarga de transportarlas hasta la
adenohipófisis, como se muestra en la
figura y allí estimulan a las respectivas
células adenohipofisarias (ver flechas
negras) cuando difunden desde la
sangre hacia estas células, que
responden liberando las respectivas
hormonas adenohipofisarias, las que a
su vez, son absorbidas por el plexo
capilar adenohipofisario y llevadas a
las glándulas blanco de destino.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
FUNCIONES FISIOLÓGICAS DE LA HORMONA DEL
CRECIMIENTO
La hormona del crecimiento
(GH o STH), a diferencia del
resto de las hormonas
adenohipofisarias no centra
su acción sobre una glándula
diana en específico como las
otras hormonas del lóbulo
anterior de la hipófisis, sino
que ejerce su efecto
directamente en todos o en
casi todos los tejidos del
organismo.
ESTÍMULO DEL CRECIMIENTO EN NUMEROSOS TEJIDOS
La hormona del crecimiento, denominada también hormona somatotropa o
somatotropina, es una molécula proteica de 191 aminoácidos en una sola
cadena. Induce el crecimiento en casi todos los tejidos del organismo.
Favorece el aumento de tamaño de las células y estimula la mitosis. En la
fig. se observa la curva de crecimiento en dos ratas jóvenes, la curva roja
de una rata inyectada diariamente con GH y la otra no. Obsérvese el
considerable aumento del crecimiento en la primera.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
EFECTOS DE LA HORMONA DEL CRECIMIENTO SOBRE
EL METABOLISMO
Además de estimular el crecimiento en general, la
somatotropina ejerce múltiples efectos metabólicos
específicos:
1.- Aumenta la síntesis proteica en casi
todas las células del organismo.
2.- Incrementa la movilización de los
ácidos grasos desde el tejido adiposo,
aumentando, como resultado el nivel de
ácidos grasos libres en sangre y la
utilización de éstos como fuente de
energía.
3.- Disminuye la utilización de la
glucosa como fuente de energía del
organismo.
Por tanto, la somatotropina estimula la formación de
proteínas, la utilización de los depósitos de lípidos y
conserva los hidratos de carbono.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
1.- LA GH ESTÍMULA LA SÍNTESIS DE PROTEÍNAS EN LAS
CÉLULAS.
La somatotropina aumenta el depósito de proteínas en las
células. No se conocen con exactitud los mecanismos por
los cuales se produce esto, pero se cree que distintos
efectos vinculados a la acción de la hormona podrían
favorecerlo:
.- Aumento del transporte de aminoácidos a
través de las membranas celulares.
.- Aumento de la transcripción nuclear del
DNA para formar RNAm.
.- Aumento de la traducción del RNAm
para dar lugar a la síntesis de proteínas
por los ribosomas.
.- Descenso del catabolismo de las
proteínas y aminoácidos.
RESUMIENDO: La somatotropina aumenta la captación
celular de aminoácidos, aumenta la síntesis de
proteínas celulares y reduce el catabolismo proteico.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
2.- LA GH AUMENTA LA UTILIZACIÓN DE GRASA COMO FUENTE DE
ENERGÍA.
La GH induce la liberación de ácidos grasos del tejido adiposo,
donde se encuentran acumulados en forma de triglicéridos y, por
consiguiente aumenta la concentración de los ácidos grasos en
sangre y líquido extracelular. De igual manera, intensifica en
todos los tejidos del organismo la degradación de los ácidos
grasos a acetilcoenzima A (acetil-CoA), proceso conocido como
beta-oxidación, que determina una producción enorme de ATP,
cuya energía comienza a ser utilizada por las células en los
distintos procesos metabólicos. Por tanto, bajo los efectos de la
hormona del crecimiento, se usan los lípidos como fuente de
energía en detrimento de los hidratos de carbono.
El hígado es uno de los tejidos con mayor capacidad de
degradación de ácidos grasos, por tanto, se hace tan elevada la
cantidad de acetil-Coa que produce, que empieza a mandarla
hacia los demás tejidos para que la utilicen en el ciclo de Krebs;
para ello forma con las moléculas de acetil-CoA, compuestos
para su transporte por la sangre hacia el resto de los tejidos,
esos compuestos son el ácido acetoacético, ácido betahidroxibutírico y acetona (cuerpos cetónicos); los dos primeros
por ser ácidos, si se acumulan en grandes cantidades pueden
ocasionar ceto-acidosis.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU CONTROL
HIPOTALÁMICO
3.- LA GH DISMINUYE LA UTILIZACIÓN DE LOS HIDRATOS DE CARBONO.
Ejerce múltiples efectos sobre el
metabolismo de los carbohidratos: 1)
disminuye la captación de glucosa en muchos
tejidos, sobre todo en el músculo esquelético
y el tejido adiposo, 2) aumenta la producción
hepática de glucosa (gluconeogénesis) y 3)
aumenta la secreción de insulina por el
páncreas. Todos estos cambios ocasionan un
estado conocido como “resistencia a la
insulina” (ver fig.), caracterizado por una
disminución en la acción de la hormona
insulina, que normalmente tiene el efecto de
estimular la captación y utilización de
glucosa por los tejidos, sobre todo el
muscular y el adiposo y de inhibir la
Resistencia a la
gluconeogénesis hepática; todo esto
insulina
determina que la glucosa se acumule en
a través de las membranas celulares.
sangre (hiperglicemia) pues no puede entrar
Por eso es que se dice, que los efectos de la GH son diabetógenos. Estas alteraciones
sólo ocurren si la secreción de GH es anormalmente elevada. Aún no se conoce bien
como es que la secreción exagerada de GH produce resistencia a la insulina
(caracterizada por disminución de entrada de glucosa a las células y disminución de su
utilización intracelular), pero se piensa que la enorme concentración de ácidos grasos
libres en sangre y líquido extracelular movilizados desde el tejido adiposo, dificulta de
alguna manera la combinación de la insulina con sus receptores en la membrana.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
LA GH NECESITA DE LA INSULINA E HIDRATOS
DE CARBONO PARA PODER ESTIMULAR EL
CRECIMIENTO
Para un crecimiento normal por efecto de la GH, es necesaria
la secreción de insulina por el páncreas, pues la entrada de
glucosa y su utilización para producir energía en las células,
permite que la síntesis proteica, necesaria para el
crecimiento, se efectúe adecuadamente. Pero también, la
insulina permite la transportación, a través de la membrana,
de varios aminoácidos que lo hacen en forma de cotransporte
con la glucosa; esos aminoácidos son: valina, leucina,
isoleucina, tirosina y fenilalanina. Por tanto, es imprescindible,
para un crecimiento normal la concomitancia de una
producción y acción normal de insulina, así como un aporte
adecuado de carbohidratos.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
LA GH ESTIMULA EL CRECIMIENTO DE LOS HUESOS Y
CARTÍLAGOS
Aunque el efecto crecimiento, lo ejerce la GH
sobre casi todos los tejidos del organismo, es
sobre el esqueleto (huesos y cartílago), su
efecto más palpable.
En los extremos de los huesos largos
(epífisis) existe tejido cartilaginoso
(cartílagos epifisarios); la GH estimula la
multiplicación del tejido cartilaginoso de
las epífisis; el nuevo tejido cartilaginoso
depositado debajo de cada epífisis, se
transforma en hueso, creciendo en
longitud (por ambos extremos) la diáfisis
ósea y resultando empujadas las epífisis
cartilaginosas, de manera tal que ambas
van separándose más y más de la diáfisis,
que a su vez se elonga más por las
sucesivas transformaciones del cartílago
epifisario en hueso. Cuando el cartílago de
las epífisis ya se ha transformado en
hueso en su totalidad y termina por
consumirse, se funde la diáfisis con las
epífisis y cesa el crecimiento longitudinal
el hueso. Así, se produce el crecimiento
en longitud del hueso.
También las células osteoblásticas del
periostio, estimuladas por la GH, se
multiplican y van originando capas
concéntricas de hueso que se van
superponiendo una sobre la otra,
efectuándose así el crecimiento en grosor
del hueso.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
HORMONA DEL CRECIMIENTO Y “SOMATOMEDINAS”
(FACTORES DE CRECIMIENTO INSULINOIDES)
EL PUEBLO PIGMEO AFRICANO
PRESENTA UNA DELECIÓN GENÉTICA
MEDIANTE LA CUAL SUS CÉLULAS SON
INCAPACES DE SINTETIZAR
SOMATOMEDINA C, Y AUNQUE
PRESENTAN CONCENTRACIONES
ELEVADAS DE GH EN SANGRE, ÉSTA NO
LOGRA PRODUCIR EN LAS CÉLULAS LA
SOMATOMEDINA C, MOTIVO POR EL
CUAL NO SE PRODUCE CRECIMIENTO
Los efectos de la GH sobre el crecimiento celular están mediados por unas sustancias
hormonales denominadas somatomedinas. La GH actúa sobre el hígado y en menor
escala sobre otros tejidos haciendo que se produzcan estas sustancias de origen
proteico llamadas somatomedinas. Se ha podido confirmar que las somatomedinas
tienen el potente efecto de estimular el crecimiento óseo, actuando de forma semejante
a como lo hace la hormona insulina, de ahí que se les denomine “factores de
crecimiento insulinoides” (IGF). Se han aislado varios tipos de somatomedinas, siendo la
más importante de todas la somatomedina C. Se ha determinado que los efectos que
provoca la GH se deben a las somatomedinas y en especial la somatomedina C, y no a un
efecto directo de la GH como tal.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
REGULACIÓN DE LA SECRECIÓN DE GH
Una vez que se han cerrado los
cartílagos epifisarios, al final de la
adolescencia, y cesa el
crecimiento, como ya se explicó,
no desaparece la producción de GH
por la adenohipófisis, sino que va
disminuyendo lentamente con la
edad, alcanzando un 25% del nivel
de la adolescencia a edades muy
avanzadas.
La hormona del crecimiento se
secreta en pulsos, con ascensos y descensos. No se conocen los
mecanismos exactos que controlan su secreción, pero hay muchos
factores (ver fig.) nutricionales y de stress que la estimulan: 1) la
inanición, sobre todo cuando existe un déficit importante de proteínas; 2)
la hipoglicemia o una baja concentración de ácidos grasos en sangre; 3) el
ejercicio; 4) la excitación y 5) los traumatismos. También aumenta en la
primera etapa del sueño profundo. Todos estos factores influyen en la
regulación de la secreción de GH.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
Se ha visto que el estado
nutricional del individuo influye
también en los pulsos de
liberación de GH como en la
disminución de la secreción de
esta hormona. Por ejemplo, se ha
precisado que en deficiencias
nutricionales severas de proteínas,
como la que se observa en el tipo
de desnutrición denominada
kwashiorkor (ver fig.) donde se
produce un gran déficit de
proteínas, se origina una alta
secreción de GH en respuesta a
ese estado (primera barra en la
fig.); esta situación no se revierte
si sólo se suministran carbohidratos en la dieta (segunda barra en la fig.);
sin embargo si se suministran proteínas, a los tres días cae la secreción y
liberación de GH (tercera barra) y mucho más cuando han transcurrido 25
días con una dieta rica en proteínas (cuarta barra). Esto indica que cuando
existe una malnutrición proteica grave, no basta con la administración de
calorías para corregir la producción de esta hormona sino que es necesario
suministrar proteínas para lograr su reducción.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
PAPEL DEL HIPOTÁLAMO EN EL CONTROL DE LA SECRECIÓN DE GH
Los factores que se acaban de presentar son, indudablemente,
reguladores de la secreción de GH, pero existen dos factores
hipotalámicos involucrados en el control de la secreción de GH de
una manera más determinante; se trata de dos factores
secretados por el hipotálamo y que son transportados por el
sistema porta-hipotálamo-hipofisario hasta la adenohipófisis. Se
trata de la hormona liberadora de GH (GHRH) y la hormona
inhibidora de la GH (llamada somatostatina). Ambas son
hormonas de naturaleza peptídica. La GHRH es secretada por el
núcleo ventromedial del hipotálamo, el mismo núcleo involucrado
en las sensaciones de saciedad. Emociones diversas, stress y
traumatismos también pueden afectar la tasa de secreción de
GH, pues las señales nerviosas llegan también a este núcleo.
Casi todo el control de la secreción de GH está mediado por la
GHRH. Se sabe que la misma concentración de GH en la sangre
actúa retroactivamente de forma negativa sobre el hipotálamo
inhibiendo la secreción de la GHRH, aunque no se sabe bien si
directamente o mediada la acción por la somatostatina.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU CONTROL
HIPOTALÁMICO
ANOMALÍAS EN LA SECRECIÓN DE GH
PANHIPOPITUITARISMO: Se refiere a una
situación producida por una secreción
reducida de TODAS LAS HORMONAS
ADENOHIPOFISARIAS. Puede ser congénito
o adquirido ya sea de forma aguda o
crónica progresiva; en esta última forma,
generalmente por un tumor
adenohipofisario que destruye la glándula.
ENANISMO: Casi todos obedecen a un
déficit generalizado de la secreción de la
adenohipófisis ( panhipopituitarismo)
durante la infancia. En general todas las
partes del organismo crecen en forma
proporcionada, pero la velocidad
enlentecida del crecimiento hace que el
resultado sea que el individuo alcance
dimensiones de tamaño anormalmente
pequeño, de acuerdo a lo esperado con su
edad (ver fig.).
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
PANHIPOPITUITARISMO DEL ADULTO: Se produce
frecuentemente por una de las tres siguientes causas:
crecimiento de un adenoma cromófobo hipofisario o un
craneofaringioma (más frecuente en niños que en adultos),
dos procesos tumorales que destruyen la hipófisis y en
tercer lugar, en algunos casos donde ocurren hemorragias
muy profusas durante el parto con shock circulatorio, se
puede producir infarto isquémico de la adenohipófisis
(síndrome de Sheehan). Los efectos que deja son: 1)
hipotiroidismo, 2) menor producción de glucocorticoides por
la corteza suprarrenal y 3) ausencia de producción de
hormonas gonadotrópicas, que deja ausencia de función
endocrina sexual.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
GIGANTISMO: Cuando se produce un
tumor de células acidófilas de la
adenohipófisis, productor de GH,
todos los tejidos crecen con rapidez
incluidos los huesos. Si la enfermedad
aparece durante la infancia o
adolescencia, antes de que se cierren
los cartílagos epifisarios de los
huesos largos, la persona crece hasta
convertirse en un gigante de 2,5
metros (ver fig.). De ordinario estos
gigantes sufren de hiperglicemia, por
el mecanismo ya explicado y esto
agota a las células b de los islotes de
Langerhans del páncreas y se deja de
producir insulina, desarrollándose con
el tiempo una diabetes mellitus tipo 1
plena.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
ACROMEGALIA: Si el tumor acidófilo
aparece después de la adolescencia,
es decir, cuando se cerraron los
cartílagos epifisarios de los huesos
largos y terminaron las posibilidades
de crecimiento en longitud del
esqueleto, se desarrolla un síndrome
conocido como acromegalia, donde
lo que se produce es entonces un
crecimiento de las porciones distales
o acrales del cuerpo, es decir las
manos, los pies, la cabeza, nariz,
orejas, labios, arcos superciliares y
mandíbula (ver foto). El crecimiento
en otros huesos esponjosos es
también notable, como ocurre con
las vértebras, produciéndose
deformidades de la columna
vertebral del tipo de la cifosis
(joroba) a nivel dorsal.
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU CONTROL
HIPOTALÁMICO
Igualmente se produce visceromegalia
en muchos órganos, destacándose la
macroglosia, el hígado, los riñones que
llegan a aumentar mucho de tamaño
HORMONAS HIPOFISARIAS Y SU
CONTROL HIPOTALÁMICO
El tamaño y
desarrollo que llega a
alcanzar la mandíbula
ocasiona un
prognatismo
(protrusión del
maxilar inferior)
notable en estos
pacientes, como se
muestra en la
presente radiografía.
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