Tu único hijo a quien tanto amas
Génesis 22:1-10
• Génesis 22:1-20
Pasado cierto tiempo, Dios puso a prueba a Abraham y le dijo: —
¡Abraham! —Aquí estoy —respondió. (2) Y Dios le ordenó: —Toma a
tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de
Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te
indicaré. (3) Abraham se levantó de madrugada y ensilló su asno.
También cortó leña para el holocausto y, junto con dos de sus criados y
su hijo Isaac, se encaminó hacia el lugar que Dios le había indicado. (4)
Al tercer día, Abraham alzó los ojos y a lo lejos vio el lugar. (5)
Entonces le dijo a sus criados: —Quédense aquí con el asno. El
muchacho y yo seguiremos adelante para adorar a Dios, y luego
regresaremos junto a ustedes. (6) Abraham tomó la leña del
holocausto y la puso sobre Isaac, su hijo; él, por su parte, cargó con el
fuego y el cuchillo. Y los dos siguieron caminando juntos. (7) Isaac le
dijo a Abraham: —¡Padre! —Dime, hijo mío. —Aquí tenemos el fuego y
la leña —continuó Isaac—; pero, ¿dónde está el cordero para el
holocausto? (8) —El cordero, hijo mío, lo proveerá Dios —le
respondió Abraham. Y siguieron caminando juntos. (9) Cuando
llegaron al lugar señalado por Dios, Abraham construyó un altar y
preparó la leña. Después ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar,
encima de la leña
• (10) Entonces tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo, (11) pero en
ese momento el ángel del SEÑOR le gritó desde el cielo: —¡Abraham!
¡Abraham! —Aquí estoy —respondió. (12) —No pongas tu mano
sobre el muchacho, ni le hagas ningún daño —le dijo el ángel—. Ahora
sé que temes a Dios, porque ni siquiera te has negado a darme a tu
único hijo. (13) Abraham alzó la vista y, en un matorral, vio un carnero
enredado por los cuernos. Fue entonces, tomó el carnero y lo ofreció
como holocausto, en lugar de su hijo. (14) A ese sitio Abraham le puso
por nombre: «El SEÑOR provee.» Por eso hasta el día de hoy se dice:
«En un monte provee el SEÑOR.» (15) El ángel del SEÑOR llamó a
Abraham por segunda vez desde el cielo, (16) y le dijo: —Como has
hecho esto, y no me has negado a tu único hijo, juro por mí mismo —
afirma el SEÑOR— (17) que te bendeciré en gran manera, y que
multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la
arena del mar. Además, tus descendientes conquistarán las ciudades
de sus enemigos. (18) Puesto que me has obedecido, todas las
naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia.
(19) Abraham regresó al lugar donde estaban sus criados, y juntos
partieron hacia Berseba, donde Abraham se quedó a vivir. (20)
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Génesis 22:1-20
Pasado cierto tiempo, Dios puso a prueba a Abraham y le dijo: —¡Abraham! —Aquí estoy —
respondió. (2) Y Dios le ordenó: —Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y
ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te
indicaré. (3) Abraham se levantó de madrugada y ensilló su asno. También cortó leña para
el holocausto y, junto con dos de sus criados y su hijo Isaac, se encaminó hacia el lugar que
Dios le había indicado. (4) Al tercer día, Abraham alzó los ojos y a lo lejos vio el lugar. (5)
Entonces le dijo a sus criados: —Quédense aquí con el asno. El muchacho y yo seguiremos
adelante para adorar a Dios, y luego regresaremos junto a ustedes. (6) Abraham tomó la
leña del holocausto y la puso sobre Isaac, su hijo; él, por su parte, cargó con el fuego y el
cuchillo. Y los dos siguieron caminando juntos. (7) Isaac le dijo a Abraham: —¡Padre! —
Dime, hijo mío. —Aquí tenemos el fuego y la leña —continuó Isaac—; pero, ¿dónde está el
cordero para el holocausto? (8) —El cordero, hijo mío, lo proveerá Dios —le respondió
Abraham. Y siguieron caminando juntos. (9) Cuando llegaron al lugar señalado por Dios,
Abraham construyó un altar y preparó la leña. Después ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el
altar, encima de la leña. (10) Entonces tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo, (11) pero
en ese momento el ángel del SEÑOR le gritó desde el cielo: —¡Abraham! ¡Abraham! —Aquí
estoy —respondió. (12) —No pongas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas ningún daño
—le dijo el ángel—. Ahora sé que temes a Dios, porque ni siquiera te has negado a darme a
tu único hijo. (13) Abraham alzó la vista y, en un matorral, vio un carnero enredado por los
cuernos. Fue entonces, tomó el carnero y lo ofreció como holocausto, en lugar de su hijo.
(14) A ese sitio Abraham le puso por nombre: «El SEÑOR provee.» Por eso hasta el día de
hoy se dice: «En un monte provee el SEÑOR.» (15) El ángel del SEÑOR llamó a Abraham por
segunda vez desde el cielo, (16) y le dijo: —Como has hecho esto, y no me has negado a tu
único hijo, juro por mí mismo —afirma el SEÑOR— (17) que te bendeciré en gran manera, y
que multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar.
Además, tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos. (18) Puesto que me
has obedecido, todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu
descendencia. (19) Abraham regresó al lugar donde estaban sus criados, y juntos partieron
hacia Berseba, donde Abraham se quedó a vivir.
la prueba, prueba
• Toma a tu hijo, el único que tienes y al que
tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez
allí, ofrécelo como holocausto
• Rom 8:32 El que no escatimó ni a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros,
¿cómo no nos dará también con él todas las
cosas?
prueba dónde estamos
—. Ahora sé que temes [respetas, amas] a Dios,
porque ni siquiera te has negado a darme a
tu único hijo.
 Pro 17:3 El crisol para la plata, y la hornaza
para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.
 Pro 17:3 El oro y la plata se prueban en el
fuego; nuestras intenciones las pone a prueba
Dios.
prueba con salida
• El cordero, hijo mío, lo proveerá Dios
• 1Co 10:13 Ustedes no han pasado por ninguna
tentación que otros no hayan tenido. Y pueden
confiar en Dios, pues él no va a permitir que
sufran más tentaciones de las que pueden
soportar. Además, cuando vengan las
tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo
vencerlas, y así podrán resistir.
Él pasó la prueba
• Puesto que me has obedecido, todas las
naciones del mundo serán bendecidas por
medio de tu descendencia.
• Filipenses 2:8 y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
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Pruebas- dificultades
Pruebas-malos momentos
Pruebas- crisis
Pruebas- falta de…
Pruebas- desengaños
Pruebas – “no sé qué será…”
Tu único hijo a quien tanto amas
Génesis 22:1-10
Deu 8:2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para
afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.
Éxo 16:4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción
de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.
Heb 11:17 Abraham confió en Dios cuando Dios quiso probar si él lo obedecería o no. Por eso Abraham tomó a su hijo Isaac
para ofrecerlo como sacrificio. No le importó que fuera su único hijo,
Heb 11:18 ni que Dios le hubiera prometido que por medio de Isaac tendría muchos descendientes.
Heb 11:19 Abraham sabía que Dios tiene poder para hacer que los muertos vuelvan a vivir. Esa confianza hizo que Abraham no
tuviera que matar a su hijo; y fue como si Isaac hubiera vuelto a vivir.
1Pe 1:6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en
diversas pruebas,
1Pe 1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego,
sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
1Pe 1:8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
1Pe 1:9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
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