Esperanza de Pureza
Continuando nuestra visita al antiguo
Santuario israelita, reflexionaremos
acerca de las lecciones enseñadas por
la Fuente de bronce.
En esa fuente, los sacerdotes debían
purificarse antes de ministrar en el altar
o entrar en el Santuario.
La enseñanza básica es acerca de la pureza que Dios pide
de aquellos que se acercan a Él.
Al purificarse en la Fuente, los sacerdotes estaban
enseñando al pueblo, que Dios no sólo nos perdona, en el
Altar, sino también remueve el pecado de nuestra vida.
La Palabra de Dios expresa la
necesidad de ser purificados de
nuestros pecados.
Al recibir el perdón, Dios también
desea darnos pureza para vivir
como sus hijos, en medio de una
sociedad cada vez más
contaminada e impura.
En varias ocasiones, los escritores de la
Biblia manifestaron el deseo de ser
purificados por Dios.
al percibir su necesidad de pureza, David
oró:
“Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi
pecado”.
Salmo 51:2.
Hay esperanza de pureza para cada uno de
nosotros.
1 Juan 3:1-3 y Tito 2:11-14.
Dios quiere que cultivemos la pureza de
nuestra mente, cuerpo y en las relaciones
interpersonales.
Pureza de la mente
El primer aspecto que necesitamos
analizar es la pureza de la mente y
del corazón.
Allí nacen los deseos y las
tendencias que controlarán nuestra
vida y determinarán nuestro
destino.
Si sembramos un pensamiento, cosecharemos un
acto, si sembramos un acto, cosecharemos un
hábito.
Si sembramos un hábito, cosecharemos carácter;
se sembramos carácter cosecharemos un destino.
Pureza de mente
Albert Einstein, uno de los padres de la
bomba atómica, habló en una
conferencia en 1948, acerca de la
naturaleza del hombre en relación al
mundo.
“Lo que nos asusta no es la fuerza
explosiva de la bomba atómica, sino el
poder de la maldad del corazón
humano”.
“Lo que nos asusta no es la
fuerza explosiva de la bomba
atómica, sino el poder de la
maldad del corazón humano”.
La maldad y la violencia, antes de
manifestarse físicamente en
agresión al prójimo, nacen en el
corazón.
Pureza de mente
En Proverbios 4:23 leemos: “Sobre toda cosa
guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la
vida.”
El apóstol Pablo, también nos aconseja a mantener
nuestros pensamientos cautivos de Cristo.
2 Corintios 10:5
Pureza de Cuerpo
En 1
Corintios 6:19-20, la Biblia declara:
“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que
no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio;
glorificad pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de Dios”.
Pureza de Cuerpo
Un bioquímico de la Universidad de Yale
(EEUU), descubrió que el cuerpo humano
vale, unos 6 millones de dólares.
De acuerdo con la Biblia, nuestro
cuerpo tiene un valor infinitamente
mayor que 6 millones de dólares.
El valor real no viene de las sustancias químicas
que forman nuestro cuerpo o de la posición social
o cargo que ocupamos en la sociedad, sino de la
sangre que Jesús derramó en la cruz.
Pureza de Cuerpo
Fuimos comprados por un precio infinito.
Cristo compró nuestro cuerpo para que
tengamos más salud y vivamos una vida
más feliz. Para esto, debemos
abstenernos de hábitos y alimentos que
perjudican nuestra salud.
Pureza en las Relaciones
Las buenas compañías, buenas
amistades, tienen un gran valor en
nuestra vida.
Los buenos amigos nos animan,
nos confortan y nos dan alegría de
vivir, pero cuando nos asociamos
con personas malas, podemos
pagar un alto precio.
Pureza en las Relaciones
Las personas que elegimos como amigos,
ejercen una influencia profunda en nuestra
vida, pueden determinar nuestro bien o
nuestro mal.
“Bienaventurado, el hombre que no anda
en consejo de malos, ni estuvo en camino
de malos. Ni en silla de escarnecedores se
ha sentado”.
Salmo 1:1
El apóstol Pablo también nos
advierte a no unirnos con
personas que desprecian a Dios:
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué
compañerismo tiene la justicia con la injusticia?
2 Corintios 6:14-18
Dios quiere nuestro bien. Por eso nos aconseja a elegir con mucho
cuidado nuestras amistades. Esto no significa que tenemos que vivir
una vida de aislamiento, sin sociabilidad.
La pureza es una caminata en
dirección a un estilo de vida cada vez
más maduro.
Aunque sea difícil ser puro en un mundo impuro,
podemos estar constantemente avanzando y
progresando en dirección a una vida de pureza con
Dios.
Usted puede comenzar una nueva vida con Cristo ahora, una
vida de pureza, una vida en la esperanza de que muy pronto
Él volverá para darle un hogar de amor y eterna felicidad.
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