TOBÍAS:
Amor
familiar
Diseño:
JL Caravias sj
En el tiempo en que se redactó Tobías, durante la época persa,
la gran corrupción general que existía en la sociedad,
repercutió en una profunda crisis de las familias.
Esta novelita,
como contrapartida,
exalta
los valores
de la familia.
Sana preocupación por el porvenir de los hijos.
Lindos consejos
de los padres
Reacciones muy
femeninas de
las madres
Cariño de los
suegros para
con sus
nuevos hijos.
Preparación de los hijos
para el matrimonio.
Respeto
y cuidados de los
hijos para con sus
padres y suegros
ancianos.
Amor limpio y
generoso de la
nueva pareja.
Solidaridad con
los necesitados.
Por todos lados se destila amor familiar...
Tobit y Ana, que vivían en Nínive, perdieron su estatus
social por haber ayudado a sus hermanos más necesitados,
especialmente a las víctimas de la represión.
Los dos, cada uno a su estilo, se preocupan por el futuro
de su hijo Tobías.
Se encomiendan a Dios y Dios los oye…
Un emisario de Dios les ayuda a resolver sus problemas
y a preparar el matrimonio futuro de su hijo Tobías.
Lejos, en Ecbátana otra familia honrada,
formada por la pareja Ragüel-Edna,
y su hija Sara,
también tienen problemas.
Un “demonio” había matado
en la noche de bodas
a los maridos anteriores de Sara.
Ella, angustiada, recurre a Dios…
El demonio del egoísmo,
Del sexo sin amor,
mata a muchos matrimonios…
Hay muchas “Saras”,
solas,
desilucionadas,
frustradas…
Todo el libro exalta el amor
entre padres e hijos
Cariño,
Respeto,
Comprensión,
Solidaridad,
Ayuda mutua…
Consejos de Tobit a su hijo Tobías:
Cuando muera, entiérrame dignamente.
Respeta a tu madre; haz lo que le agrade
y no le causes tristeza.
Acuérdate de todos los peligros por los que pasó
cuando te esperaba.
Cuando mueraella, entiérrala junto a mí, en la misma tumba.
Practica la justicia toda tu vida y no salgas de sus caminos…
Con tus bienes haz limosna y no vuelvas la cara al pobre, para que el Señor
no aparte su rostro de ti.
Da limosna según tus posibilidades.
Pero nunca temas dar…
Para el que da, su limosna le queda como
un precioso depósito ante el Altísimo.
a
Hijo mío, guárdate de toda impureza…
4,3-13
Ama a tus hermanos
y no desprecies a los hijos de tu pueblo…
La soberbia acarrea ruina,
y la ociosidad, bajeza, ya que la
ociosidad es la madre de la miseria.
Entrega a tiempo el salario a tus obreros,
y así, sirviendo a Dios, recibirás recompensa.
Muéstrate correcto, cuidando cada uno de tus actos.
No hagas a nadie lo que no quieras para ti.
Bebe vino con prudencia, para que
no hagas de la embriaguez la compañera de tu vida.
Da de tu pan al hambriento, y de tus ropas al desnudo.
Da todo cuanto te sobre,
y cuando lo hagas no te arrepientas…
Busca consejos de personas prudentes
y no olvides los consejos útiles.
Bendice en todo momento al Señor Dios
y pídele que tus caminos sean rectos
y tus proyectos favorables…
4,14-19
Dios, a través de su ángel, hace encontrarse a los
jóvenes, Tobías y Sara, que,
enamorados, confiados en Dios,
contraen matrimonio.
En su noche
de bodas
rezan así (8,5-8):
Bendito seas, Dios de nuestros padres,
y bendito sea tu Nombre santo y glorioso;
¡que los cielos y todas tus creaturas
te bendigan!
Tú creaste a Adán y le diste a Eva, su mujer,
como ayuda y compañera,
para que de los dos naciera la raza humana.
Tú dijiste:
No está bien que el hombre esté solo,
démosle una compañera semejante a él.
Ahora, Señor, tomo a mi
hermana con recta intención y no
buscando satisfacer mi pasión.
Ten piedad de
nosotros y que
podamos llegar juntos
a nuestra
ancianidad.
Consejos de Ragüel y Edna a su hija Sara:
Hija mía, ten confianza.
Que el Señor del Cielo te dé
alegría en lugar de tristeza.
Ánimo, hija. 7,16
Respeta a tus suegros, pues desde ahora son tus padres, igual que nosotros que
te dimos la vida. Anda en paz, hija, y que siempre tenga buenas noticias tuyas.
10,12
Consejos de Ragüel y Edna a su yerno Tobías:
Tomarán la mitad de mis bienes y se irán
felices a casa de tus padres… Ánimo, hijo,
que desde ahora en adelante Edna y yo
somos tus padres. 8,21
Hijo querido, ¡ojalá vuelvas para que yo
vea a tus hijos antes de morir!
Confío mi hija a tu protección.
No le causes tristezas. 10,13
Consejos del ángel Rafael:
Bendigan a Dios,
denle gracias y proclamen su grandeza ante todos los
vivientes por lo que hizo en favor de ustedes...
No demoren en darle gracias, ya que conviene
descubrir y alabar las obras de Dios.
Practiquen el bien, porque así nunca los alcanzará el mal.
Es buena la oración con ayuno, limosna y justicia.
Es mejor tener poco con honradez que mucho con injusticia.
Es mejor dar al pobre que amontonar tesoros,
pues la limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado...
Los pecadores y los injustos se dañan a sí mismos…
Sepan que, cuando rezaban,
yo presentaba sus oraciones al Señor…
Cuando dabas sepultura a los muertos, yo estaba contigo.
Dios me ha enviado para sanarles.
No teman. La paz sea con ustedes. Bendigan siempre al Señor.
No vine por mi propia voluntad, sino por voluntad de Dios.
A él deben bendecir y cantar todos los días. 12,6-18
Cántico final de Tobit:
Bendito sea Dios que vive
y reina por todos los siglos…
Él es nuestro Dios y Señor,
nuestro Padre para siempre…
Si se vueven a él de todo corazón,
y practican la justicia,
él volverá a ustedes y
nunca les esconderá su rostro…
Mi espíritu, radiante de alegría,
proclama su grandeza…
Dios llenará en ti de alegría
a todos los desterrados
y mostrará su amor a todo miserable…
Pues todos volverán a reunirse
para alabar al Señor de los siglos.
13, 2.4.6.9.13.15s
Se alegrarán en ti al ver
tu alegría completa
y compartirán tu alegría para siempre.
Tobías, ayudado por su ángel,
se preocupa de alegrar la vida de su padre Tobit
curándolo de sus cataratas…
Rafael dijo a Tobías:
Tengo la seguridad de que tu
padre abrirá los ojos…
Recobrará la vista y verá la luz…
Le puso en los ojos el remedio…
Y le sacó las escamas de los ojos…
Tobit abrazó a su hijo y le dijo:
Ahora te veo, hijo mío,
luz de mis ojos.
11,7s.12s
Creemos, Señor, que tú estás presente
en el amor que se desarrola en cada familia.
Gracias por el cariño y los consejos
de nuestros padres.
Perdón por las incomprensiones y tensiones
que hay en nuestras familias.
Ayúdanos para que sepamos crecer
en el respeto y amor mutuo.
Que los padres sepamos dar a nuestros hijos
espíritu de justicia y generosidad.
Que les ayudemos a crecer y madurar en la fe.
Que sepamos prepararles para el matromonio.
Ayúdanos a mejorar nuestro amor de esposos,
de padres, de hijos…
Descargar

Diapositiva 1