MEDITEMOS
Siéntate
en una
posición
cómoda
en un
lugar
agradable
.
Sentado, cierra los ojos y empieza a enfocar tu atención en tu respiración. Deja
que se vayan los problemas, las molestias, los inconvenientes, deja que se vaya
todo y solo deja pensamientos positivos en tu mente. Cada vez que pienses en
algo negativo, vuelve a tu respiración.
Luego de dejar ir lo negativo, enfócate solo en tu respiración por unos minutos.
Este tiempo depende de la persona.
Cuando te parezca
necesario,
siente/imagina/visuali
za una suave lluvia
de energía pura. Esta
suave lluvia te lava
por fuera y por
dentro.
Pon las manos en plegaria (manos juntas palma con palma, dedos hacia arriba,
juntos también) frente a tu pecho. Sigue respirando.
Ahora, con cada respiración, siente/imagina/visualiza como esta energía que llueve
suavemente entra por los dedos de tus manos y baja hasta tu abdomen con cada
inhalación, y con cada exhalación sube esa energía desde tu abdomen hasta tus
manos y sale por las palmas.
Realiza esto por
cuanto tiempo te
parezca necesario.
Luego, retoma la
atención en el resto de
tu cuerpo, y sé
agradecido por lo que
acabas de
experimentar.
Esta meditación relaja de sobremanera y además ayuda mucho a desarrollar la
sensibilidad en las manos.
Un abrazo
MIRIAM T
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