Llegaste sin darme cuenta
acurrucándote en mi alma,
hurgando en senderos nuevos
que tus notas despertaban.
Así conocí tu pueblo
y se achicó la distancia,
sus penas fueron las mías
y su amor por la esperanza.
Mi canto duende salteño
te dice cuánto te quiero,
si hasta siento tus dos manos
desparramando los sueños.
Por vos adoré tu norte
el milagro de tus versos,
el vino regando acordes
llegando hasta el mismo cielo.
Los años fueron pasando
renaciendo sentimientos,
el sol seguirá brillando
por mas que quieran su entierro.
Mi canto duende salteño
te dice cuanto te quiero,
si hasta siento tus dos manos
desparramando los sueños.
Letra: Miguel Angel de Boer
Música: Pablo Kusselman
(·) Zamba
Intérpretes:
Voz: Laura Olivera
Guitarra: Oscar Puebla
Descargar

Diapositiva 1