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Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un
principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie
puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Entonces levantándose en
el concilio un fariseo
llamado Gamaliel, doctor
de la ley, venerado de
todo el pueblo, mandó que
sacasen fuera por un
momento a los apóstoles
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva
un espíritu recto dentro de
Nacer del
Espíritu Santo
mí.
Nacer de nuevo
Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el
corazón de piedra, y os
daré un corazón de carne.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que
el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.
El viento sopla de donde
quiere, y oyes su sonido; mas
ni sabes de dónde viene, ni a
dónde va; así es todo aquel
que es nacido del Espíritu.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes
esto?
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Y yo, si fuere levantado de
la tierra, a todos atraeré a
mí mismo. Y decía esto
dando a entender de qué
muerte iba a morir.
Y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí
mismo, haciéndose
obediente hasta la muerte,
y muerte de cruz.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que
no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
Y como Moisés levantó la
serpiente en el desierto,
así es necesario que el
Hijo del Hombre sea
levantado, para que todo
aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El que en mí no
permanece, será echado
fuera como pámpano, y se
secará; y los recogen, y
los echan en el fuego, y
arden.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El que en mí no
permanece, será echado
fuera como pámpano, y se
secará; y los recogen, y
los echan en el fuego, y
arden.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El que en mí no
permanece, será echado
fuera como pámpano, y se
secará; y los recogen, y
los echan en el fuego, y
arden.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El que en mí no
permanece, será echado
fuera como pámpano, y se
secará; y los recogen, y
los echan en el fuego, y
arden.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El que en mí no
permanece, será echado
fuera como pámpano, y se
secará; y los recogen, y
los echan en el fuego, y
arden.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El que en mí no
permanece, será echado
fuera como pámpano, y se
secará; y los recogen, y
los echan en el fuego, y
arden.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y
yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada
podéis hacer.
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de
mí
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de
mí
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de
mí
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de
mí
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de
mí
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de
mí
Ya vosotros estáis limpios
por la palabra que os he
hablado. Permaneced en
mí, y yo en vosotros. Como
el pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
El espíritu es el que da
vida; la carne para nada
aprovecha; las palabras
que yo os he hablado son
espíritu y son vida.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid todo lo que queréis, y os será hecho.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
vuestras ofensas.
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que
llama, se le abrirá.
En aquel día no me
preguntaréis nada. De
cierto, de cierto os digo,
que todo cuanto pidiereis
al Padre en mi nombre, os
lo dará.
Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo
contra alguno, para que
también vuestro Padre
que está en los cielos os
perdone a vosotros
Orando ofensas.
sin cesar
vuestras
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar
siempre, y no desmayar
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
“Ningún hombre puede
despojarse del yo por sí mismo.
Solo podemos consentir en que
Cristo haga esta obra.
Entonces, el lenguaje del alma
será: Señor, toma mi corazón;
porque yo no puedo dártelo. Es
tuyo, mantenlo puro, porque yo
no puedo mantenerlo por ti.
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
“Ningún hombre puede despojarse del
yo por sí mismo. Solo podemos
consentir en que Cristo haga esta
obra. Entonces, el lenguaje del alma
será: Señor, toma mi corazón; porque
yo no puedo dártelo. Es tuyo, mantenlo
puro, porque yo no puedo mantenerlo
por ti” (PVGM 123).
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a
sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, éste la salvará.
“Ningún hombre puede despojarse del
yo por sí mismo. Solo podemos
consentir en que Cristo haga esta
obra. Entonces, el lenguaje del alma
será: Señor, toma mi corazón; porque
yo no puedo dártelo. Es tuyo, mantenlo
puro, porque yo no puedo mantenerlo
por ti” (PVGM 123).
Orando sin cesar
Estudiando su palabra.
Permanecer en Cristo.
Aceptando a Cristo
Nacer del Espíritu Santo
Nacer de nuevo
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
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