¿Qué tan productivo
ha sido nuestro año
en el terreno espiritual?
¿Hemos logrado
los objetivos que
nos fijamos al principio
del mismo?
¿Acaso no nos fijamos
objetivo alguno?
¿Hemos estado corriendo
este año “al pasito”?
¿Cómo andamos?
¿Cómo vamos a concluir
el año? ¿Cómo cerraremos
esta carrera?
Introducción (1:1-11).
Los asuntos de Pablo 1:12-26
Asuntos de los filipenses 1:27-2:18
Los asuntos de Pablo 2:19-30
Asuntos de los filipenses 3:1- 4:3
Asuntos finales 4:4-23
“la única manera de vivir una
vida cristiana normal era
entregarse a Cristo totalmente”.
1. “considera todas las cosas
como pérdida” (vv. 7-8).
2. “tiene pasión por conocer a
Cristo” (vs. 10); (3).
3. “vive una vida poderosa”
(vs. 10).
4. Está “preparada para pagar
el precio de su decisión” (vs. 10).
5. “ve la vida como una carrera
que hay que correr hasta el
final” (vv. 12-13).
Filipenses
3:12-17
En este pasaje
el apóstol Pablo
habla de su vida
como una carrera,
estableciendo:
1. El punto donde se encuentra,
en relación a esta carrera.
2. Describe la estrategia que ha
adoptado para avanzar en
esta carrera.
3. Hace un llamado, tanto a los
filipenses como a nosotros, a
seguir su ejemplo al correr esta
carrera.
Terminemos esta
(etapa de nuestra)
carrera con todas
nuestras fuerzas.
¿De qué
carrera
estamos
hablando?
LA POSICIÓN EN
LA QUE PABLO
SE ENCONTRABA
EN SU CARRERA.
“No que lo haya
alcanzado ya…” (vs. 12)
“Hermanos,
yo mismo no
pretendo haberlo
ya alcanzado…” (vs. 13)
A. Los logros de Pablo.
Uno puede pensar en:
1. Su experiencia de conversión
en el camino a Damasco (9:1-9)
2. Su bautismo y posterior
reunión con los discípulos (9:10-19)
3. El hecho de que comenzara
a predicar a Cristo. (9:220-22)
4. Su salida de Damasco,
escapando de los judíos, y su
arribo a Jerusalén (9:23-25)
5. Su introducción a la acción,
gracias a Bernabé (9:26-31)
6. Sus viajes misioneros, las
iglesias que plantó, los cientos,
o miles, de personas que llevó a
Cristo, sus prisiones, sus
discípulos, tantas cosas, y aun
con todo esto, él todavía dice
que “no lo ha alcanzado ya”.
B. ¿Qué es lo que Pablo no
había alcanzado?
Cualquier cosa que haya sido,
era algo que -- evidentemente
-- no iba a alcanzar gracias a
sus buenas obras o méritos
personales porque eso ya lo
había considerado como
‘pérdida’.
Con base en los versículos
10 y 11 de este capítulo,
la meta no era la perfección
aquí en la tierra sino la
conclusión escatológica
de la vida presente;
Mientras que el premio
no es otro que el
cumplimiento final de su
mayor deseo: el pleno
conocimiento de Cristo.
C. Nuestra situación
personal.
¿Estamos yendo realmente
en busca del premio?
¿Realmente es nuestro
objetivo ‘conocer cada día
más a Cristo y cumplir Su
voluntad? ¿Es eso lo que
buscamos?
Porque si lo es,
nuestra vida debe
reflejarlo, nuestras
acciones diarias deben
demostrarlo.
LA ESTRATEGIA
DE PABLO PARA
AVANZAR
EN SU CARRERA.
La analogía, que
describe la estrategia
de Pablo para lograr
el objetivo que busca,
tiene tres partes.
1. En primer lugar,
se describe como un
corredor que no se
distrae ni por los otros
corredores ni por otras
cosas.
…Dice, “Hermanos, yo
mismo no pretendo
haberlo ya alcanzado;
pero una cosa hago:
olvidando ciertamente
lo que queda atrás…”
a. ¡Qué importante es saber
olvidar lo que debemos olvidar!
b. No cabe duda que ese podía
ser un pasado pesado, un pasado
que, si había que cargarlo a
cuestas, doblegaría al más fuerte.
Por eso él decía que al ir en busca
del premio, había que olvidar el
pasado.
c. Todos tenemos un pasado.
¿Qué haremos con ese pasado?
Tenemos que confesárselo a Él
y acogernos a Su perdón.
Pero ya confesado y perdonado,
tenemos que dejarlo a los pies de
Cristo y olvidarnos de él.
d. ¿Cómo andas tú con tu
pasado? ¿Sigues con él a cuestas?
¡Déjalo! ¡Olvídalo!
2. La segunda idea
de la analogía aparece
en la expresión,
“… y extendiéndome
a lo que está delante,
prosigo a la meta…”.
a. En toda carrera hay una
línea de meta.
b. Pablo pretende que sus
hermanos filipenses lo imiten, y
que se aferren fuertemente a
ese futuro cierto y seguro, sin
distraerse en el camino con
cosas menores.
c. Otra vez debemos
preguntarnos, ¿cómo andamos
nosotros con relación a la
persecución de nuestras metas?
¿Te fijaste algunas metas de
carácter espiritual al comenzar
este año?
¿Las has alcanzado ya?
¿Estás cerca de alcanzarlas?
¿Tienes una estrategia
definida para ello?
¿Te has distraído viendo a los
demás corredores, los otros
cristianos?
¿Has tenido algún obstáculo
en tu carrera?
¿Te has olvidado
completamente de esas metas?
La recomendación del apóstol
es “prosigue adelante”, “pon tu
mirada en el blanco”, en “el
premio que puedes tener”.
3. La tercera idea de la
analogía consiste en que
Pablo se presenta a sí
mismo como un corredor
cuya motivación última
para correr y alcanzar la
meta es obtener “el
premio”.
a. En primer lugar, el texto dice
“… prosigo a la meta, al premio
del supremo llamamiento de
Dios…”. Pablo sabe que Dios lo
ha llamado para sí, lo cual
culminará en la gloria.
b. En segundo lugar, el
llamamiento que comenzó en
su conversión, es celestial.
c. En tercer lugar, ese
llamamiento encontró su lugar
histórico “en Cristo Jesús”.
d. En cuarto lugar, al final de la
carrera, Pablo obtendrá el
premio.
EL LLAMADO
DE PABLO
AL CORRER
ESTA CARRERA.
A. En primer lugar hay un
llamado a adoptar una
actitud correcta. Verso 15.
“Así que, todos los que somos
perfectos esto mismo sintamos
y si otra cosa sentís, esto
también os lo revelará Dios”.
B. En segundo lugar hay un
llamado a mantener
constante esa actitud
correcta. El verso 16 dice:
“Pero en aquello a que hemos
llegado, sigamos una misma
regla, sintamos una misma
cosa.”
1. En primer lugar, Pablo
utiliza una palabra que en
griego era usada para
terminar una discusión y
enfatizar lo que era
importante. Es decir, es posible
que no todos vean las cosas
como yo las veo, “no obstante”,
“en cualquier circunstancia” …
2. Luego viene la expresión
“… en aquello a que hemos
llegado…”, ¿A qué habían
llegado? Habían llegado a
acordar una forma de seguir a
Cristo, una forma de vivir el
Evangelio.
En eso estaban ya
de acuerdo, ya lo
habían alcanzado,
de donde sigue el
llamado …
3. “… sigamos una misma
regla…”
“… sintamos una misma
cosa.”
C. ¿Cómo andamos en
“actitud”?
¿Cómo nos “sentimos” en esta
carrera que estamos corriendo?
¿Estamos manteniendo “la
misma regla” que Pablo
recomendó seguir a los filipenses?
¿Acaso las pruebas y los
sufrimientos ya nos han vencido?
¡No permitamos que eso suceda!
Levantemos la cara, apretemos
los puños, asumamos con
decisión esta carrera.
Aun falta mucho por terminar, y
lo más importante es nuestra
actitud respecto de ella.
¡ No Claudiques !
Cuando vayan mal las cosas
como a veces suelen ir
Cuando ofrezca tu camino
solo cuestas que subir
Cuando tengas poco haber
pero mucho que pagar
Y precises sonreír
aún teniendo que llorar
Cuando ya el dolor te agobie
y no puedas ya sufrir
Descansar acaso debes
pero nunca desistir
No es dable a tu ignorancia
figurarse cuán cercano
puede estar en bien que anhelas,
y que juzgas tan lejano
Tras las sombras de la vida
ya plateadas, ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo
no el fracaso que temías
Lucha pues
por más que tengas
en la vida que sufrir
cuando todo está peor
más debemos insistir.
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