La Cuaresma es
un tiempo oportuno
para purificar
ideas y actitudes
de nuestra vida
cristiana. Muchas
veces tendemos a
tener de Dios la
imagen de un juez
severo y castigador.
¿Es esa
la verdadera
imagen de Dios
que debemos tener?
La Biblia tiene una imagen
muy diferente:
- Un Dios Creador y Amigo...
que dialoga con Adán...
- Un Dios que hace
una Alianza de amistad
con su pueblo...
- Un "Dios-con-nosotros"
que camina con el pueblo...
- Un Dios que libera...
y salva...
- Un Dios misericordioso,
que perdona...
- Un Dios Padre...
siempre dispuesto
a acoger al hijo pródigo...
El castigo es un remedio
extremo para que se
arrepienta y vuelva a la
amistad.
La 1ª Lectura revela la Justicia y la Misericordia de Dios
en el tiempo del exilio y de la liberación. (2Cro 36,14-16.19-23)
Es un resumen de la Historia de la Salvación, en tres
momentos:
El Pecado del hombre, el Castigo y el Perdón de Dios.
El Pueblo fue infiel a la Alianza. Por ello, Jerusalén fue
destruida y su elite fue deportada a Babilonia.
Mas Dios no abandona al pueblo, a pesar de las
infidelidades. El pueblo arrepentido volvió su corazón
hacia Dios y Dios lo condujo de vuelta a su tierra.
Dios es más misericordia, que justicia...
En la 2ª Lectura
Pablo afirma que Dios
es rico en misericordia
(Ef 2,4-10).
Por eso, a la situación
pecadora del hombre,
Dios responde
con su gracia.
El amor salvador y
libertador de Dios
es incondicional y
afecta al hombre,
aun cuando él continúa
recorriendo caminos
de pecado y de muerte.
Somos siempre hijos
amados, a quienes
Dios ofrece la vida
plena, la salvación.
En el Evangelio,
Jesús se revela como
Salvador y no como Juez
(Jn 3,14-23).
Es la conclusión
del diálogo de Jesús
con NICODEMO, que
en las "tinieblas de la
noche", viene a hablar
con Jesús buscando
la "Luz".
Al final, describe el Plan
de Salvación de Dios:
“Tanto amó Dios
al mundo que entregó
a su Hijo único,
no para condenar
al mundo, sino para que
el mundo se salve por Él”
En el desierto, los hebreos miraban a la serpiente
levantada por Moisés como señal de curación y liberación.
Recuerda la cruz donde fue levantado el Hijo del hombre.
De la Cruz de Jesús brota la vida y la salvación para toda la tierra.
Al mirar con fe esa señal, quedamos curados...
El texto nos invita a contemplar una Historia maravillosa:
El Amor de Dios ofrece al hombre vida plena y definitiva.
A los hombres corresponde aceptar o no el don de Dios.
Jesús no vino a condenar o excluir a nadie de la salvación.
Él es la luz divina enviada al mundo para mostrar
el camino de la verdad y de la vida que conduce a Dios.
Las personas pueden rechazar a Jesús y su misión,
permaneciendo en las tinieblas del egoísmo;
o también aceptar a Jesús y seguir su proyecto,
dejándose envolver por la luz de la fe y de la salvación.
Juan define el camino para llegar a la vida eterna: CREER EN JESÚS:
- No es una mera adhesión intelectual a unas verdades
sino acoger a JESÚS enviado por el amor del Padre
para salvar a los hombres.
- Es escuchar a Jesús, acoger su mensaje y seguirlo en ese camino.
- Es dejar las tinieblas y caminar hacia la Luz… Es aceptar esa Luz...
Lo que supone deshacerse de muchos proyectos personales.
¿Y cómo es el juicio final?
Muchos imaginan un Dios severo, que va a analizar todo
con rigor, hasta los más mínimos detalles.
¿Sería entonces Él un Padre, que ama a los buenos y
a los malos, como nos enseñó Jesús?
- Según San Juan, el juicio no es pronunciado por Dios,
sino por la elección que cada uno hace ante la Luz de Cristo.
“El que cree en Él no será
condenado; el no cree ya
está condenado...
La Luz vino al mundo,
y los hombres prefirieron
la tiniebla a la Luz."
Por eso, la decisión
en el juicio:
- no es propiamente Dios
quien la hace... sino que
somos nosotros los que
escogemos...
- no es sólo
al fin del mundo,
sino que es aquí y ahora.
Cada instante de la vida
es tiempo de salvación
o de condenación...
Se salvan los que
practican la Verdad y
se aproxima a la "Luz".
Se condenan
los que practican el mal
y prefiere las "tinieblas".
La salvación es un don
gratuito de Dios ofrecido
a todos...
Todo depende de
nuestra aceptación o no
de la propuesta de Cristo.
Cristo quiere ser
nuestro Salvador,
no nuestro Juez...
¿Cuál es nuestra opción?
Preferimos la Luz
o las Tinieblas?
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS -
18-03.2012
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por: P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Ilustración: Nelso Geraldo Ferronatto
Traducción: P. José Luis Uranga, CMF
Música: Converter-se ao Evangelho
Letra e música: Josenildo Nunes de Oliveira
CD: CF 2012
Paulus
Busca la dirección: http://www.buscandonovasaguas.com