Feliz tú, Bonifacia,
mujer trabajadora,
porque entregaste
tu vida
a otras trabajadoras.
Feliz tú, Bonifacia,
porque te haces
pequeña
como Jesús.
Feliz tú, Bonifacia,
porque sabes llorar
sin perder la paz.
Feliz tú, Bonifacia,
porque buscas,
ante todo,
el reino de Dios
y su justicia.
Feliz tú, Bonifacia,
por ser
misericordiosa.
Feliz tú, Bonifacia,
por tu corazón
sin doblez.
Feliz tú, Bonifacia,
porque por ser fiel
has padecido
persecución.
Feliz tú, Bonifacia,
por haber perdonado
y olvidado de corazón.
Viñetas: Javier Prat
Almadén - Ciudad Real (España)
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