HOMENAJE
A
M A N U E L E R N E S TO I B Á Ñ E Z R O S A Z Z A ,
Po e t a n a c i o n a l d e l Pe r ú
Este año se cumplen las Bodas de oro de la promoción trujillana que
integró en Secundaria el extraordinario maestro Manuel Ernesto Ibáñez
Rosazza. Él ya no está presente en los actos que celebran esos 50 años y su
ausencia tiene que ser muy notoria en ese grupo porque él alcanzó por
méritos propios niveles muy altos entre los personajes y modelos
peruanos: como constancia quedan los premios nacionales y regionales
que obtuvo desde muy joven por sus obras, los homenajes que recibió en
vida y sigue recibiendo póstumamente, sobretodo en los ámbitos culturales
de Cajamarca, donde trabajó sus últimos años de vida.
La calidad creativa de Manuel Ibáñez Rosazza -en más de 20 obras
publicadas- ha servido para que estén desarrollándose Concursos
nacionales de poesía y narrativa, tales como los que convocan empresas
editoras, asociaciones de poetas y escritores, centros culturales y el mismo
Instituto nacional de Cultura, entre otros.
Sus biógrafos han logrado pormenorizar sus méritos y así se
le reconoce como brillante paradigma cajamarquinista,
sobresaliente maestro universitario, poeta de admirable
lirismo y ternura, prosista de enjundia, periodista reflexivo,
dibujante y pintor, caricaturista, entusiasta promotor cultural e
inolvidable protagonista de las mejores reuniones amicales
por su alegría animadora y su finísimo humor. Jamás dio una
respuesta negativa cuando se le requirió para el servicio o la
colaboración. Y quienes fuimos honrados con su amistad
personal no olvidamos su maestría en la narración verbal, su
amenísima conversación y su nobleza. Refiriéndose a él,
Luzmán Salas, escritor cajamarquino, dijo: "Con él
aprendíamos a ser buenos“.
Pero mi sencillo homenaje, a través de esta presentación, busca
resaltar su enorme calidad humana de Amigo ejemplar: generoso,
leal, sincero y con una honradez e integridad a toda prueba. Con él
fortalecí mi convicción de no criticar a los demás, de no prejuzgar,
de no caer nunca en la vulgaridad. Mi gratitud a él, por haber
prologado mi primer libro de poemas y por las tareas que
cumplimos juntos en bien de Cajamarca; en fin, total gratitud por
sus enseñanzas intelectuales y morales.
Guillermo Bazán Becerra
Trujillo, Perú. Octubre 2007
LA VENTANA
M a nu e l I b á ñ ez Ro s a z z a
Tras de mi casa quedaba mi cuarto
y en la pared de mi cuarto había una ventana...
y en el fondo de esa ventana veíase una montaña.
Mi casa era un lugar hermoso
con su número en la puerta y sus geranios...
Yo llegaba a mi casa y entraba a mi cuarto, al fondo,
y poníame a mirar a través de la ventana esa montaña.
Cuántas veces, como en sueños, yo trepaba hasta su cumbre
para observar desde allí los techos ocres y planos de mi ciudad natal.
Bajo los techos adivinaba a todos mis amigos;
en sus bolsillos descubría sus cartas
y en sus cartas... sus amores y sus penas tempranas.
Recuerdo los muebles pesados y oscuros de la sala,
los retratos, las cortinas tejidas a crochet,
el comedor con sus limpias cucharas boca arriba
a donde alguien nos llamaba a la mesa y todo
era como una jaula de alegres pájaros…
Recuerdo los cuadernos del colegio y mi camisa
recién lavada, como una bandera, en el cordel...
y en mi cuarto los versos y la noche desnuda de astros
descendiendo de esa montaña
en un puñado de inviernos y veranos.
Hoy he vuelto otra vez después de años a
esta casa
y ya no hay nadie... Algunos se han ido,
otros se han muerto...
y yo soy como un fantasma entre llaves,
telarañas en la lámpara,
un espejo rajado y un silencio como un puente
que me dice que ya no tengo mis dieciséis años.
To d o s n o s h e m o s i d o a c a m i n a r,
a dar una vuelta sin fin.
Pe ro n o, e n e s t a va c í a s o l e d a d
alguien no ha querido irse:
en el fo n do h ay u n cu ar to,
en su pared una ventana,
y en el fondo de la ventana
todavía hasta ahora una montaña
q u e n o h a q u e r i d o i rs e, n u n c a m á s.
Imágenes
(*):
1. Cajamarca
2. La Cortadera, Distrito San Silvestre de Cochán. Cajamarca.
3. Paisaje de Tembladera, Cajamarca.
4. Pariamarca, Cajamarca.
5. Cajamarca, desde la colina Santa Apolonia.
6, 7 y 8: Casa de César Vallejo Mendoza, Santiago de Chuco.
9. Raccha, rumbo a Yarowilca. Huánuco.
Fondo musical editado
(*):
Fragmento de “Canción de Solveig”
EDWARD GRIEG
(*) G . B a z á n B .
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