UNA HISTORIA DE AMOR
EL TSURU
Cuando lanzaron la bomba en
Hiroshima, una niña llamada Sadako
Sassaki estaba a punto de cumplir
dos años. Aparentemente ilesa,
escapó con su madre y su hermano
mayor.
En la huída acabaron empapados por la
lluvia negra radioactiva que cayó a lo largo
del día. Hasta los doce años de edad se la
veía normal, una niña saludable. Estudiaba y
jugaba igual que otras niñas y una de las
cosas que más le gustaba era correr.
Destacaba en las carreras del colegio,
cuando, de repente, empezó a sentir
mareos. No se lo dijo a nadie, pensaba que
podría ser agotamiento físico provocado por
los ejercicios. Una mañana, se sintió tan
mal que se desmayó y quedó caída en el
suelo.
La llevaron a un Hospital de la Cruz Roja.
Sadako estaba con leucemia. Otros niños de
Hiroshima empezaron a presentar los mismos
síntomas debido a la radiación recibida de la
descarga de la bomba.
Cuando Sadako estaba en el hospital una
amiga le trajo algunos papeles para origami e
hizo una garza (tsuru) para la niña. Le contó la
leyenda de un pájaro sagrado en Japón, que
vivió mil años y tenía el poder de conceder
deseos.
Si una persona dobla mil Tsuru
(Senbazuru) y hace el mismo pedido a
cada uno de ellos, sería atendido.
Sadako empezó a doblar Tsuru y a
pedir su curación, pero su enfermedad
empeoraba cada día.
Sadako entonces deseó
pedir por la paz mundial y
dijo “ yo escribiré paz en
tus alas y tu volaras por
todo el mundo.”
Sadako dobló seiscientos sesenta y
cuatro Tsuru hasta el día veinticinco
de octubre de 1995, cuando murió. Sus
amigos doblaron los Tsuru que
faltaban a tiempo para su entierro.
Pero ellos querían más: deseaban pedir
por todos los niños que estaban muriendo
a consecuencia de la explosión de la
bomba atómica. Formaron un club de la
paz y empezaron a recaudar fondos para
un monumento.
Estudiantes de más de tres
mil cien escuelas de Japón y
de otros nueve países
contribuyeron.
El 3 de mayo de 1958 el
Monumento de la Paz de los Niños
fue inaugurado en el Parque de la
Paz en Hiroshima. Los niños
desean extender el mensaje
esculpido en el monumento de
Sadako:
"Este es nuestro grito
Esta es nuestra oración:
Paz para el mundo
Sadako, donde estés, que puedas
saber que tu mensaje está siendo
conocido en todo el mundo, y
esperamos que también se pueda
cumplir.”
"Sadako, donde estés, que puedas
saber que tu mensaje está siendo
conocido en todo el mundo, y
esperamos que también se pueda
cumplir.”
El ave Tsuru (traducción: grulla
o cigüeña) simboliza salud,
fortuna, suerte y felicidad
(además de ser considerada el
ave símbolo del origami).
Fuente: Projeto 1000 Tsurus.
Escuela de Aplicación de FEUSPAsociación de Padres y Maestros
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