“Tierra y Libertad”
“Remember
the Alamo”
“La salutación de
mi propia mano, de
Pablo. Acordaos de mis
prisiones. La gracia sea
con vosotros. Amen.”
Pablo pide a los
hermanos colosenses
que recuerden
sus prisiones.
No hace mucho
tiempo, todavía, el ser
cristiano tenía un alto
significado, y podía
llegar a tener un costo
considerable.
¿Por qué digo que
“… hubo un tiempo en el
que ser cristiano tenía un
alto significado, y podía
llegar a tener un costo
considerable”?
A. El porqué de las prisiones
y penalidades de Pablo.
1. La prisión en filipos.
2. El arresto en Jerusalén y la
prisión en Cesarea
3. Su prisión en Roma.
B. La mención de sus
prisiones en sus cartas a las
iglesias.
1. Ante los efesios él se describe a
sí mismo como “… prisionero de
Cristo Jesús por vosotros los
gentiles” (3:1), “… preso en el
Señor” (4:1), y “… embajador en
cadenas” (6:20).
2. En su carta a los filipenses
solamente habla de su situación
refiriéndose a ella con la
expresión “… mis prisiones…”
(1:7, 13, 16).
3. En su carta a Filemón se
refiere a sí mismo como “…
prisionero de Jesucristo…” (Vs. 9),
y habla también de “… mis
prisiones…” (Vs. 10).
4. Y en su carta a los colosenses
hace una vaga referencia a su
detención con las palabras “… me
gozo en lo que padezco por vosotros…”
(1:24), y hace mención más a
Aristarco, “… mi compañero de
prisiones…” (4:10), antes de cerrar
con la frase que hemos tenido
como texto en este mensaje,
“Acordaos de mis prisiones”, en 4:18.
A. Las cadenas significan
“falta de libertad”, “falta de
movilidad”, “incapacidad para
hacer ciertas cosas que
quisiéramos”.
B. En el caso de Pablo, las
cadenas hablaban de lo que el
evangelio significaba para él.
Pablo deseaba que los hermanos
de Colosas “recordaran sus
cadenas” …
1. … para que se mantuvieran
firmes en la fe y en la práctica
del evangelio.
2. … para que entendieran que
de no ser por su pasión y su
fidelidad al evangelio, él jamás
habría estado en una cárcel en
calidad de prisionero.
3. … para que entendieran
que él no era prisionero de
Roma, sino de Cristo.
Dime, ¿te anima el
ejemplo de Pablo a vivir
un más eficaz testimonio
cristiano?
A. La vida cristiana “normal”
en el principio del evangelio.
B. La vida cristiana “normal”
en nuestro tiempo.
¿Habrá alguno que
desee acompañarme
respondiendo a esta
invitación?
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