A los carteros les
hacíamos trabajar
extra en estos días,
ya que eran los
encargados de llevar,
a familiares y amigos
residentes fuera, nuestra
felicitación de Navidad.
LOS CHRISTMAS
(Postales Navideñas)
¡FELICES
PASCUAS!
L
A
S
D
E
C
O
M
P
R
A
S
N
A
V
I
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A
D
LAS COMPRAS DE NAVIDAD
Las gastos se disparaban, la familia hacía un
esfuerzo extra para disfrutar de las Navidades:
Turrón, mazapán, polvorones, la botella de
Fundador (con su disco sorpresa) o de Anís El
Mono para ofrecer a las visitas.
Con el aguinaldo los más jóvenes comprábamos
los Almanaques Navideños, números especiales
de los tebeos Jabato, Pumby, El Capitán Trueno,
Pulgarcito y otros muchos más. Siempre se
guardaba algo para comprar artículos de broma
y los imprescindibles petardos.
Las pesetillas que nos quedaban las
empleábamos en ampliar nuestra colección de
“estampas”.
La Cena de Nochebuena
La noche del 24 de diciembre, Nochebuena, era especial,
mágica diría yo. Mamá, haciendo alardes de gran economista,
adquiría en el mercado los mejores productos al alcance de
nuestro bolsillo y nos preparaba una opípara cena que nos
sabía a gloria. Allí estábamos todos en torno a la mesa.
A los postres, papá sacaba, de no sabemos dónde por más que
la habíamos buscado, la caja de mantecados de 5 kilos. ¡Qué
bien nos sabían los mantecados de canela, los roscos de anís o
los alfajores!.
Era llegado el momento de cantar los primeros villancicos
alrededor de nuestro Belén y preparar las voces para la Misa de
Gallo, a la que acudiríamos como cada año.
La Misa de Gallo
Tras la Cena de Nochebuena y próximas las 12
de la noche, ataviados con nuestros
instrumentos musicales, toda la familia nos
encaminábamos hacia Santa Marta para asistir
a la Misa de Gallo y celebrar el nacimiento del
Niño Dios.
Tras la Misa, recorríamos las calles cantando
villancicos y haciendo paradas en las casas de
amigos y familiares, que nos obsequiaban con la
típica copa de anís o coñac y el mantecado
(a los niños nos daban una copa de resol).
Junto a los padres, los más pequeños de la casa escribían
a los Reyes Magos y les pedían los juguetes con los que
estaban soñando durante todo el año: Los Juegos
Reunidos Geyper, La Ambulancia Payá, el Traje de
Pistolero, Las Muñecas de Famosa y las de Vicma, …
Los más niños disfrutábamos de vacaciones
escolares y TVE nos ofrecía el famoso y
entrañable "Especial Vacaciones" donde
series como Rin Tin Tin, Daniel Boone, Los
Chiripitifláuticos, La Familia Munster y los
dibujos animados de El Lagarto Juancho,
Tom y Jerry, el Oso Yogui y Los Picapiedra,
entretenían las tardes del frío Diciembre.
Mientras en la radio sonaban los villancicos de “El
Tamborilero” o “Noche de Paz” de Raphael, que más
tarde lo volveríamos a escuchar y ver en el "Festival
de Navidad" de Televisión Española. Era el invitado
permanente de Carmen Polo de Franco.
Por la noche los padres eran más permisivos con los pequeños de la
casa y nos dejaban ver hasta programas con dos rombos como Los
Intocables o El Fugitivo, aunque la mayoría de espacios eran
musicales; pero que más daba, era Navidad. Para los niños, era todo
un logro no irse a la cama con la Familia Telerín.
Las tardes de los días de fiesta
eran especiales para la familia
Todos al completo íbamos al
“Matiné”, a ver esas películas
navideñas que tanto nos
hacían llorar pero siempre con
un final feliz, bien provistos de
chucherías que adquiríamos en
lo de Arenas o en el kiosko de
Rafael.
Eran las Navidades de los años 60 y 70.
Fechas que permanecerán en nuestras retinas durante
toda nuestra vida.
EN ESTA NAVIDAD QUIERO REGALARTE
ESPERANZA, AMISTAD Y…
UNA ESTRELLA EN TU HOGAR.
Martos y diciembre de 2009
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