Hemos sentido que si recuperamos
nuestra característica carismática,
podemos ser un don renovado para la
comunidad eclesial, aire nuevo para
nuestro mundo un tanto asfixiado.
Clausura
de la Congregación General XVI.
Mª Inés Furtado Mendoça,
Superiora General.
Me sereno para esta cita con Dios. A partir de la
experiencia espiritual de la M. Cándida.
Que mi postura implique todo mi ser.
Al ritmo de la respiración doy lugar al silencio.
( Una y otra vez repito este ejercicio )
Señor,
que todas mis intenciones,
acciones y procesos interiores,
estén totalmente ordenados
a cumplir tu voluntad.
Centro
mi pensamiento y mi afecto
en la Madre Cándida para que
conociendo su interior , ella me
acerque a Dios.
“Tu lo quieres, Dios mío; también lo quiero yo”.
“Yo lo que Dios quiera y todo lo que Dios quiera. Conocer su voluntad y
cumplirla con toda perfección”
Sin que le detuvieran los obstáculo, una vez conocida la voluntad de Dios
decía: “No me marcharé sin fundar, pues Dios lo quiere”
“Tu voluntad, Señor mío, será siempre la mía, pues mi ser y cuanto tengo
me vino de ella. Dios mío, hágase tu voluntad”
“Toda soy de Jesús, decidme ,Dios mío, qué queréis que haga, pronta
estoy para obedecerte en todo”
“Con frecuencia o siempre que vaya a hacer algo, tendré a Jesús presente
y diré: Esto le agrada a Dios? Si le agrada, cueste lo que cueste, lo hago;
y si no le agrada, aunque me maten no lo hago”.
Dejarme afectar por el Dios de la Madre Cándida.
Pedirle a ella me ayude , que interceda por mí.
¿Quién es Dios para mí? ¿Cómo me relaciono con El ?
¿Me doy cuenta como la M. Cándida, de cómo Dios está pasando
por mi vida?
¿De qué manera me dejo afectar por Dios que sale a mi encuentro
en la vida cotidiana?
¿Qué estoy dispuest@ a responderle?
María Estrella
de nuestros caminos :
“Ponme con tu Hijo”.
Viceprovincia Argentina
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Orar con la M. Cándida I (Argentina)