Una prueba para mi;
una victoria para
Dios
Salmo
54
En este salmo
encontramos lo que
había en el corazón
de David al verse
acorralado por Saúl
en Zif.
Este salmo nos enseña
que en los momentos de
prueba, Dios espera
que clamemos a Él para
actuar a nuestro favor
y darnos la victoria.
¿De qué forma
comprobamos esto
en la vida de
David?
Lo veremos en la forma
que David se
desenvolvió en esta
situación, pero antes
consideremos algunas
cosas importantes
sobre David
David el guerrero
David el profeta
David el poeta
David era un hombre de
guerra y siempre tenía
una estrategia para
defenderse: Dios. Veamos
cuál estrategia le funcionó
más y le redituó bendición
y victoria.
A. Sálvame.
B. Defiéndeme
C. Oye
David clama a Dios,
acudiendo a Él para
que Dios lo defienda y
lo libere. Veamos lo
siguiente que hace
David.
A. Se han levantado
B. Buscan mi vida
C. No siguen a Dios
David expone lo que está
pasando en ese momento,
¿Cómo podía reaccionar
David ante el peligro de
muerte? Eso lo veremos en
la tercera acción de David
A. Sabiendo quién es Dios
B. Sabiendo con quién está
Dios
C. Sabiendo qué hará Dios
1. Devolver el mal
2. Cortarlos
David clama a Dios, David
confía en Dios. Esto lo hace
porque sabe quién es Dios.
Veamos ahora lo último
que David hizo.
A. Por la bondad de Dios
B. Por la liberación de
Dios
C. Por la derrota del
enemigo
David alabó a Dios en
la prueba a pesar de ser
una prueba fuerte y dura.
La cercanía de la muerte
revela su carácter y mostró
también palabras sinceras y
derramadas delante de Dios.
En las pruebas, Dios nos pide
fe para actuar, fe para
esperar y fe para ver los
resultados del poder de Dios
en nuestras vidas. David tuvo
infinidad de pruebas y tenía
esa clase de fe.
Que el poder de Dios
se refleje en nuestras
pruebas y su nombre
sea glorificado en
nuestra liberación.
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