Si desea una copia de la presentación en
PowerPoint visite:
www.escuelasabatica2000.org
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan
el Bautista; otros, Elías; y
otros, Jeremías, o alguno
de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Y aquel Verbo fue hecho
carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del
Padre), lleno de gracia y de
verdad.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Y aquel Verbo fue hecho
carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del
Padre), lleno de gracia y de
verdad.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Y aquel Verbo fue hecho
carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del
Padre), lleno de gracia y de
verdad.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Y aquel Verbo fue hecho
carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del
Padre), lleno de gracia y de
verdad.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Viniendo Jesús a la región de
Cesarea de Filipo, preguntó
a sus discípulos, diciendo:
¿Quién dicen los hombres
que es el Hijo del Hombre?
Y aquel Verbo fue hecho
carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del
Padre), lleno de gracia y de
verdad.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo
Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también
el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al
llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos
conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al
llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos
conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al
llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos
conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
Y estando en la condición de
hombre, se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa
a que aferrarse,
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al
llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos
conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
¿O qué mujer que tiene diez
dracmas, si pierde una
dracma, no enciende la
lámpara, y barre la casa, y
busca con diligencia hasta
encontrarla?
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
¿O qué mujer que tiene diez
dracmas, si pierde una
dracma, no enciende la
lámpara, y barre la casa, y
busca con diligencia hasta
encontrarla?
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
¿O qué mujer que tiene diez
dracmas, si pierde una
dracma, no enciende la
lámpara, y barre la casa, y
busca con diligencia hasta
encontrarla?
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
¿O qué mujer que tiene diez
dracmas, si pierde una
dracma, no enciende la
lámpara, y barre la casa, y
busca con diligencia hasta
encontrarla?
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
¿O qué mujer que tiene diez
dracmas, si pierde una
dracma, no enciende la
lámpara, y barre la casa, y
busca con diligencia hasta
encontrarla?
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
¿Qué hombre de vosotros,
teniendo cien ovejas, si
pierde una de ellas, no deja
las noventa y nueve en el
desierto, y va tras la que se
perdió, hasta encontrarla?
¿O qué mujer que tiene diez
dracmas, si pierde una
dracma, no enciende la
lámpara, y barre la casa, y
busca con diligencia hasta
encontrarla?
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y cuando todo lo hubo
malgastado, vino una gran
hambre en aquella provincia, y
comenzó a faltarle. Y fue y se
arrimó a uno de los
ciudadanos de aquella tierra,
el cual le envió a su hacienda
para que apacentase cerdos.
Y deseaba llenar su vientre de
las algarrobas que comían los
cerdos, pero nadie le daba.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo
a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me
corresponde; y les repartió los bienes.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y volviendo en sí, dijo:
¡Cuántos jornaleros en casa
de mi padre tienen
abundancia de pan, y yo
aquí perezco de hambre!
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo
vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó
sobre su cuello, y le besó.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Me levantaré e iré a mi padre,
y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti. Ya
no soy digno de ser llamado
tu hijo; hazme como a uno de
tus jornaleros.
Pero el padre dijo a sus siervos:
Sacad el mejor vestido, y vestidle;
y poned un anillo en su mano, y
calzado en sus pies.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Quien llevó él mismo
nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando
muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por
cuya herida fuisteis sanados.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Quien llevó él mismo
nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando
muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por
cuya herida fuisteis sanados.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Quien llevó él mismo
nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando
muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por
cuya herida fuisteis sanados.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Quien llevó él mismo
nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando
muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por
cuya herida fuisteis sanados.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Quien llevó él mismo
nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando
muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por
cuya herida fuisteis sanados.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Quien llevó él mismo
nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero, para
que nosotros, estando
muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por
cuya herida fuisteis sanados.
Y el hijo le dijo: Padre, he
pecado contra el cielo y
contra ti, y ya no soy digno
de ser llamado tu hijo.
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Quien llevó él mismo
pecado contra el cielo y
nuestros pecados en su
contra ti, y ya no soy digno
cuerpo sobre el madero, para
de ser llamado tu hijo.
que nosotros, estando
Porque estábamos perdidos
muertos a los pecados,
Porque estábamos muertos
vivamos a la justicia; y por
Porque somos valiosos
cuya herida fuisteis sanados.
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y
es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Y el hijo le dijo: Padre, he
Porque de tal manera amó
pecado contra el cielo y
Dios al mundo, que ha dado a
contra ti, y ya no soy digno
su Hijo unigénito, para que
de ser llamado tu hijo.
todo aquel que en él cree, no
Porque estábamos perdidos
se pierda, mas tenga vida
Porque estábamos muertos
eterna.
Entonces se enojó, y no quería
entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba que entrase.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no
habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito
para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha
consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el
becerro gordo.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a
su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Porque estábamos perdidos
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Porque de tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a
su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida
eterna.
Hay que aceptar la salvación
Porque estábamos perdidos
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Aconteció que acercándose
Jesús a Jericó, un ciego
estaba sentado junto al
camino mendigando; y al oír a
la multitud que pasaba,
preguntó qué era aquello. Y le
dijeron que pasaba Jesús
nazareno.
Hay que aceptar la salvación
Porque estábamos perdidos
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Aconteció que acercándose
Jesús a Jericó, un ciego
estaba sentado junto al
camino mendigando; y al oír a
la multitud que pasaba,
preguntó qué era aquello. Y le
dijeron que pasaba Jesús
nazareno.
Hay que aceptar la salvación
Porque estábamos perdidos
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Aconteció que acercándose
Jesús a Jericó, un ciego
estaba sentado junto al
camino mendigando; y al oír a
la multitud que pasaba,
preguntó qué era aquello. Y le
dijeron que pasaba Jesús
nazareno.
Hay que aceptar la salvación
Porque estábamos perdidos
Porque estábamos muertos
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Aconteció que acercándose
¡Jesús, Hijo de David, ten
Jesús a Jericó, un ciego
misericordia de mí!
estaba sentado junto al
Hay que aceptar la salvación
camino mendigando; y al oír a
Porque estábamos perdidos
la multitud que pasaba,
Porque estábamos muertos
preguntó qué era aquello. Y le
Porque somos valiosos
dijeron que pasaba Jesús
Porque nos ama
nazareno.
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Porque dice: En tiempo
¡Jesús, Hijo de David, ten
aceptable te he oído,
misericordia de mí!
Y en día de salvación te he
Hay que aceptar la salvación
socorrido. He aquí ahora el
Porque estábamos perdidos
tiempo aceptable; he aquí
Porque estábamos muertos
ahora el día de salvación.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Porque dice: En tiempo
¡Jesús, Hijo de David, ten
aceptable te he oído,
misericordia de mí!
Y en día de salvación te he
Hay que aceptar la salvación
socorrido. He aquí ahora el
Porque estábamos perdidos
tiempo aceptable; he aquí
Porque estábamos muertos
ahora el día de salvación.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Porque dice: En tiempo
¡Jesús, Hijo de David, ten
aceptable te he oído,
misericordia de mí!
Y en día de salvación te he
Hay que aceptar la salvación
socorrido. He aquí ahora el
Porque estábamos perdidos
tiempo aceptable; he aquí
Porque estábamos muertos
ahora el día de salvación.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Porque dice: En tiempo
¡Jesús, Hijo de David, ten
aceptable te he oído,
misericordia de mí!
Y en día de salvación te he
Hay que aceptar la salvación
socorrido. He aquí ahora el
Porque estábamos perdidos
tiempo aceptable; he aquí
Porque estábamos muertos
ahora el día de salvación.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había
perdido.
Entonces dio voces, diciendo:
Porque dice: En tiempo
¡Jesús, Hijo de David, ten
aceptable te he oído,
misericordia de mí!
Y en día de salvación te he
Hay que aceptar la salvación
socorrido. He aquí ahora el
Porque estábamos perdidos
tiempo aceptable; he aquí
Porque estábamos muertos
ahora el día de salvación.
Porque somos valiosos
Porque nos ama
Dios vino a buscarnos y salvarnos
Jesús el Dios hecho carne
La misión de Jesús
Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él
clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús
entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando
llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo:
Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.