FRANQUISMO
TEMA:
FRANQUISMO (1939-1975)
TEXTOS:
LA LEY DE RESPONSABILIDADES POLÍTICAS
LA DECLARACION DEL CONGRESO DE MUNICH
Historia de España
2º de Bachillerato
Introducción
Esquema general del franquismo Evolución política
Contexto internacional
Guerra Fría
(1947-1969)
Segunda Guerra Mundial
(1939-1945)
1939
Distensión
(!969-1975)
1959
1969
Etapa totalitaria “Los años azules” Etapa tecnocrática
Alianza con los
Regímenes fascistas
“División azul”
1945
Fuero de los
Españoles
Aislamiento
Internacional
(1946-1950)
Descomposición y final
Reahabilitación internacional
1953
Concordato con el Vaticano
Acuerdos militares con USA
1955 Ingreso en la ONU
1958
Ley Fundamental de
Los principios del
Movimiento Nacional
1975
1973
Asesinato de
Carrero Blanco
1967
Ley Orgánica del Estado
1969 Ley de Sucesión
(Juan carlos de Borbón)
Biografía de Franco.Miembro de una familia de tradición militar, deseó seguir
desde joven la carrera castrense e ingresar en la Academia
Naval pero al cerrarse temporalmente los ingresos en esta
institución se encaminó hacia la infantería. En 1907
comienza sus estudios en la Academia Militar de Toledo,
recibiendo tres años más tarde el grado de segundo
teniente de infantería. Tras su graduación solicitó como
destino Marruecos. En tierras africanas consiguió ascensos
tanto por antigüedad en el escalafón como por entrar en
combate, resultando herido en algunos lances. Tras
conseguir el grado de comandante fue destinado a Oviedo
en 1916, participando activamente en la represión de la
huelga revolucionaria de 1917. Será en Asturias donde
conozca a Carmen Polo, su futura esposa, miembro de la
alta burguesía de la región ya que, paulatinamente, Franco
empezó a relacionarse con los grupos asturianos de poder.
Cuando en 1920 Millán Astray crea el Tercio de la Legión
Extranjera solicita la presencia de Franco, quien se
encargará de la dirección de la primera bandera por lo que
regresó de nuevo a África. Las brillantes actuaciones del
joven Franco en el frente marroquí llamaron la atención del
propio Alfonso XIII, siendo el militar designado
gentilhombre de cámara del monarca. Incluso el rey
apadrinó su boda con Carmen Polo en 1923.
Destinado de nuevo a la península Franco fue nombrado teniente
coronel, pero pronto regresó a tierras africanas para continuar con
la lucha, debido a la crisis abierta en el Protectorado español.
Franco participó activamente en la guerra de Marruecos
emprendida por el general Primo de Rivera. El desembarco en
Alhucemas pondrá fin al conflicto y Franco será ascendido a
general de brigada en 1926, a la edad de 33 años, por lo que se
convierte en el general más joven de Europa. Dos años después
era nombrado director de la Academia Militar de Zaragoza por el
dictador, cargo que ocuparía hasta que en 1931 -con motivo de la
proclamación, el 14 de abril, de la Segunda República - el ministro
de la Guerra Manuel Azaña clausuró la institución castrense. Desde
los primeros momentos, el general hizo abierta muestra de su
rechazo a los nuevos dirigentes. Durante un año permanecería en
expectativa de destino y en 1933 será destinado a La Coruña; poco
después se le brindará la comandancia militar de las Islas Baleares.
El triunfo del centro-derecha en 1933 significó un freno a la reforma
militar emprendida por Azaña. El nuevo primer ministro, Alejandro
Lerroux, nombró a Franco asesor militar del Gobierno. Desde ese
cargo fue el principal artífice de la dura represión de la huelga
general revolucionaria que sacudió la región de Asturias en el mes
de octubre de 1934. Como recompensa por su actuación recibió el
nombramiento de Comandante en Jefe del Ejército en el
protectorado de Marruecos. Al año siguiente era llamado por el
nuevo ministro de la Guerra, José María Gil-Robles -líder de la
CEDA- para ocupar el puesto de Jefe del Estado Mayor.
El triunfo en las elecciones de febrero de 1936 del Frente Popular coalición de partidos de izquierda liderada por Azaña- significó un
importante revuelo en los cuarteles. Ante los rumores de golpe de
Estado -ya en 1932 el general Sanjurjo lo había intentado sin éxitoel gobierno llevó a cabo una política de dispersión de los presuntos
golpistas, lo que motivó el destino de Franco a la comandancia
general de Canarias. El asesinato del líder derechista José CalvoSotelo en la madrugada del 13 de julio de 1936 -como respuesta de
los Guardias de Asalto ante el atentado mortal que sufrió el teniente
Castillo el día anterior- supuso la espoleta que provocó el
movimiento golpista. En las primeras horas del 17 de julio de 1936,
en Melilla, se produjo el alzamiento militar contra el gobierno
republicano. El "Dragon Rapide" llevó a Franco hasta Tetuán donde
se puso al mando del Ejército de Africa el 19 de julio. La muerte en
accidente de aviación del general Sanjurjo al día siguiente llevó a la
creación, por parte de los sublevados, de una Junta de Defensa el
24 de ese mes de julio. Mola sería el encargado de dirigir la
sublevación desde el norte y Franco desde el sur. El meteórico
ascenso de Franco se inició en ese momento y continuó al ser
nombrado generalísimo de las fuerzas militares sublevadas (29 de
septiembre de 1936) y jefe del Estado el 1 de octubre de ese mismo
año.
Las simpatías de Hitler y Mussolini estaban
con el generalísimo, lo que pesó
positivamente en la elección. El 19 de abril de
1937 se promulgaba el Decreto de Unificación
por el que la Falange Española y de las JONS
se unía con los tradicionalistas, surgiendo la
Falange Española Tradicionalista y de las
JONS, partido único del que Franco era el
líder indiscutible. En enero de 1938 se
proclama Jefe del Estado, presidiendo el día
30 de enero su primer gobierno. El 1 de abril
de 1939 terminaba la Guerra Civil y
comenzaba la larga dictadura. Franco tiene en
su poder las riendas del ejército, del partido y
del gobierno.
 Introducción.
Los grupos que apoyaron la sublevación de 1936 eran muy
variados. La alianza entre todos ellos se basó más en sus odios que
en sus aspiraciones. Todos estaban de acuerdo en repudiar la
república y todo lo que representaba, pero sus proyectos políticos
eran distintos. A esto hay que añadir que Franco tampoco tenía una
ideología clara, solo una visión tradicionalista de rechazo del
pensamiento liberal y democrático y de odio a la izquierda.
El régimen implantado por Franco perduró hasta su muerte en
1975. En sus casi cuarenta años se produjeron muchos y muy
profundos cambios dentro y fuera de España; por lo que la principal
característica del régimen sería su capacidad para adaptarse a las
circunstancias. Lo único que permaneció inmutable fue la voluntad
del dictador de mantenerse en el poder. Esta adaptación
camaleónica es lo que hace muy difícil definir al franquismo ya que
pasó de tener un carácter fascista a un carácter católico y abierto
con el único objetivo de sobrevivir.
Aunque el régimen fue evolucionando,
permaneció fiel a una serie de principios que
nunca abandonó: Rechazo de la sociedad
burguesa contemporánea, negación de las
instituciones democráticas, exacerbado
nacionalismo, profundo catolicismo y gran peso
del militarismo.
Dentro de este pensamiento se integraban los
grupos de apoyo al franquismo:
· Monárquicos. Nunca fueron un grupo
homogéneo pero sí estuvieron de acuerdo en su
apoyo a la dictadura. Dentro de ellos se
encontraban los carlistas y los juanistas.
· Falangistas / FET y de las JONS. Pasaron
por dos etapas claramente diferenciadas: hasta
la segunda guerra mundial su influencia fue
total; después fueron perdiendo peso a favor de
los católicos.
· Iglesia / Católicos. No pertenecían a ninguna ideología o partido
concreto, aunque muchos provenían de la CEDA. Dentro de ellos
había dos grupos: la ACNP (Asociación Católica Nacional de
Propagandistas) que ocuparon puestos importantes y controlaron la
imagen exterior de España y el sistema educativo; y el Opus Dei, un
grupo de técnicos que iban a ocupar puestos relacionados con la
economía.
· Ejército / Militares. Fueron el más destacado sostén del régimen
y participaron activamente en el poder.
Tampoco hay que olvidar que el franquismo gozó de otros apoyos
sociales entre los que destacaban: los pequeños y medianos
propietarios agrarios, las clases medias urbanas y la oligarquía
terrateniente, financiera e industrial.
Catecismo Patriótico Español. 1939
El Estado español es la nación misma
organizada en funciones de derecho y para el
mejor cumplimiento de sus fines, en un régimen
corporativo nacional-sindicalista, bajo la
suprema autoridad del Caudillo Generalísmo
Franco. En España no hay división de poderes,
sino unidad de mando y de dirección, y bajo el
orden y la jerarquía.
Dictadura personal con unipartidismo
Nacionalismo español
Antiliberal y antidemocrático
Poder absoluto ejecutivo
Poder legislativo (gobierno
por decretos)
Poder judicial (tribunal militar
Valores militares: jerarquía, disciplina y orden
Defensa del catolicismo
La simbología política cambia a causa del contexto internacional
Primeros años
Fascismo, totalitarismo, sin libertades básicas, retórica
pseudorevolucionaria (anticapitalista y anticlasista)
Con el tiempo (después de la desaparación de los fascismos)
Adaptación a las nuevas circunstancias internacionales..
Aspectos externos menos duros. Sin renunciar a los
Principios básicos del régimen. Menos fascista y más
Católico. Nacionalcatolicismo
→ El Estado franquista
El franquismo es un régimen difícil de definir. Lo único que está
claro es que fue una dictadura personal que suprimió derechos y
libertades y que reprimió duramente. Franco no tenía un
pensamiento claro y, por tanto, el Estado a construir tampoco
estaba claro. Lo único que tenía en mente era que tenía que ser un
Estado autoritario, nacionalista y católico, en el que él ejerciera el
máximo poder con el apoyo incondicional del Ejército y cuya imagen
exterior debía de girar en torno a la defensa de la religión y la lucha
contra el comunismo.
El anticomunismo
El anticomunismo era al final de la Guerra Civil una
de las causas que según el propio régimen franquista
justificaba su existencia: se había hecho la guerra para
evitar el triunfo de la revolución comunista que según
los sublevados finalizar se estaba preparando. Por
ello, poco antes de la contienda la España de Franco
se adhirió al Pacto Antikomintern o pacto frente a la
Internacional Comunista, del que ya formaban parte
Italia y Alemania, cuando apenas cinco meses
después de acabada la Guerra Civil se firmó el Pacto
de no-agresión germano-soviético la propaganda del
régimen no supo cómo justificarlo; en junio de 1941
Alemania atacó la Unión Soviética sin previa
declaración de guerra: la alegría del régimen de
Franco no tuvo límites, ya que dicho ataque justificaba
su anticomunismo: “Rusia es culpable”, se dijo.
El catolicismo
Otro eje ideológico sobre el que se forjó el nuevo
régimen fue el catolicismo. Ya desde el comienzo de la
Guerra Civil ésta fue calificada de “Cruzada”. La
convivencia entre franquismo e Iglesia católica fue en
esos primeros tiempos casi perfecta; Franco entraba en
las iglesias bajo palio (privilegio reservado a las
personas sagradas) y proponía al Vaticano el nombre de
los obispos; la iglesia recibió el control de la enseñanza,
el restablecimiento de las retribuciones a los
eclesiásticos, e incluso el control de los profesores o de
los políticos locales, ya que el informa favorable del
correspondiente sacerdote era requisito indispensable
para el nombramiento como funcionarios de los
maestros o el de los alcaldes de pueblo y el de los
jueces de paz.
En su primera etapa el fascismo se caracterizó
por el intento de establecer un Estado totalitario
inspirado en el fascismo pero tras la derrota de
estos en la Segunda Guerra Mundial atenuó sus
rasgos e intentó dar una aparente imagen
exterior de Estado de derecho.
Para ello elaboró lo que se conoce como Leyes
Fundamentales cuyo resultado práctico fue la
creación de una dictadura personal y
autoritaria que carecía de los derechos básicos
de los Estados democráticos (todo ello es lo que
el propio régimen llamó “democracia
orgánica”).
Fascistización del sistema político
Desechadas por Franco la idea de la República y la restauración monárquica, y
dada su eficiente formación ideológica, se inclinó hacia una fascistización de
su sistema político. Lo hizo más por oportunismo que por convencimiento.
Mussolini estaba en la plenitud de su poder y el partido comunista lo dominaba
todo en Italia; la grandilocuencia fascista y su afán de imitación del antiguo
Imperio Romano le fueron gratos a Franco.
Si Mussolini se apoyaba en un partido único, Franco decretó en 1937 la
unificación forzosa de falangistas, carlistas y demás fuerzas de la derecha en
lo que llamó FET y de las JONS.
Si Mussolini era más que un jefe de gobierno, pero menos que un jefe de
Estado, y por ello se hacía llamar con un título nuevo: Duce; o Hitler, que era
más que ambas cosas, había elegido una denominación, Führer, que no
figuraba en ninguna constitución y sin ser presidente ni rey, políticamente lo era
todo, se hizo llamar también con un título novedoso en Derecho Político:
Caudillo.
Si Mussolini hablaba de Imperio Romano y Hitler simplemente de Imperio
(Reich), añorando ambos los desaparecidos imperios romano y alemán,
Franco decía “tenemos voluntad de Imperio” o aquello ya citado de “Por el
Imperio hacia Dios”, queriendo dar a entender que se proponía alcanzar el
FET y de las JONS.
El partido único, denominado FET y de las JONS se encargó en un
principio de dotar al régimen de las bases ideológicas, de controlar
los medios de comunicación y se suministrar una buena parte de los
cargos de la administración. El partido constituyó cuatro
organizaciones de masas:
· El Frente de Juventudes: dedicado a la formación y
adoctrinamiento de la juventud.
· La Sección Femenina: cuya misión era la de formar a la mujer
con sentido cristiano y nacionalsindicalista.
· El Sindicato Español Universitario (SEU): que pretendía ser un
instrumento de control político de los universitarios.
· La Central Nacional Sindicalista (CNS): que integraba a los
patrones y trabajadores en una misma organización.
Movimiento Nacional.
Es el nombre que recibió durante el franquismo la organización
totalitaria que pretendía ser el único cauce de participación en la
vida pública española. Incluía:
- El partido único FET y de las JONS.
- Los mandos de los Sindicatos Verticales
- Los cargos públicos del Estado, las diputaciones provinciales y los
municipios.
Los soportes de la Dictadura
Ejército, policía armada, Guardia Civil y tribunales militares “Poder disuasorio”
Iglesia (poder legitimador)
Franco: Derecho de presentación (Obispos)
Estado Confesional
Control de la enseñanza
Falange y Tradicionalistas (poder organizador)
Pilares ideológicos
Sección Femenina,
Cuerpo burocrático del estado
Frente de Juventudes
Funciones de propaganda y organización del sindicato vertical
(CNS Central Nacional Sindicalista
(SEU) Sindicato Español Universitario
Organizador políticamente a través del
Movimiento Nacional (1958) En sustitución de la FET y de las JONS
Cabeza (Franco)
Consejo Nacional
Secretaría General
Consaejos provinciales y locales
Durante la etapa de la posguerra el Estado llevará a cabo una
intensa renovación jurídica con la promulgación de varias
leyes:
- la Ley de Cortes (1942),
- el Fuero de los Españoles (1945),
- la Ley de Referéndum Nacional (1945) y la Ley de
Sucesión en la Jefatura del Estado y la Constitución de
España en Reino (1947).
Ley de Cortes (1942).
Restablecía este tradicional órgano parlamentario, pero
despojado de atribuciones legislativas, ya que Franco no
renunció a su potestad exclusiva de dictar normas con rango
de ley. Por tanto, las únicas tareas de las Cortes franquistas
consistieron en debatir con gran moderación los proyectos de
ley preparados por el gobierno, aprobarlos dócilmente y
aplaudir los discursos del jefe de Estado. Estas Cortes
carecían de representatividad puesto que sus miembros –
denominados “procuradores”- eran designados
gubernamentalmente o elegidos mediante sufragio restringido
por los cabezas de familia y mujeres casadas.
Fuero de los Españoles (1945).
El Fuero se presentó como una enumeración de derechos que en
realidad no pasó de ser una mera ficción. Las libertades
formalmente reconocidas quedaban limitadas y reducidas en la
práctica, ya que jamás podían contravenir los principios del
régimen.
1º El Estado Español proclama como principio rector de sus actos el
respeto a la dignidad, la integridad y la libertad de la persona
humana, reconociendo al hombre, en cuanto portavoz de valores
eternos y miembro de una comunidad nacional, titular de deberes y
derechos, cuyo ejercicio garantiza en orden al bien común (…).
2º Los españoles deben servicio fiel a la Patria, lealtad al Jefe de
Estado y obediencia a las leyes.
6º. La profesión y la práctica de la religión católica, que es la del
Estado español, gozará de protección oficial. Nadie será molestado
por sus creencias religiosas ni el ejercicio privado de su culto. No se
permitirán otras ceremonias ni manifestaciones externas que las de
la religión católica.
10º Todos los españoles tienen derecho a participar en las
funciones públicas de carácter representativo, a través de la
Familia, el Municipio y el Sindicato (…).
12º Todo español podrá expresar libremente sus ideas, mientras no
atenten a los Principios Fundamentales del Estado (…).
33º. El ejercicio de los derechos que se reconocen en este Fuero no
podrá atentar a la unidad espiritual, nacional y social de España.
Ley de Referéndum Nacional (1945)
Establecía un procedimiento, desvirtuado y sin
garantías, de voto directo para la ratificación popular
de textos legales considerados de extraordinaria
trascendencia.
Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947)
Confirma el carácter vitalicio de la jefatura de Franco,
regulaba el mecanismo de sucesión y definía España
como reino. De este modo, quedaba restablecida la
institución monárquica desaparecida en 1931, pero
con varias particularidades. No se procedía a la
restauración de la línea sucesoria histórica borbónica,
sino que el dictador se reservaba el derecho a
designar a la persona que, a su muerte, le sucedería a
título de rey. Por ello, Don Juan de Borbón se opuso a
esta ley calificándola de “engendro monstruoso”.
Entre 1951 y 1959 se viven los llamados "años de transición"
en los que la sociedad española ve como el espíritu de la
Guerra Civil empieza a apaciguarse. Se promulga la Ley de
Principios del Movimiento Nacional (1958).
Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958)
Reproducía y reafirmaba los viejos valores teóricos del
régimen: antiliberalismo, fuerte centralismo, garantía de la
propiedad privada y nacionalcatolicismo.
El proceso constituyente del régimen culminaba con la
promulgación de la Ley Orgánica del Estado, aprobada en
referéndum en diciembre de 1966. La democracia orgánica
franquista se consolidaba y era hora de abrir la imagen
española al extranjero con nuevas caras como Fraga Iribarne,
promotor de la Ley de Prensa e Información.
Ley Orgánica del Estado (1967).
“Artículo 3º. Son fines fundamentales del Estado: la defensa
de la unidad entre los hombres y entre las tierras de España:
el mantenimiento de la integridad, independencia y seguridad
de la Nación: la salvaguardia del patrimonio espiritual y
material de los españoles (…).
Artículo 6º. El jefe de Estado es el representante supremo de
la Nación; personifica la soberanía nacional; ejerce el poder
supremo político y administrativo; ostenta la Jefatura Nacional
del Movimiento (…); sanciona y promulga las leyes y provee
a su ejecución; ejerce el Mando Supremo de los Ejércitos de
Tierra, Mar y Aire; en su nombre se administra justicia; ejerce
la prerrogativa de gracia; confiere, con arreglo a las leyes,
empleos, cargos públicos y honores (…)”.
Discurso de Franco ante las Cortes el 22 de noviembre de 1966, con motivo
de la aprobación de la Ley Orgánica del Estado.
“La democracia, que bien entendida es el más preciado legado civilizador
de la cultura occidental, aparece en cada época ligada a las circunstancias
concretas que se resuelven en fórmulas políticas varias a lo largo de la historia […]
Los partidos políticos no son un elemento esencial y permanente sin los cuales la
democracia no puede realizarse. A lo largo de la historia ha habido muchas
experiencias democráticas sin conocer el fenómeno de los partidos políticos, que
son, sin embargo, una experiencia relativamente reciente, que nace de la crisis y
de la descomposición de los vínculos orgánicos de la sociedad tradicional.
Desde el momento en que los partidos se convierten en plataforma para
la lucha de clases y en desintegradores de la unidad nacional, los partidos políticos
no son una solución constructiva ni tolerable para abrir la vida española a una
democracia auténtica, ordenada y eficaz. Pero la exclusión de los partidos políticos
en manera alguna implica la exclusión del legítimo contraste de pareceres, del
análisis crítico de las soluciones de gobierno, de la formulación pública de
programas y medidas que contribuyen a perfeccionar la marcha de la comunidad”.
En 1969 las Cortes designan a don Juan Carlos de
Borbón sucesor a la jefatura del Estado con el título
de rey, dentro del entramado institucional
configurado por la Ley Orgánica del Estado que
confiaba en las instituciones el control del Estado
tras la muerte del dictador. "después de Franco, las
instituciones" era la máxima del régimen. Fue la
época en la que se afirmó que “todo está atado y
bien atado”, queriendo significar que aunque Franco
muriese todo seguiría igual.
La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, 1969.
“Por todo ello, estimo llegado el momento de proponer a las Cortes
Españolas, como persona llamada en su día a sucederme, a título
de Rey, al Príncipe don Juan Carlos de Borbón, quien, tras haber
recibido la adecuada formación para tan alta misión y formar parte
de los tres Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado
patriotismo y de su total identificación con los Principios del
Movimiento y las Leyes Fundamentales del Reino (…).
Aceptada la sucesión a título de Rey por el designado en el artículo
anterior, las Cortes Españolas (…) recibirán el juramento que
preceptúa el artículo 9º de la Ley de Sucesión (…). Vacante la
Jefatura de Estado, el Príncipe don Juan Carlos de Borbón prestará
juramento y será proclamado Rey por las Cortes Españolas (…).
LOS VALORES DEL FRANQUISMO
EN LA SOCIEDAD.
El franquismo pretendió imponer sus valores ideológicos y
morales ejerciendo un exhaustivo control sobre las
actividades privadas y públicas de todos los españoles.
En consecuencia, se impusieron unas formas de
comportamiento basadas en la más estricta moral cristiana.
Por una parte, la mayoría de ceremonias que marcaban la
vida de las personas tenían un carácter religioso (bautizo,
boda, entierro); por otra, se prohibían el matrimonio civil y el
divorcio y se penalizaba el aborto.
El puritanismo más estricto invadió todas las actividades
sociales y se extendió una enfermiza obsesión por vigilar y
condenar todo tipo de manifestaciones en las que la
sexualidad, o simplemente la exhibición de una parte del
cuerpo, pudiera dar lugar a “pecaminosas intenciones”.
Carta pastoral de Santa Cuaresma: Los bailes, la moral católica
y la ascética cristiana. Sevilla, 1946.
“Los bailes son un disolvente de la piedad
cristiana.
Los bailes son diversiones totalmente mundanas,
sembradas de peligros graves (…).
La participación en los bailes modernos,
positivamente pecaminosos y reconocidos por todos
como tales, es causa que debe motivar la expulsión de
los jóvenes de las Asociaciones Marianas a las que tal
vez pertenecen”.
El franquismo instauró una
rígida censura sobre todas
las actividades sociales,
culturales y lúdicas de los
españoles. Los guiones de
las películas, las obras
teatrales, los libros, la
prensa, etc., debían pasar
por una comisión de
censores que vigilaban que
su contenido no fuese
contrario a los principios del
Movimiento ni a la moral
cristiana.
La censura franquista
La manipulación a través de los cómics
Son famosos los tebeos de
“Hazañas bélicas” y Roberto Alcázar y
Pedrín, que exaltan los valores patrióticos
franquistas
La manipulación a través de los cómics
Cuto (1935), de Jesús Blasco, un niño que protagoniza
Peripecias infantiles, se convierte en un adolescente
Flechas (1936), es una revista de la
Falange Española, dedicada a resaltar aventurero. La dictadura española censura episodios
de esta serie, en la que aparece el maquis.
los símbolos falangistas
La manipulación a través de los cómics
En España, el año 1956, aparece
El Capitán Trueno, con guión de
Víctor Mora (guionista también
de El jabato) y dibujos de
Ambrós.
Es un caballero español que lucha
contra los tiranos y en defensa de
los pobres y oprimidos
Otro luchador, en defensa de su
pueblo galo, contra la invasión
romana, es Astérix (1959), que
aparece en la revista francesa
Pilote, guión de Goscinny y el
dibujante Uderzo
En el ámbito familiar, se impuso el modelo patriarcal, que
preconizaba el completo sometimiento de la mujer al hombre. Así,
se retornó al Código Civil de 1889, que consagraba la inferioridad
jurídica de la mujer, a quien se exigía un permiso del padre o del
marido para trabajar. La nueva moral pretendía imponer el regreso
de la mujer al hogar, y su educación la orientaba hacia el
matrimonio y la familia, lo cual dificultaba su entrada en el mundo
universitario y laboral.
La mujer en la época franquista
La mujer en la época franquista
Economía doméstica para Bachillerato y Magisterio, Sección Femenina,
1958.
“Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del
trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos.
Habla en tono bajo, relajado, placentero. Prepárate, retoca un poco tu
maquillaje. Coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante
para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno
de tus deberes es proporcionárselo.
(…) Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada,
elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con una cálida sonrisa
y demúestrale tu deseo de complacerle. Escúchale, déjale hablar primero;
recuerda que sus temas de conversación son más interesantes que los
tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de
diversión sin ti. (…) No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o
cuestiones, su juicio o integridad. Recuerda que él es el amo de la casa.
La mujer en la época franquista
Discurso de Pilar Primo de Rivera, 1938. La mujer
nacionalsindicalista.
“El verdadero deber de las mujeres para con la Patria es
formar familias con una base exacta de austeridad y de alegría,
en donde se fomente todo lo tradicional, en donde se canten
villancicos el día de Navidad alrededor de un Nacimiento, y en
donde, al mismo tiempo, haya una alegre generosidad (…).
Así pues, junto con la educación deportiva y universitaria,
irá esa cosa que las prepare para que sean el verdadero
complemento del hombre. Lo que no haremos nunca es ponerlas
en competencia con ellos, porque jamás llegarán a igualarlos y
en cambio pierden toda la elegancia y toda la gracia
indispensable para la competencia. Y ya veréis como estas
mujeres, formadas así con la doctrina cristiana y el estilo
nacionalsindicalista, son útiles en la Familia, en el Municipio y en
el Sindicato.
La mujer en la época franquista
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