La eucaristía se convirtió en la celebración
fundamental de la fe en Jesús, desde los
primeros tiempos.
El evangelio de san Lucas hace referencia a la
eucaristía cuando Jesús se une a dos
caminantes que van a Emaús, se queda a
cenar, y celebra con ellos la eucaristía.
Los Hechos de los Apóstoles hablan de la
celebración de la Eucaristía con frecuencia en
la primitiva comunidad
Pablo en la Primera a los Corintios (11, 23)
nos trae uno de los relatos más antiguos
sobre la Eucaristía
En ella proclamamos la Muerte y la
Resurrección del Señor.
Es el origen y el fin de todos los otros
sacramentos y celebraciones de la Fe.
La eucaristía es el centro de la vida del cristiano.
En ella recibe la Palabra de Dios, el cuerpo y
Sangre de Jesucristo.
Sin la eucaristía no hay vida cristiana ni don
de gracia. Al final es el mismo Jesús que se
acerca a nosotros.
La Fiesta del Corpus Christi se instituyó para
reafirmar la presencia real de Cristo en la
Eucaristía.
La Eucaristía es "fuente y culmen de toda la
vida cristiana" (LG 11). La sagrada Eucaristía,
en efecto, contiene todo el bien espiritual de
la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra
Pascua" (PO 5).
"Los demás sacramentos, como también
todos los ministerios eclesiales y las obras de
apostolado, están unidos a la Eucaristía y a
ella se ordenan.
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