Horacio Coppola
Uno de los grandes fotografos de Argentina
Dedicado a Mauri
Mi siempre querido
Todo esto ha ocurrido
En el tiempo en que nacistes
Desde 1927 fotografio en forma independiente.
Las fotos son de la ciudad y sus barrios.
Horacio Coppola
2006
Horacio Coppola: El gran retratista de Buenos Aires
El fotógrafo argentino Horacio Coppola, de 103 años, ha trazado la
historia de la capital argentina desde los años veinte y ha logrado
un retrato de la soledad urbana,
La Boca, la avenida de Mayo, la calle Corrientes, el cementerio de
la Recoleta, el paseo de Colón, Alvear; las parejas bajo la luz de
noche porteña, son imágenes ligadas al fotógrafo más famoso de
Argentina, Horacio Coppola (Buenos Aires, 1906). Todos los
lugares reconocibles del Buenos Aires más elegante y auténtico
vienen de la cámara de este artista que, con su Leica en la mano,
se ha pateado como ningún otro las calles de su ciudad y los
escenarios europeos del arte de vanguardia.
La Boca, 1931
Es el hijo menor de una familia de clase media de origen italiano. Él mismo ha escrito
sobre su entorno. "Nací el 31 de julio de 1906, en el dormitorio de mis padres, en el 2º
piso de la casa construida en 1901, proyectada y dirigida por mi padre: Corrientes,
3060. Comencé mi vida como décimo miembro en el seno de una familia de adultos.
Me ofrecieron una plural iniciación y paralelamente aprendí a caminar y a hablar, a
escuchar música, a cultivar plantas y a cortar flores, a ser artesano en el más amplio y
diverso manejo de instrumentos, incluida ¿a su tiempo? la cámara fotográfica, a criar
y convivir con pájaros y la más variada clase de animales, a leer y escribir y manejar
periódicos y libros y a conocer la existencia de idiomas: genovés, italiano, francés, en
el marco del ejercicio del criollo; la mecánica, las artes, la ciencia, la literatura. Mi
hogar: un mundo organizado, ya cumplido".
Ese peculiar hogar, la calle y los viajes fueron la gran universidad a la que asistió este
artista autodidacta. Fue una forma de aprender que él siempre ha agradecido y a la que
considera que se debe el carácter personal que siempre tuvo su trabajo.
1931
Su afición por la fotografía se la contagió su hermano mayor, quien, con una cámara de
gran formato, retrataba a menudo escenas familiares. Al joven Horacio le fascinaba
capturar imágenes de quienes formaban su entorno. Al principio la hace en su tiempo
libre mientras vive del dinero que consigue con cualquier trabajo esporádico. "Soy
fotógrafo", se proclamó Coppola. "Mi obra, imagen óptica de lo real, transcrita por la
cámara y contenida en la imagen final, es testimonio de mi identidad de autor: fragmento
de la realidad, creatura de mi visión, ahora liberada según su orden para vivir su vida
propia". Las transformaciones que Buenos Aires experimenta en torno a la década de los
veinte fascinan a Coppola. El contraste entre lo viejo y lo nuevo lo plasma una y otra vez.
De día y de noche. Solo o acompañado por los amigos de aquellos años. Muchos de estos
amigos son gente interesada por el mundo artístico. Pintores, escritores. Por medio de ese
mundo conoce pronto a Borges. La primera edición de Evaristo Carriego está ilustrada
con fotografías de Horacio Coppola
Bartolomé Mitre y Montevideo, 1936
Al final de los años veinte, viaja a Europa y recorre Alemania, Francia, España e Italia.
Es en Alemania donde por fin consigue una Leica, la cámara con la que entonces soñaba
todo fotógrafo. Sin abandonar definitivamente las de gran formato, no se desprende
nunca de su cámara. Es con ese nuevo juguete con el que a la vuelta realiza sus
fotografías más conocidas.
Quiere retratar su patria con su historia pasada y presente desde todos los ángulos
posibles. También "lo criollo", escribe. "Cada uno desde su mundo. Mundo según la
edad, lo vivo de cada uno. Yo, testigo del hacer de cada uno. Yo, suelto, mirando a todas
horas, desde el balcón, el mundo que pasa por la calle Corrientes. También la
constelación de Orión y la Cruz del Sur, desde la fronda invasora de los plátanos".
Pura poesía mezclada con el
Buenos Aires que emerge por cada
rincón. Se convierte en el fotógrafo
de la ciudad y de sus habitantes, de
los empedrados de las calles del
centro, de las edificaciones que
crecen junto a las bellas arboledas
de los parques bonaerenses.
Nocturno. Calle Chile y Balcarce, 1936
En las nuevas avenidas le
fascinan los enormes coches
negros que avanzan
deslumbrando con sus faros a
los peatones. Le interesan los
escaparates lujosos donde se
vende la ropa carísima de los
modistos europeos. En sus
placas está ese Buenos Aires
con pretensiones de ser Nueva
York o Milán. Muchas
fotografías están pobladas por
hombres perfectamente
trajeados y tocados con
sombrero que contemplan
llenos de curiosidad las
transformaciones de sus calles
y plazas.
Bartolome Mitre esq. Maipu, 1936
Av. De Mayo, 1936
Casa de Cambio, peluqueria y billetes,1936
Calle Sarmiento, 1936
No faltan las viviendas humildes ocupadas por personajes de rostros surcados por
arrugas prematuras, producto del mal vivir, aunque, en general, la ciudad que retrata
Horacio Coppola está casi siempre vacía. Sus retratos bonaerenses recuerdan el
Madrid pintado por Antonio López. Son puras metáforas de la soledad del hombre
contemporáneo. Los edificios son los que de verdad habitan en la ciudad. Salvo
cuando retrata el caos del centro comercial en hora punta, la ciudad de Coppola es un
cúmulo de líneas arquitectónicas enlazadas de tal manera que ofrece una panorámica
abstracta la mayor parte de las veces. A principios de la década de los treinta, Coppola
emprende un segundo viaje a Europa. Considera que la etapa del retrato callejero está
agotada y quiere aprender de los grandes maestros europeos. Se inscribe en la
Bauhaus y allí permanece hasta el cierre del centro por la presión nazi. Pero le da
tiempo a conocer la esencia de los grandes creadores del Viejo Continente. De esta
etapa proceden las fotografías con las que muestra su fascinación por el cubismo en
general y por el pintor español Juan Gris en particular.
Puerto, 1936
La vuelta de Rocha, 1936
Atardecer, la ciudad vista desde el rio, 1936
Puente Almirante Brown. Riachuelo,1937
En este tiempo, también se acrecienta su amor por el cine, un arte que casi había
nacido a la par que él. "El cine es la base de mi formación autodidacta", ha escrito
Coppola. "El cine era un niño cuando yo era un pibe en apuros".
Coppola filmó varias películas propias, cortometrajes y documentales, entre ellos, Así
nació el Obelisco (16 milímetros, 6 minutos), en 1936. La exposición incluye cuatro
cortometrajes. Toda su obra cinematográfica fue restaurada por el Malba (Museo de
Arte Latinoamericano Buenos Aires) para la exposición que allí se le dedicó hace un
par de años. La difusión de la fotografía y la enseñanza de ésta ha ocupado gran parte
de su tiempo. A finales de los cuarenta, con su esposa y también fotógrafa Grete Stern,
abre un estudio fotográfico, punto de encuentro con muchos intelectuales exiliados
españoles y judíos huidos del terror nazi.
A punto de cumplir 102 años, algunos se lo encuentran todavía con la mirada distraída
en el paisaje del Buenos Aires de hoy. De paseo sobre su silla de ruedas, acompañado de
alguno de sus muchos amigos o alumnos, seguro que añora aquel Buenos Aires que
hace ya mucho dejó de existir.
Por Ángeles García
12-04-2008
Fuente: El País
El Obelisco, fiesta de la bandera, 1936
Corrientes esq. Uruguay, 1936
Calle Corrientes, 1936
Calle Corrientes, 1936
Nocturno. Calle Corrientes al 3000, 1936
Calle Corrientes, 1936
Calle Corrientes, 1936
Av. Presidente Roque Saenz Pena,
1936
Una esquina, despues de pasar una manifestacion,1937
Avenida de Mayo,1937
Calle Florida,1937
Calle Suipacha, entre avenida Alem y Posadas,1937
Hipodromo Argentino, 1936
Tribuna popular de una cancha de football,1937
Medianoche del sabado,1937
Frutería, 1936
Toldos, 1931
Rivadavia ente Salguero y Medrano, 1931
Plaza Constitucion. Estacion F. C. S.1937
Vista debajo de un puente ferroviario, 1936
Calle Rivadavia y Misiones, 1936
Nocturno. Avenida Costanera, 1936
Av. Del Trabajo y Laguna. 1936
Barracas, 1931
Matadero Municipal, 1936
Villa Miseria sobre el Riachuelo, 1936
Villa Miseria sobre el Riachuelo, 1936
Horacio Coppola celebró
sus 100 años en familia
y rodeado de artistas
El 31 de Julio 2006
festejaron el cumpleanios 100 de Horacio Coppola
y en el Malba se abre la exposicion de sus obras.
http://www.tiwy.com/pais/argentina/nostalgico/esp.phtml
http://www.elangelcaido.org/fotografos/hcoppola/hcoppola01.html
http://www.indexarte.com.ar/noticias/315/horacio-coppola:-el-gran-retratista-de-buenosaires.htm
http://revistanuestramirada.org/en/galleries/horacio-coppola
Musica: El choclo. Villoldo –Dicepolo-Catan
Estan invitados a visitar en nuestro web
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