DOMINGO 17 DEL Tiempo Ordinario ciclo B
Veinte panes de
cebada y grano
tierno de espiga. Eso
es lo que traía un
hombre al profeta
Eliseo (2 Re 4, 4244). Era un gesto con
el que reconocía
como enviado por
Dios a aquel profeta
heredero del espíritu
de Elías.
Cómo
Qué les doy?
Pero Eliseo descubre
inmediatamente una
necesidad a su
alrededor, vuelve a su
criado y le ordena:
“Dáselos a la gente para
que coman”. El texto
recoge el titubeo del
criado: “Cómo voy a
repartir estos panes
entre cien hombre?”
En este año B del ciclo
litúrgico, se lee
siempre el capitulo 6
del evangelio según
San Juan, que va a
acompañar nuestra
celebración en los
próximos domingos. Es
fácil descubrir algunos
paralelismos con la
lectura anterior (2 Re 4,
42-44)
En primer lugar, Jesús se compadece
de la multitud que le sigue para
escuchar su palabra. Se sugiere que
esa palabra de Jesús es el verdadero
alimento que los panes y los peces
significan y hacen visible
El hombre que traía los panes y las espigas
a Eliseo se sustituye ahora por un muchacho
que revela a Andrés que trae consigo cinco
panes de cebada y dos pescados. El joven
representa la ingenuidad y la esperanza. La
creatividad del amor y el desprendimiento
de la generosidad.
“Este es en verdad
el profeta que
habia de venir al
mundo”. Esa es la
exclamación que
recoge la
admiración de las
gentes que han
sido alimentadas
por Jesus. Como
en tantas
ocasiones el
evangelio pone una
confesión de fe en
la boca de los que
parecen mas
alejados del Señor.
“Este
es el
profeta”. En
Jesús encuentra
la Iglesia la
palabra de Dios.
Sabe y confiesa
que esa palabra
eterna ha
entrado en el
tiempo. Y se ha
encarnado en un
hombre concreto
para nuestra
salvación.
Los seguidores de Jesús oímos todos los días proclamas y
doctrinas que tratan de salvarnos y llevarnos a la
felicidad. Pero nuestros ojos y nuestros oídos están fijos
en el Señor.
“Este es el profeta
que había de venir
al mundo”. No
hemos de esperar
a otro. En
Jesucristo se
cumplen las
antiguas
profecías. El es la
definitiva
revelación de
Dios. Y la mas
bella revelación
del hombre al
mismo hombre.
Señor Jesús, Tu
conoces las
necesidades de la
humanidad y
muestras tu
compasión hacia los
hambrientos y
desposeídos. Gracias
por tu cercanía.
Ayúdanos a colaborar
contigo en el reparto
de tus panes y en la
proclamación de tu
palabra. Amen.
a. Es en verdad el profeta que
había de venir al mundo
b. “Este es el profeta”
c. Y se ha encarnado en
un hombre concreto para
nuestra salvacion.
e. “Este es en verdad el
profeta”.
Texto José Román Flecha UPSA
Presentación: J. Izquierdo OH
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