29/VI/2008 – 29/VI/2009
GUIÓN: Antonio Rodríguez Carmona
Francisco Contreras Molina
MONTAJE: Antonio García Polo
MUSICA: J. S. Bach
Textos del NT tomados de la “Biblia de Jerusalén”
1. La ciudad.
Situada a orillas del mar
Egeo, Éfeso fue una de las 12
ciudades jónicas, fundada en
el s. XI aC por colonos
atenienses. Estaba situada
entre los montes Pion y
Coreso, junto a la
desembocadura del río
Caistro, un afluente del
Meandro. Fue un importante
centro comercial, cultural,
religioso y administrativo.
Tenía un importante puerto,
fue el centro del culto a
Artemisa y en época romana
capital de la provincia de Asia
2. Evangelización de Éfeso.
Hch 18,19-21.23-28; 19,120,1.17-38 narra la
evangelización de la ciudad por
Pablo. Llegó el año 54 y
permaneció en ella hasta el 57,
dejando una comunidad dinámica
que pronto se multiplicó y
evangelizó toda la provincia. Con
el paso del tiempo llegó a
convertirse en uno de los
centros cristianos más
importante. Según cálculos del
exégeta Bo Reicke, a finales del
s.I la población de la provincia
romana de Asia sumaba unos 4
millones de personas, de los que
80.000 eran cristianos (la
población total cristiana en los
diversos países sumaba unas
420.000 personas)
3. Autor.
* Se duda de que Pablo en persona
sea realmente el autor. La duda se
funda en
+ La lengua y el estilo son muy
parecidos al de Colosenses: estilo
recargado
y
oscuro,
muchos
paréntesis, párrafos muy largos,
empleo de muchos sinónimos... La
palabra adefesio posiblemente está
inspirada en esta característica
estilística y se derivaría del título
latino de la carta: Ad Efesios.
+ Igualmente la doctrina es paulina en el fondo, pero supone un
progreso doctrinal con relación a Pablo: habla de la Iglesia una y
universal, del cuerpo de Cristo, del misterio, ministerios...
+ Finalmente tiene muchas afinidades con la carta a los Colosenses,
en concreto 14 textos paralelos y parecidos a Colosenses.
* Soluciones propuestas: Todos los
expertos reconocen que la carta
está relacionada con Pablo, pero
discrepan en la explicación:
+ para unos la escribió Pablo y
es totalmente auténtica.
+ Para otros se debe a un
discípulos de Pablo y se escribe en
los comienzos de la segunda
generación cristiana. Esta es la
opinión más aceptada aunque ya no
hay acuerdo en los detalles: unos
dicen que se escribe en vida de
Pablo,
por
encargo
suyo
y
desarrollando Colosenses, otros que
fue después de la muerte de Pablo
al comienzo o al final de la segunda
generación cristiana.
+ Hay quien cree que la carta
tiene
dos
estratos,
uno
perteneciente a Pablo y otro
añadido después ...
4. Destinatarios.
* Se duda de que los cristianos de
Éfeso sean realmente los destinatarios
de la carta. Las dudas se fundan en
varios motivos:
+ Primero, porque es muy
impersonal (véase el final donde no se
saluda a ninguna persona concreta) y
da la impresión de que Pablo no conoce
a los destinatarios, lo que contrasta
con su larga estancia de cerca de tres
años en la ciudad.
+ Por otra parte, se duda de que
las palabras “(a los santos que están)
en Éfeso”, pertenezcan realmente al
escrito primitivo, pues faltan en
importantes manuscritos antiguos de
los siglos III y IV (recuérdese que los
originales de las cartas se han perdido
y sólo han llegado a nosotros restos de
los siglos II y III y el texto completo
sólo en el s.IV. La edición española de
la “Biblia de Jerusalén”, que pretende
ser crítica, lo omite)
* Ante estos datos se ofrecen
dos explicaciones posibles:
+ se trata de una carta
encíclica, dirigida a todas las
iglesias de la provincia de Asia o
de una región concreta de ella,
como el valle del río Lyco. Por eso
las copias que han llegado a
nosotros, unas traen en blanco el
lugar del destinatario y habría
que completarlo poniendo el lugar
concreto a donde se destinaba la
copia; otras traen Éfeso, porque
esta copia fue la más numerosa.
Es la explicación más verosímil.
+ Se trata de la carta a
Laodicea, de que habla Col 4,16.
Se borraría más tarde el nombre
de la comunidad destinataria, a
causa de su tibieza cf Apoc 3,16.
5. Ocasión:
a) Admitida la autenticidad: Pablo, que está en cárcel (una de
las cartas de la cautividad), posiblemente en Éfeso, poco después
de Colosenses, escribe una carta encíclica a una región de la
provincia de Asia, posiblemente a las iglesias del valle del río Lyco
(o a Laodicea) para responder a una herejía del mismo tipo que la
combatida en Colosenses: buscar la perfección por medio del
conocimiento del misterio de un mediador distinto y superior a
Jesús (un ángel). Pablo presenta a Jesús como único mediador que
da la perfección-resurrección por el conocimiento de su misterio.
b) No admitida la autenticidad: un discípulo de Pablo escribe
una carta encíclica en el contexto de la misma problemática de
Colosenses por los años 70 y, al igual que en esta, fingiendo que
Pablo está en la cárcel. Otros la colocan por los años 90.
Sea lo que fuere de estas cuestiones de tipo histórico, la carta a
los Efesios es una de las más ricas doctrinalmente del Corpus
Paulinum.
5. Contenido y estructura.
Junto con Rom es el escrito mejor estructurado:
A. Saludo (1,1-2)
B. Cuerpo.
I. Primera parte: doctrinal = el misterio (1,3-3,21)
1º) Alabanza a Dios que ha escogido y redimido a judeo y
étnicocristianos para la filiación divina en Cristo (1,3-14).
2º) Acción de gracias por la fe de los lectores y petición a Dios para
que les conceda conocer mejor la gracia recibida (1,15-2,10)
3º) Los gentiles también tienen acceso a la salvación y pertenecen a
la Iglesia, edificio de Dios (2,11-22)
4º) Este es el contenido del misterio ahora revelado, que Pablo
predica; pide a Dios que los lectores lo conozcan (3,1-21)
II. Segunda parte: exhortativa = vivir la vocación cristiana (4,1-6,20)
1º) Vivir la unidad en la variedad de carismas (4,1-16)
2º) Despojarse del hombre viejo y revestirse del nuevo (4,17-24)
3º) Esto implica una vida moral sin tacha (4,25-5,21)
4º) Servicio mutuo que ha de vivir cada uno en su estado (5,22-6,9)
5º) Exhortación final a la lucha. Petición de oraciones por su
apostolado (6,10-20).
C. Conclusión (6,21-24): Tíquico les informará oralmente sobre Pablo.
Bendiciones.
A. Saludo 1,1-2
Pablo, apóstol de
Cristo Jesús por
voluntad de Dios, a
los santos y fieles
en Cristo Jesús.
Gracia a vosotros y
paz de parte de
Dios, nuestro
Padre, y del Señor
Jesucristo (1-2).
B. CUERPO
I. PRIMERA PARTE: doctrinal = el misterio (1,3-3,21)
1º) Himno de alabanza a Dios que
ha escogido y redimido a judeo y
étnicocristianos para la filiación
divina en Cristo. El himno invita a
alabar a Dios como respuesta a su
bendición plena y total a los
hombres (7 bendiciones, 7 número
de plenitud). La enumeración
recorre las grandes etapas del plan
salvador de Dios: 1,3-14.
* Nosotros alabamos agradecidos a
Dios: 1,3a: Bendito sea el Dios y
Padre
de
Jesucristo,
nuestro
Señor
* Siete motivos de alabanza:
- Antes de la creación:
nos ha
bendecido con toda clase de
bendiciones espirituales, en los
cielos, en Cristo (3b)
(1)
nos
bendijo:
(2) nos eligió: nos ha elegido en
él antes de la fundación del
mundo, para ser santos e
inmaculados en su presencia, en
el amor; (4)
nos
predestinó para ser sus hijos
adoptivos
por
medio
de
Jesucristo, según el beneplácito
de su voluntad, para alabanza de
la gloria de su gracia (5-6a).
(3)
nos
predestinó:
- En la historia
(4) la redención: con la que nos agració en el Amado. En él tenemos por
medio de su sangre la redención, el perdón de los delitos, según la riqueza
de su gracia que ha prodigado sobre nosotros en toda sabiduría e
inteligencia (6b-8)
(5) nos dio a conocer este misterio: todo reunido en Cristo: dándonos a
conocer el Misterio de su voluntad según el benévolo designio que en él se
propuso de antemano, para realizarlo en la plenitud de los tiempos: hacer
que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está
en la tierra (9-10).
(6) Heredan esta gracias los judíos: A él, por quien entramos en herencia,
elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo
conforme a la decisión de su voluntad, para ser nosotros alabanza de su
gloria, los que ya antes esperábamos en Cristo. (11-12),
(7) y también los gentiles: En él también vosotros, tras haber oído la
Palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y creído también
en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa, que es prenda
de nuestra herencia, para redención del Pueblo de su posesión, para
alabanza de su gloria (13-14).
2º) Acción de gracias por la vida teologal de los lectores (fe esperanza - caridad) y petición a Dios para que les conceda conocer
mejor la gracia recibida: 1,15-2,10
* Acción de gracias por la fe y el amor: 1,15-16
Por eso, también yo, al tener noticia de vuestra fe en el Señor
Jesús y de vuestra caridad para con todos los santos, (15-16a)
* Pide a Dios que conozcan la esperanza que les espera: 1,16b-17
no ceso de dar gracias por vosotros recordándoos en mis oraciones,
para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria,
os conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerle
perfectamente; iluminando los ojos de vuestro corazón para que
conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él;
cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos,
(16b-17)
* Y que conozcan el poder de Dios para realizar la esperanza, el
mismo poder con que resucitó a Jesús y le hizo Cabeza de todo y de
la Iglesia, su cuerpo y plenitud: 1,18-23
cuál la soberana grandeza de su poder para con
nosotros, los creyentes, conforme a la eficacia de su fuerza
poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándole de entre los
muertos y sentándole a su diestra en los cielos, por encima de
todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación y de todo cuanto
tiene nombre no sólo en este mundo sino también en el
venidero. Bajo sus pies sometió todas la cosas y le constituyó
Cabeza suprema de la Iglesia, que es su Cuerpo, la Plenitud del
que lo llena todo en todo (18-23).
(conocer)
* En concreto los lectores se benefician ya de este poder. Estaban
muertos por sus delitos, pero por la misericordia de Dios han sido
gratuitamente con-resucitados y con-sentados con Cristo en el cielo:
2,1-7.
Y a vosotros que estabais muertos en vuestros
delitos y pecados, en los cuales vivisteis en otro
tiempo según el proceder de este mundo, según el
Príncipe del imperio del aire, el Espíritu que actúa
en los rebeldes... entre ellos vivíamos también
todos nosotros en otro tiempo en medio de las
concupiscencias de nuestra carne, siguiendo las
apetencias de la carne y de los malos
pensamientos, destinados por naturaleza, como
los demás, a la Ira...
Pero Dios, rico en misericordia, por el grande
amor con que nos amo, estando muertos a causa
de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con
Cristo - por gracia habéis sido salvados - y con él
nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en
Cristo Jesús, a fin de mostrar en los siglos
venideros la sobreabundante riqueza de su gracia,
por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús
(1-7).
* Más todavía, Dios por pura misericordia y gratuitamente nos ha
capacitado para hacer buenas obras: 2,8-10
Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no
viene de vosotros, sino que es un don de Dios; tampoco viene de
las obras, para que nadie se gloríe.
En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en
orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que
practicáramos (8-10).
3º) Los gentiles también tienen acceso a la salvación y
pertenecen a la Iglesia, edificio de Dios: 2,11-22
* Los lejanos han sido acercados por Cristo, nuestra paz, que une los
dos pueblos, judíos y gentiles, y crea un solo hombre nuevo, haciendo la
paz: 2,11-16a
Así que, recordad cómo en otro tiempo vosotros, los gentiles según
la carne, llamados incircuncisos por la que se llama circuncisión por una operación practicada en la carne -, estabais a la sazón
lejos de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y extraños a
las alianzas de la Promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
Mas ahora, en Cristo Jesús, vosotros, los que en otro tiempo
estabais lejos, habéis llegado a estar cerca por la sangre de Cristo.
Porque él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno,
derribando el muro que los separaba, la enemistad, anulando en su
carne la Ley de los mandamientos con sus preceptos, para crear en
sí mismo, de los dos, un solo Hombre Nuevo, haciendo la paz, y
reconciliar con Dios a ambos en un solo Cuerpo, (11-16a )
* Cristo lo consiguió dando muerte en sí a la enemistad: 2,16-b18
(reconciliar) por medio de la cruz, dando en sí mismo muerte a
la Enemistad. Vino a anunciar la paz: paz a vosotros que
estabais lejos, y paz a los que estaban cerca. Pues por él, unos
y otros tenemos libre acceso al Padre en un mismo Espíritu
(17-18).
* Consecuencia: los gentiles ya no son
extranjeros sino
ciudadanos, edificados sobre Cristo y los apóstoles: 2,19-22
Así pues, ya no sois extraños ni forasteros, sino
conciudadanos de los santos y familiares de Dios, edificados
sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo la piedra
angular Cristo mismo, en quien toda edificación bien trabada
se eleva hasta formar un templo santo en el Señor, en quien
también vosotros estáis siendo juntamente edificados, hasta
ser morada de Dios en el Espíritu. (19-22),
4º) Este es el contenido del misterio ahora revelado, que Pablo
predica; pide a Dios que los lectores lo conozcan: 3,1-21
* Contenido del misterio: los gentiles son coherederos de la
salvación prometida junto con los judíos, ya no hay sectas ni
marginados, todos son pueblo de Dios: 3,1-7
Por lo cual yo, Pablo, el prisionero de Cristo por vosotros los
gentiles... si es que conocéis la misión de la gracia que Dios
me concedió en orden a vosotros: cómo me fue comunicado
por una revelación el conocimiento del Misterio, tal como
brevemente acabo de exponeros.
Según esto, leyéndolo podéis entender mi conocimiento del Misterio
de Cristo; Misterio que en generaciones pasadas no fue dado a
conocer a los hombres, como ha sido ahora revelado a sus santos
apóstoles y profetas por el Espíritu:
que los gentiles sois
coherederos, miembros del mismo Cuerpo y partícipes de la misma
Promesa en Cristo Jesús por medio del Evangelio, del cual he
llegado a ser ministro, conforme al don de la gracia de Dios a mí
concedida por la fuerza de su poder (1-7).
* El misterio se le ha revelado a Pablo y se le ha mandado que lo dé
a conocer; por ello da por bien empleadas sus tribulaciones en este
trabajo: 3,8-13
A mí, el menor de todos los santos, me
fue concedida esta gracia: la de
anunciar a los gentiles la inescrutable
riqueza de Cristo, y esclarecer cómo se
ha dispensado el Misterio escondido
desde siglos en Dios, Creador de todas
las cosas,
para que la multiforme
sabiduría
de
Dios
sea
ahora
manifestada a los Principados y a las
Potestades en los cielos, mediante la
Iglesia, conforme al previo designio
eterno que realizó en Cristo Jesús,
Señor nuestro, quien, mediante la fe en
él, nos da valor para llegarnos
confiadamente a Dios. Por lo cual os
ruego no os desaniméis a causa de las
tribulaciones que por vosotros padezco,
pues ellas son vuestra gloria (8-13).
* Ora para que Dios les ayude a comprender el amor de Cristo
para lo cual es necesario estar fortalecidos en el hombre
interior, que Cristo habite por la fe en sus corazones y estén
arraigados en el amor: 3,14-19
Por eso doblo mis rodillas ante el
Padre... para que os conceda, según la
riqueza de su gloria, que seáis
fortalecidos por la acción de su Espíritu
en el hombre interior,
que Cristo
habite por la fe en vuestros corazones,
para que, arraigados y cimentados en el
amor, podáis comprender con todos los
santos cuál es la anchura y la longitud,
la altura y la profundidad, y conocer el
amor de Cristo, que excede a todo
conocimiento, para que os vayáis
llenando hasta la total Plenitud de Dios
(14-19).
* Doxología final de esta
parte: 3,20s
A Aquel que tiene poder
para realizar todas las
cosas
incomparablemente
mejor de lo que
podemos pedir o
pensar, conforme al
poder que actúa en
nosotros, a él la gloria
en la Iglesia y en Cristo
Jesús por todas las
generacio-nes y todos
los tiempos. Amén. (2121)
II. SEGUNDA PARTE: exhortativa = vivir la vocación cristiana: 4,1-6,20
1º) Vivir la unidad en la variedad de carismas : 4,1-16
* Vivir la vocación cristiana a la unidad. Ascética y fundamentos de la
unidad: 4,1-6
+ La vocación a la unidad: Os exhorto, pues, yo, preso por el
Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis
sido llamados, (4,1)
con toda humildad, mansedumbre y
paciencia, soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en
conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz (2-3)
+ Ascética de la unidad:
+ Fundamento trinitario: Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como
una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola
fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre
todos, por todos y en todos (4-6).
* Unidad en la variedad de carismas, todos ellos frutos de la
resurrección de Jesús y capacitan para actualizar en la Iglesia la
obra de Jesús, edificando su Cuerpo: 4,7-16
+ Cada uno ha recibido un
carisma: A cada uno de nosotros le
ha sido concedido el favor divino a la
medida de los dones de Cristo (7).
+ Todos son fruto de la
resurrección de Jesús: Por eso dice:
Subiendo a la altura, llevó cautivos y
dio dones a los hombres.
¿Qué
quiere decir «subió» sino que también
bajó a las regiones inferiores de la
tierra? Este que bajó es el mismo
que subió por encima de todos los
cielos, para llenarlo todo. (8-10)
+ Carismas de dirección y enseñanza para edificar el Cuerpo de
Cristo y evitar la falta de formación del pueblo de Dios, víctima fácil
de la herejía: 4,11-16
El mismo « dio » a unos el ser apóstoles; a
otros, profetas; a otros, evangelizadores; a
otros, pastores y maestros,
para el recto
ordenamiento de los santos en orden a las
funciones del ministerio, para edificación del
Cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos todos a la
unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de
Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez
de la plenitud de Cristo.
Para que no seamos ya niños, llevados a la deriva y
zarandeados por cualquier viento de doctrina, a
merced de la malicia humana y de la astucia que
conduce engañosamente al error, antes bien,
siendo sinceros en el amor, crezcamos en todo
hasta Aquel que es la Cabeza, Cristo, de quien
todo el Cuerpo recibe trabazón y cohesión por
medio de toda clase de junturas que llevan la
nutrición según la actividad propia de cada una de
las partes, realizando así el crecimiento del cuerpo
para su edificación en el amor (11-16).
2º) Despojarse del hombre viejo y revestirse del nuevo: 4,17-24
Os digo, pues, esto y os conjuro en el Señor, que
no viváis ya como viven los gentiles, según la
vaciedad de su mente, sumergido su
pensamiento en las tinieblas y excluidos de la
vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos,
por la dureza de su cabeza los cuales, habiendo
perdido el sentido moral, se entregaron al
libertinaje, hasta practicar con desenfreno toda
suerte de impurezas.
Pero no es éste el Cristo que vosotros habéis
aprendido, si es que habéis oído hablar de él y en
él habéis sido enseñados conforme a la verdad
de Jesús a despojaros, en cuanto a vuestra vida
anterior, del hombre viejo que se corrompe
siguiendo la seducción de las concupiscencias,
a renovar el espíritu de vuestra mente, y a
revestiros del Hombre Nuevo, creado según Dios,
en la justicia y santidad de la verdad (17-24).
3º) Esto implica una vida mora sin tacha: Lo expone alternando
facetas negativas y positivas: 4,25-5,21
* Negativamente: mentira, ira, robar, hablar mal, amargura: 4,25-31
Por tanto, desechando la mentira, hablad con
verdad cada cual con su prójimo, pues somos
miembros los unos de los otros. Si os airáis, no
pequéis; no se ponga el sol mientras estéis
airados, ni deis ocasión al Diablo. El que
robaba, que ya no robe, sino que trabaje con
sus manos, haciendo algo útil para que pueda
hacer partícipe al que se halle en necesidad.
No salga de vuestra boca palabra dañosa, sino
la que sea conveniente para edificar según la
necesidad y hacer el
bien a los que os
escuchen. No entristezcáis al Espíritu Santo de
Dios, con el que fuisteis sellados para el día de
la redención. Toda acritud, ira, cólera, gritos,
maledicencia y cualquier clase de maldad,
desaparezca de entre vosotros (25-31).
* Positivamente: bondad, misericordia, perdón, amor: 4,32-5,2
Sed más bien buenos
entre vosotros,
entrañables,
perdonándoos
mutuamente como os
perdonó Dios en Cristo.
Sed, pues, imitadores de
Dios, como hijos
queridos, y vivid en el
amor como Cristo os amó
y se entregó por
nosotros como oblación y
víctima de suave aroma.
(4,32-5,2)
* Negativamente: evitar fornicación, avaricia,
groseras... así no se puede heredar el Reino: 5,3-7
palabras
La fornicación, y toda impureza o codicia, ni siquiera se mencione
entre vosotros, como conviene a los santos. Lo mismo de la grosería,
las necedades o las chocarrerías, cosas que no están bien; sino más
bien, acciones de gracias. Porque tened entendido que ningún
fornicario o impuro o codicioso - que es ser idólatra - participará en
la herencia del Reino de Cristo y de Dios. Que nadie os engañe con
vanas razones, pues por eso viene le cólera de Dios sobre los
rebeldes. No tengáis parte con ellos (3-7).
* Positivamente: andar como hijos de la luz, es decir, en la bondad,
justicia, verdad...5,8-14
Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en
el Señor. Vivid como hijos de la luz; pues el fruto de la luz
consiste en toda bondad, justicia y verdad.
Examinad qué es lo que agrada al Señor, y no participéis en las
obras infructuosas de las tinieblas, antes bien, denunciadlas.
Cierto que ya sólo el mencionar las cosas que hacen
ocultamente da vergüenza; pero, al ser denunciadas, se
manifiestan a la luz. Pues todo lo que queda manifiesto es luz.
Por eso se dice: Despierta tú que duermes, y levántate de
entre los muertos, y te iluminará Cristo (8-14).
* En conclusión: aprovechar el tiempo,
ser sabios, llenos de Espíritu Santo,
alabando y dando gracias a Dios...:
5,15-20
Así pues, mirad atentamente cómo
vivís;
que
no
sea
como
imprudentes, sino como prudentes;
aprovechando bien el tiempo
presente, porque los días son
malos.
Por tanto, no seáis insensatos, sino
comprended cuál es la voluntad de
Señor.
No os embriaguéis con vino, que es
causa de libertinaje; llenaos más
bien del Espíritu. Recitad entre
vosotros salmos, himnos y cánticos
inspirados; cantad y salmodiad en
vuestro corazón al Señor, dando
gracias continuamente y por todo a
Dios Padre, en nombre de nuestro
Señor Jesucristo (15-20).
4º) Servicio mutuo que ha de vivir cada uno en su estado:
5,22-6,9
Necesidad de vivir las debidas relaciones mutuas conforme a las
normas sanas de la convivencia civil, pero de acuerdo con las
exigencias del Señor. Se recuerdan las normas sanas de
convivencia de la época, normalmente tomadas de la ética
estoica, que regía la convivencia de las personas de buenas
costumbres, pero todo ello acomodado a las exigencias de Cristo.
* Principio: Sed sumisos los unos a los otros en el temor de
Cristo (5,21)
* Los cónyuges han de significar la entrega de Cristo a su Iglesia y de
la Iglesia a Cristo: 5,21-33
Las mujeres a sus maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer,
como Cristo es Cabeza de la Iglesia, el salvador del Cuerpo. Así como la Iglesia está
sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a
la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para
santificarla, purificándola mediante el baño del agua,
en virtud de la palabra, y presentársela
resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni
arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e
inmaculada.
Así deben amar los maridos a sus mujeres como a
sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a
sí mismo. Porque nadie aborreció jamás su propia
carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño,
lo mismo que Cristo a la Iglesia, pues somos
miembros de su Cuerpo. Por eso dejará el hombre a
su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos
se harán una sola carne.
Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la
Iglesia. En todo caso, en cuanto a vosotros, que
cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la
mujer, que respete al marido (22-33).
* Hijos y padres: 6,1-4
Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es
justo. Honra a tu padre y a tu madre, tal es el primer
mandamiento que lleva consigo una promesa: Para que seas feliz
y se prolongue tu vida sobre la tierra. Padres, no exasperéis a
vuestros hijos, sino formadlos más bien mediante la instrucción
y la corrección según el Señor (6,1-4).
* Esclavos y amos. Pablo acepta la situación social de su época, pero
inculca los principios que acabarán con la esclavitud: 6,5-9
Esclavos, obedeced a vuestros amos de este mundo con respeto y
temor, con sencillez de corazón, como a Cristo, no por ser vistos, como
quien busca agradar a los hombres, sino como esclavos de Cristo que
cumplen de corazón la voluntad de Dios; de buena gana, como quien
sirve al Señor y no a los hombres; conscientes de que cada cual será
recompensado por el Señor según el bien que hiciere: sea esclavo, sea
libre. Amos, obrad de la misma manera con ellos, dejando las
amenazas; teniendo presente que está en los cielos el Amo vuestro y
de ellos, y que en él no hay acepción de personas (5-9).
5º) Exhortación final a la lucha. Petición de oraciones por su
apostolado (6,10-20).
* Luchar: 6,10-17
Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la
fuerza de su poder. Revestíos de las armas de
Dios para poder resistir a las acechanzas del
Diablo. Porque nuestra lucha no es contra la
carne y la sangre, sino contra los Principados,
contra las Potestades, contra los Dominadores
de este mundo tenebroso, contra los Espíritus
del Mal que están en las alturas. Por eso, tomad
las armas de Dios, para que podáis resistir en el
día malo, y después de haber vencido todo,
manteneros firmes.
¡En pie!, pues; ceñida
vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la
Justicia como coraza calzados los pies con el
Celo por el Evangelio de la paz, embrazando
siempre el escudo de la Fe, para que podáis
apagar con él todos los encendidos dardos del
Maligno. Tomad, también, el yelmo de la
salvación y la espada del Espíritu, que es la
Palabra de Dios; (10-17)
* Orad: 6,18-20
Siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el
Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por
todos los santos, y también por mí, para que me sea dada la
Palabra al abrir mi boca y pueda dar a conocer con valentía el
Misterio del Evangelio, del cual soy embajador entre cadenas, y
pueda hablar de él valientemente como conviene (18-20).
C. CONCLUSIÓN (6,21-24):
* Tíquico les informará oralmente sobre Pablo: 6,21-22
Para que también vosotros sepáis cómo me va y qué hago, os
informará de todo Tíquico, el hermano querido y fiel ministro
en el Señor, a quien envío donde vosotros expresamente para
que sepáis de nosotros y consuele vuestros corazones.
* Bendición final: 6,23-24
Paz a los hermanos, y caridad con fe de parte de Dios Padre y
del Señor Jesucristo. La gracia sea con todos los que aman a
nuestro Señor Jesucristo en la vida incorruptible.
1.Teología en función de conocer-misterio.
La carta polemiza contra los que invitan a conocer misterios
de ángeles para conseguir la inmortalidad o perfección. Para ello
emplea el mismo vocabulario básico.
El cristiano debe conocer (3,3.4.5.10.18.19) el misterio de
Cristo (1,93; 3.4.9) cuyo contenido es que todos han sido
redimidos por Cristo; ya no hay distinción entre judíos y griegos.
Cristo nos da la perfección, pues ya en el bautismo comenzamos
la resurrección. Este misterio es misterio de la Iglesia, porque en
ella se da a conocer. El misterio se refiere a la unión de Cristo
con la Iglesia y debe ser significado en la unión del marido y de la
esposa (cf 5,32)
2. Las notas de la Iglesia.
* La eclesiología de Efesios ya presenta en germen las notas que más
adelante desarrollarán los credos
* La Iglesia es una (4,1-6), compuesta de judíos y gentiles (3,6), por lo que
es básica la unidad. Se trata de la Iglesia, comunión de todas las iglesias;
* pero unidad no significa uniformidad, pues hay diversidad de miembros,
según la diversidad de carismas, todos procedentes de Cristo resucitado
(4,7-16). Por ello la Iglesia es también carismática, en cuanto que cada uno
tiene su propio carisma, todos destinados a la construcción del Cuerpo de
Cristo (4,7-16)
* Entre los diversos carismas destaca el apostolado, sobre el que se edifica
la Iglesia, que es así apostólica (2,20; 3,5; 4,11). Junto a los apóstoles tienen
un relieve especial los profetas (2,20; 3,5; 4,11)
* La Iglesia es católica porque acoge a todos los hombres, judíos y griegos
(3,6) y tiene toda clase de carismas.
* La Iglesia es santa, santificada por Cristo (5,26), compuesta de santos
(1,1,; 3,8) templo santo y habitación de Dios en el Espíritu (2,21-22).
3. Cuerpo de Cristo.
* Efesios desarrolla y profundiza el
tema cuerpo de Cristo que empleó Pablo
1 Corintios 12 y en Romanos 12,4-8.
* Cristo en virtud de su resurrección
está radicalmente presente en el
corazón de toda persona. El hombre
acepta esta presencia por la fe y el
bautismo y así comparte la vida de
Cristo. Cristo y los suyos están
vitalmente unidos y forman una unidad.
El cuerpo de Cristo no se limita a la
Iglesia peregrina. Abarca a todos los
que están unidos realmente a Cristo por
haber aceptado sus valores, aunque no
lo hayan conocido: la Iglesia peregrina,
la triunfante, la “anónima”. Tiene así un
alcance universal.
* Cristo es la cabeza, miembro que preside y fuente de toda la vida,
que se sirve de los ministerios para dar vida. La Iglesia es el cuerpo.
(el Padre) resucitándole de entre los muertos y sentándole a su
diestra en los cielos, por encima de todo Principado, Potestad,
Virtud, Dominación y de todo cuanto tiene nombre no sólo en
este mundo sino también en el venidero. Bajo sus pies sometió
todas la cosas y le constituyó Cabeza suprema de la Iglesia, que
es su Cuerpo, la Plenitud del que lo llena todo en todo (1,20-23).
El mismo « dio » a unos el ser
apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelizadores; a otros, pastores y
maestros, para el recto ordenamiento
de los santos en orden a las funciones
del ministerio, para edificación del
Cuerpo de Cristo...Para que no seamos
ya niños, llevados a la deriva y
zarandeados por cualquier viento de
doctrina...antes bien, siendo sinceros
en el amor, crezcamos en todo hasta
Aquel que es la Cabeza, Cristo, de
quien todo el Cuerpo recibe trabazón
y cohesión por medio de toda clase de
junturas que llevan la nutrición según
la actividad propia de cada una de las
partes, realizando así el crecimiento
del cuerpo para su edificación en el
amor (4,11-16).
Misterio que en generaciones
pasadas no fue dado a conocer a los
hombres, como ha sido ahora
revelado a sus santos apóstoles y
profetas por el Espíritu: que los
gentiles
sois
coherederos,
miembros del mismo Cuerpo y
partícipes de la misma Promesa en
Cristo Jesús por
medio del
Evangelio, del cual he llegado a ser
ministro, conforme al don de la
gracia de Dios a mí concedida por
la fuerza de su poder (3,5-7).
Hacer que todo tenga a Cristo por
Cabeza, lo que está en los cielos y
lo que está en la tierra (1,10).
«La gracia sea con todos los que aman a
nuestro Señor Jesucristo en la vida
incorruptible.» (Ef 6-24)
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