LUZ on-line
para Verónica
Música: Feelings Johnny Mathis
PASE DE DIAPOSITIVAS MANUAL
Tras dejar sus libros en el sofá,
ella decidió tomar un bocadillo y meterse on-line.
Se conectó con su nombre en pantalla: Dulzura14.
Revisó su lista de amigos
y vió que Meteoro123 estaba conectado.
Ella le envió un mensaje al instante:
Dulzura14: Hola. ¡Qué suerte que estás!
Acabo de venir del partido. Pensé que
alguien me seguía a casa hoy. ¡Fue raro, en
serio!
Meteoro123: (RISA). Tú ves mucha tele…
¿Por qué te va a seguir alguien? ¿No vives
en un barrio seguro?
Dulzura14: Claro que sí. (RISA). Bueno,
quizás me lo imaginé, porque no vi a nadie
cuando volví la cabeza.
Meteoro123: A menos que hayas dado tu
nombre por la red. ¿No lo hiciste, verdad?
Dulzura14: Claro que no. No soy estúpida.
Meteoro123: ¿Jugaste a hockey después
del colegio hoy?
Dulzura14: ¡Sí, y ganamos!
Meteoro123: ¡Genial! ¿Contra quién?
Dulzura14: Contra las ‘Avispas’ del Sagrada
Familia. (RISA). ¡Sus uniformes son un asco!
Parecían abejas. (RISA)
Meteoro123: ¿Cómo se llama tu equipo?
Dulzura14: Somos los ‘Gatos con Botas’.
Tenemos garras de tigres en las camisetas.
Son chulísimas…
Meteoro123: ¿Juegas adelante?
Dulzura14: No, juego en defensa. Bueno,
que me tengo que ir. Tengo que hacer los
deberes antes de que lleguen mis padres.
No quiero que se enfaden. ¡Chao!
Meteoro123: Seguimos más tarde. ¡Chao!
Meteoro123 fue al menú de miembros y empezó a
buscar sobre el perfil de ella.
Cuando apareció, lo marcó e imprimió.
Tomó un bolígrafo y anotó lo que sabía de Dulzura14
hasta ahora.
• Su nombre: Verónica C
• Cumpleaños: 3 de Enero
• Edad: 13
• Urbanización donde vive: San Isidro
• Pasatiempos: hockey, coro, patinaje e ir a La
Vaguada.
• Aparte de esta información, sabía que vivía en San
Isidro porque se lo había contado recientemente.
Sabía que estaba sola hasta las 6,30 cada tarde,
hasta que los padres regresaban del trabajo.
• Sabía que jugaba a hockey los jueves por la tarde
con el equipo del colegio, ‘Los Gatos con Botas’. Que
su número favorito era el 4, y que estaba impreso
en su camiseta.
• Sabía que estaba en 2º de ESO en el colegio
Faustino Sarmiento.
Ella se lo había contado todo en conversaciones
on-line. Ahora tenía suficiente información como
para encontrarla.
Verónica no contó a sus padres nada aquella noche sobre
el incidente al regreso del partifo.
No quería que armaran una escena y que le impidieran
volver caminando de los partidos de hockey.
Los padres siempre exageran… y los suyos eran los
peores; le hacía desear no ser hija única.
Quizás si hubiera tenido hermanos sus padres no
hubieran sido tan sobreprotectores.
Para el jueves, Verónica ya había olvidado que la seguían.
Su partido estaba en plena acción cuando de repente sintió
que alguien la observaba. Entonces recordó.
Miró desde su puesto y vio a un hombre observándola.
Estaba inclinado sobre la valla, en la tribuna, y sonrió cuando
lo vió. No le inspiró miedo.
Después del partido, él se sentó en una de las gradas
mientras ella hablaba con el entrenador.
Ella notó su sonrisa otra vez cuando pasó a su lado.
Él saludó con la cabeza y ella devolvió la sonrisa.
Él vio su nombre en la parte de atrás de la camiseta.
¡Sabía que la había encontrado!
Silenciosamente caminó a prudente distancia tras ella.
Era muy poca la distancia hasta la casa de Verónica y,
cuando vio donde vivía, volvió al parque a buscar su coche.
Ahora tenía que esperar. Decidió tomar algo en una
cafetería hasta que llegó la hora de ir a casa de Verónica.
Verónica estaba en su cuarto, más tarde esa noche,
cuando oyó voces en la sala.
-"Verónica, ven",
llamó su padre.
Sonaba molesto y ella
no imaginaba por qué.
Entró a la sala y vió
al hombre del parque
en el sofá.
- "Siéntate", comenzó
su papá, "este señor
nos acaba de contar
una historia muy
interesante sobre ti".
Verónica se sentó.
¿Cómo podría contarles cualquier cosa? ¡Nunca lo había
visto hasta hoy!
- “¿Sabes quién soy?“, preguntó el hombre.
- "No", respondió Verónica.
- "Soy policía, y soy tu amigo del chat, Meteoro123".
Verónica se quedó petrificada.
- “¡Es imposible! ¡Meteoro123 es un chico de mi
edad. Tiene 14, y vive en Burgos!".
El hombre sonrió.
- "Sé que te dije todo eso, pero no era verdad. ¿Ves,
Verónica? Hay gente en Internet que se hace pasar
por chicos; yo era uno de ellos.”
- “Pero mientras algunos lo hacen para molestaros
a los niños, e incluso para haceros daño, yo soy de
un grupo de padres que lo hacen para proteger a
los chicos de los depredadores.
Vine a encontrarte para enseñarte lo peligroso que
es confiarse por Internet.”
-“Me contaste suficiente sobre ti como para
hacerme fácil encontrarte. Me diste el nombre de tu
colegio, de tu equipo y tu puesto de juego.
El número y tu nombre en tu camiseta hicieron que
te reconociera rápidamente.”
Verónica estaba helada.
-"O sea que no vives en Burgos?".
El rió.
-"No; vivo en Madrid. Te hizo sentir segura el
pensar que yo estaba lejos, ¿verdad?.
Mira, yo tenía un amigo cuya hija era como tú. Sólo
que no ha tenido tanta suerte.”
- “Un hombre la localizó y le hizo mucho daño
mientras estaba sola en su casa.
Enseñamos a los hijos que no tienen que decir a
nadie cuándo están solos; pero ellos lo hacen todo el
tiempo en Internet.
La gente mala te engaña para sacarte información de
aquí y allá on-line. Y antes de que te des cuenta, les
has contado lo suficiente como para encontrarte.”
-“Espero que hayas aprendido una lección de todo
esto y que no lo harás otra vez.
Cuéntaselo a otros para que también ellos estén
seguros.”
- "Lo prometo!".
Cumplida su misión, el policía se despidió de aquella
familia. El agradecimiento de los padres de Verónica
para con el policía fue muy grande.
Esa noche, Verónica y sus padres lloraron juntos,
necesitaban desahogar una tensión y unas
emociones muy fuertes que acababan de pasar.
Después, dieron gracias a Dios por protegerla de lo
que pudo ser una situación trágica.
FIN
de la presentación
LUZ PARA TI. OJOS ABIERTOS EN EL MUNDO
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Luz on-line para Veronica