Los últimos domingos, hemos reflexionado
sobre la realidad de la IGLESIA:
como una "Viña" y nosotros estábamos invitados a trabajar en ella.
Hoy: Las lecturas nos hablan de un BANQUETE solemne
en el cual estamos todos convidados a participar...
En la 1ª lectura,
tenemos una visión
profética de Isaías,
en que nos habla
de un banquete
preparado por Dios
para todos los pueblos.
(Is 25, 6-10a)
Para el Pueblo de la Biblia,
el banquete siempre fue
señal de amistad,
de compartir, momento
en que se intercambian
regalos.
Pero ese banquete
sería especial,
ya que será promovido
por el mismo Dios.
Como regalos, Dios va a terminar con las lágrimas, el luto
y la tristeza y sobre todo ofrecerá la victoria sobre la muerte.
* Ese Banquete expresa la esperanza humana
en un futuro de alegría y de Salvación para todos.
La 2ª Lectura muestra que la fuerza de Cristo resuscitado
sustenta a Pablo en medio de las dificultades:
"Todo lo puedo en aquel que me conforta". (Flp 4.12-14.19-20)
En el Evangelio, Jesús retoma esa imagen del Banquete. (Mt 22, 1-14)
El Reino de Dios se compara con el Banquete de bodas.
- El Rey es Dios que organiza la fiesta de las nupcias de su Hijo (Jesús)
- La Esposa es la humanidad entera... la propia Iglesia....
- El Banquete representa la felicidad de los tiempos mesiánicos.
Quien acoge el convite experimenta profunda alegría...
- Los Siervos son los
profetas, los Apóstoles y
todos nosotros...
- Los Convidados a lo largo
del camino... son los hombres
del mundo entero...
los pecadores, los excluidos
que lo acogerán con los
brazos abiertos.
- Los Primeros convidados
no entran en la fiesta:
son los jefes de Israel,
prefieren sus intereses, están
satisfechos con su estructura
religiosa...
- El Convidado sin el traje
nupcial fue retirado de la sala.
Aceptó la invitación, pero no
vistió el traje apropiado...
+ Algunos convidados rechazan... Si
la fiesta es tan buena,
¿por qué algunos la rechazan?
La parábola habla de
dos tipos de rechazo:
- Indiferentes,
que prefieren cuidar
de sus negocios
particulares y
no están motivados
para la búsqueda
de la alegría colectiva...
- Violentos:
Los que eliminan
a los que se empeñan
en la construcción del Reino.
Los que no quieren
que la fiesta se celebre...
+ Todos están convidados:
Dios no desiste. Continúa llamando:
"Id ahora a los cruces de los caminos
y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda..."
Y esos aceptan la invitación y participan del banquete.
Y la sala del festín se llenó de invitados... "buenos y malos..."
+ No basta estar convidado y entrar a la sala del banquete:
Uno hasta fue expulsado, no porque no tenía la vestidura del banquete,
sino por no temer la disposición correcta para participar de la fiesta.
+ Y concluye:
"Muchos son los llamados
y pocos los escogidos..."
No quiere decir que
pocos se salven...
sino que el número
es inferior
al de los llamados...
por no corresponder
a la llamada divina.
+ Y Dios continúa
convidando...
"Id ahora por los cruces de
los caminos, por los
alrededores
de las ciudades y
convidad a todos
los que encontréis..."
+ Cristo nos convida también al Banquete de la Eucaristía...
- ¿Aceptamos, con alegría, esa invitación o
encontramos innumerables disculpas para no asistir?
- En ese Banquete, ¿"participamos" revestidos de una vestidura
de fe, en total COMUNIÓN con Dios y con los hermanos,
procurando vivir la presencia de Cristo en medio de nosotros?
- ¿O sólo "asistimos" a misa por motivos humanos?
- ¿Nuestra participación en el banquete nos hace merecedores
de que seamos "convidados" y también "escogidos"?
+ La Iglesia continúa convidando...
La gran misión de la Iglesia
es llamar a esa fiesta.
La mesa del banquete
está preparada y
los convidados somos
todos nosotros, pero cuántos
continúan sin tener tiempo...
No basta pertenecer
externamente a Cristo y a la Iglesia,
y en el fondo del corazón,
no ser de Cristo,
ni para Cristo...
Ser convidado al banquete no es solamente venir a la iglesia,
asistir a procesiones y recibir los sacramentos.
Esto es importante, mas debe llevarnos a mejorar el mundo,
trabajando por la liberación evangélica de los hermanos
en todos los lugares donde la vida esté siendo amenazada.
+ ¿Cuál es nuestra respuesta?
- ¿De los primeros que encuentran siempre motivos, disculpas,
que impiden participar del Banquete divino?
¿De los que están tan inmersos en los afanes terrenos,
que juzgan tiempo perdido pensar en Dios y en la vida eterna?...
- ¿O de los segundos, que fueron encontrados en los cruces de
los caminos... y que acogieron con alegría el convite del Señor y
probaron la alegría profunda de la fiesta preparada por el Señor?
La mesa del banquete está preparada.
Y el convidado eres también tú... La decisión es tuya...
Son muchos los convidados, casi ninguno tiene tiempo...
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS - 09.10.2011
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por: P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Ilustración: Nelso Geraldo Ferronatto
Traducción: P. José Luis Uranga, CMF
Música: VOCAÇÃO
Pe. Zezinho
CD: Canção para meu Deus
Paulinas COMEP
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