Texto: Autor desconocido
Montaje: fr. José F. Laguna Castellanos, op.
Han pasado más de veinte siglos
desde aquella vez primera,
y sigue estando dormido
el mundo cuando tú llegas.
Y la noche de las gentes
sigue ajena a tus estrellas,
y tu voz sigue encontrando
desiertos cuando resuena...
Mas tú, Señor de la historia,
sigues viniendo a la tierra,
sigues pidiendo posada
en una calle cualquiera,
Y estás a la puerta y
llamas como aquella
vez primera.
Esta vez, para
esperarte voy
a encender
tres hogueras.
Una en lo alto del monte,
será ESPERANZA en vela:
para leer desde lejos los
signos de tu presencia;
para descubrir tu rostro,
en todo rostro que vea;
para alertar tu venida,
como hicieron los Profetas.
Pondré otro fuego
encendido al borde
de la vereda, o en el
cruce, donde a veces,
se pierde el paso y la
espera.
Calle de
la PAZ
Y será un fuego de
PAZ con una llama
serena, porque la
paz es camino que
siempre a tu
encuentro lleva.
En el centro de la
plaza, a donde las
gentes llegan a
buscar, aún sin
saberlo, la felicidad
que anhelan,
pondré un fuego de
ALEGRIA
entre canciones de
fiesta.
Quemaremos
injusticias,
egoísmos
y barreras
y seremos los
testigos de tu
Amor que es
Buena Nueva
Y la hoguera de mi
casa espero que tú
la enciendas.
Alienta el pobre
rescoldo con tu
soplo que recrea.
Quema ya todo lo
viejo y haz todas
mis cosas nuevas.
Que tu Palabra arda
dentro, para gritarla
hacia fuera.
Montaje: fr. José F. Laguna Castellanos, op.
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