Desde el domingo 31
de marzo estamos en
PASCUA
En el nombre de PADRE
que ha resucitado a Jesús,
y del HIJO
que ha vencido a la muerte
y del ESPÍRUT SANTO
que nos da la alegría y la ilusión de vivir
hoy y para siempre.
AMÉN
ALEGRE LA MAÑANA
ALEGRE LA MAÑANA
QUE NOS HABLA DE TI.
ALEGRE LA MAÑANA. (Bis).
En nombre de Dios Padre,
del Hijo y del Espíritu
salimos de la noche y estrenamos la aurora
saludamos el gozo de la luz que nos llega
resucitada y resucitadora.
¿Cómo llegaron los discípulos y discípulas a ver a Jesús resucitado?
No en un sepulcro vacío, ni en apariciones singulares. ¿Cómo, pues?
Recordando mejor la historia de Jesús, trayéndolo al corazón,
meditando su buena noticia.
En la vida de Jesús vieron el amor inmortal de Dios,
en las heridas de Jesús vieron la compasión sanadora de Dios,
en la bondad de Jesús vieron la bondad poderosa de Dios.
¿Y cómo lo vemos nosotros? Lo vemos como ellos.
Hoy y aquí sucede lo que nos narran los bellos relatos pascuales.
Sucede sin cesar en nuestra vida normal de cada día.
NO ESTEMOS EN LA LUNA.
Abramos los ojos, y veremos a Jesús resucitado en medio de nosotros,
a nuestro lado, en el fondo de cada ser.
Abramos los oídos, y escucharemos la buena noticia,
y llenará de paz nuestro corazón.
José Arregi
Texto: Juan 20, 1-9. PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DE JESÚS –C-.
Ccmentarios y presentación: M. Asun Gutiérrez Cabriada.
Música: Grieg. La mañana. Haendel. Aleluya.
El domingo por la mañana, muy temprano, antes de salir el sol,
María Magdalena se presentó en el sepulcro.
1
Fue la sensibilidad, el dolor, la nostalgia, la búsqueda, el impulso del corazón,
el amor, lo que llevó a María Magdalena, primera testigo de la Resurrección, a la
tumba temprano, por la mañana, cuando aún estaba oscuro. Emprendió el camino de
noche para buscar a Jesús, el duelo oscurecía su corazón, porque no encontraba a
quien amaba.
El amor madruga más que el sol. El amor es luz en la oscuridad.
El amor hace testigos de lo invisible, de lo “increíble”.
El amor no mide, derrocha. El amor tiene bastante con amar.
Cuando vio que había sido rodada la piedra que tapaba la entrada,
2 se volvió corriendo a la ciudad para contárselo a Simón Pedro y al otro
discípulo a quien Jesús tanto quería.
María Magdalena, testigo del sepulcro vacío, corrió a anunciarlo a los apóstoles,
convirtiéndose así en "apóstol de los apóstoles", la primera anunciadora de la
Buena Noticia de la Pascua.
Les dijo:
-Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde lo han puesto.
No saber “dónde lo han puesto” no es razón para la desesperanza,
sino para seguir buscando.
Su “ausencia” nos lanza a buscarlo siempre,
en las personas que nos quieren y en las personas necesitadas de nuestro cariño.
Pedro y el otro discípulo se fueron rápidamente al sepulcro. 4 Salieron corriendo los
dos juntos, pero el otro discípulo adelantó a Pedro y llegó antes que él. 5 Al asomarse
al interior vio que las vendas de lino estaban allí; pero no entró.
6 Siguiéndole los pasos llegó Simón Pedro que entró en el sepulcro, 7 y comprobó que
las vendas de lino estaban allí. Estaba también el paño que habían colocado sobre la
cabeza de Jesús, pero no estaba con las vendas, sino doblado y colocado aparte.
3
No estés en la luna y deja de buscar a Jesús en las nubes. Lo encontrarás en ti y en
todas y cada una de las personas. JESÚS SIEMPRE CAMINA CON NOSOTROS.
8
Entonces entró también el otro discípulo,
el que había llegado primero al sepulcro.
Vio y creyó.
Hoy Jesús está con [email protected] NO DEJES QUE LOS DEMÁS TE INFLUYAN
NEGATIVAMENTE.
En las personas, en la naturaleza, en la música, en las flores y en los acontecimientos
de cada día, siempre podemos experimentar la resurrección y ser testigos de ella,
como María Magdalena.
(Y es que hasta entonces, los discípulos no habían entendido la Escritura,
según la cual Jesús tenía que resucitar de entre los muertos).
9
“Desde el momento de la resurrección, Cristo no tiene otro cuerpo visible que el de los
cristianos, ni otro amor que dar que el de éstos” (L. Evely).
Ahora somos [email protected] quienes nos comprometemos a vivir como personas resucitadas.
Siguiendo las huellas de Jesús. Experimentando su presencia y comunicándola a [email protected]
Como María Magdalena, somos [email protected] del nuevo día, [email protected] de esperanza,
[email protected] de nuevas pascuas. Hoy amanece. Entre [email protected] podemos multiplicar la luz. Es
Pascua. Es la fiesta de la vida.
Llevar la resurrección a nuestra clase, a nuestra casa, es ROMPER CON EL EGOISMO. Ayudar
al que lo necesita. Querer al que los demás no quieren. Sonreír al triste. Agradecer todo a
todos.
Significa que el amor de Dios es más fuerte que el mal y la
muerte misma, significa que el amor de Dios puede
transformar nuestras vidas y hacer florecer esas zonas de
desierto que hay en nuestro corazón.
Jesús no ha vuelto a su vida anterior, a la vida terrenal, sino
que ha entrado en la vida gloriosa de Dios y ha entrado en ella
con nuestra humanidad, nos ha abierto a un futuro de
esperanza.
He aquí lo que es la Pascua: el éxodo, el paso del hombre de la
esclavitud del pecado, del mal, a la libertad del amor y la
bondad. Porque Dios es vida, sólo vida, y su gloria somos
nosotros.
Cristo murió y resucitó una vez para siempre y por todos, pero
el poder de la resurrección, este paso de la esclavitud del mal a
la libertad del bien, debe ponerse en práctica en todos los
momentos concretos de nuestra vida.
Papa Francisco
Individualmente, en 2 minutos.
QUÉ OCURRIÓ
POR QUÉ OCURRIÓ
QUÉ SIENTO
En grupos de 3 ponéis en común
uno de los tres apartados.
Los unos de 3ºA, 3º B y 4ºC un grupo.
Los unos de 4ºA, 4ºB y 3ºC otro grupo.
Los doses, los treses,…
Si algún grupo no es de tres decirlo y os
reagrupamos.
Los números 1 a 6 “QUÉ OCURRIÓ”.
Los números 7 al 12 “POR QUÉ OCURRIÓ”.
Los demás “QUÉ SIENTO”.
Numeraros del 1 al 3.
Sale uno de cada grupo a expresar a todos la
reflexiones hechas.
"Padre Nuestro y de todos los seres vivos, que estás
en los Cielos, en cada uno de nosotros y en todos,
Santificado sea Tu Nombre en todo el mundo.
Venga a nosotros Tu Reino de amor,
Hágase Tu Voluntad,
así en la tierra como en el Cielo.
El pan nuestro de cada día y lo que cada uno
necesita dánoslo hoy,
y perdona nuestras ofensas a los compañeros,
así como nosotros perdonamos a quiénes nos
ofenden,
y no nos dejes caer en la tentación de estar en la
luna,
mas líbranos del mal. Amén."
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