Diluvio
Génesis 6-9
Los Ángeles degenerados
(Gn.6,1-4)
1
Cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la
tierra y les nacieron hijas, los hijos de Dios VIERON
que estas eran hermosas, y TOMARON como mujeres a
todas las que quisieron.
2
3
4
Entonces el YHVH dijo: “Mi espíritu no va a
permanecer activo para siempre en el hombre,
porque este no es más que carne; por eso no vivirá
más de ciento veinte años”.
En aquellos días –y aún después– cuando los hijos de
Dios se unieron con las hijas de los hombres y ellas
tuvieron hijos, había en la tierra gigantes: estos fueron
los héroes famosos de la antigüedad.
El Diluvio
Israel: el “relato de diluvio” cautivo
en Babilonia (s.VI).
Relato extenso:
1. Mito babilónico: Gilgamésh
2. Relectura “P”
3. Relectura “Dtr”
La corrupción de la humanidad
(Gn.6,5-8)
5
Cuando el Señor vio qué grande era la maldad
del hombre en la tierra y cómo todos los
designios que forjaba su mente tendían
constantemente al mal, se arrepintió de haber
hecho al hombre sobre la tierra, y sintió pesar
en su corazón. Por eso el Señor dijo: “Voy a
eliminar de la superficie del suelo a los hombres
que he creado –y junto con ellos a las bestias,
los reptiles y los pájaros del cielo– porque me
arrepiento de haberlos hecho”. Pero Noé fue
agradable a los ojos del Señor.
6
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8
El anuncio del Diluvio y la orden de construir el arca
(Gn.6,9-22)
9
Esta es la historia de Noé. Noé era un hombre
justo,
irreprochable
entre
sus
contemporáneos, y siguió siempre los
caminos de Dios. 10 Tuvo tres hijos: Sem,
Cam y Jafet. 11 Pero la tierra estaba
pervertida a los ojos de Dios y se había
llenado de violencia. 12 Al ver que la tierra se
había pervertido, porque todos los hombres
tenían una conducta depravada, 13 Dios dijo a
Noé: “He decidido acabar con todos los
mortales, porque la tierra se ha llenado de
violencia a causa de ellos. Por eso los voy a
destruir junto con la tierra.
14
Constrúyete un arca de madera resinosa,
divídela en compartimentos, y recúbrela
con betún por dentro y por fuera.
Deberás hacerla así: el arca tendrá
ciento cincuenta metros de largo,
treinta de ancho y quince de alto.
También le harás un tragaluz y lo
terminarás a medio metro de la parte
superior. Pondrás la puerta al costado del
arca y harás un primero, un segundo y un
tercer piso.
15
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17
Yo voy a enviar a la tierra las
aguas del Diluvio, para destruir
completamente a todos los seres
que tienen un aliento de vida:
todo lo que hay en la tierra
perecerá.
Pero
contigo
estableceré
mi
alianza:
tú
entrarás en el arca con tus
hijos, tu mujer y las mujeres de
tus hijos.
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19
También harás entrar en el arca una pareja
de cada especie de seres vivientes, de
todo lo que es carne, para que sobrevivan
contigo; deberán ser un macho y una
hembra. Irá contigo una pareja de cada
especie de pájaros, de ganado y de
reptiles, para que puedan sobrevivir.
Además, recoge víveres de toda clase y
almacénalos, para que te sirvan de
alimento, a ti y a ellos”. Así lo hizo Noé,
cumpliendo exactamente todo lo que Dios
le había mandado.
20
21
22
La entrada de Noé en el arca
(Gn.7,1-5)
1
Entonces el YHVH dijo a Noé: “Entra en el arca,
junto con toda tu familia, porque he visto que eres
el único verdaderamente justo en medio de esta
generación. Lleva siete parejas de todas las
especies de animales puros y una pareja de
los impuros, los machos con sus hembras –
también siete parejas de todas las clases de
pájaros– para perpetuar sus especies sobre la
tierra. Porque dentro de siete días haré llover
durante cuarenta días y cuarenta noches, y
eliminaré de la superficie de la tierra a todos los
seres que hice”. Y Noé cumplió la orden que Dios
le dio.
2
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El comienzo del Diluvio
(Gn.7,6-16)
6 Cuando las aguas del Diluvio se precipitaron sobre
la tierra, Noé tenía seiscientos años. 7 Entonces
entró en el arca con sus hijos, su mujer y las
mujeres de sus hijos, para salvarse de las aguas del
Diluvio. 8 Y los animales puros, los impuros, los
pájaros y todos los seres que se arrastran por el
suelo, 9 entraron por parejas con él en el arca,
como Dios se los había mandado. 10 A los siete
días, las aguas del Diluvio cayeron sobre la tierra.
11 Noé tenía seiscientos años, y era el
decimoséptimo día del segundo mes. Ese día,
desbordaron las fuentes del gran océano y se
abrieron las cataratas del cielo.
12 Y una fuerte lluvia cayó sobre la tierra durante
cuarenta días y cuarenta noches.
13
Ese mismo día, habían entrado en el arca
Noé, sus hijos, Sem, Cam y Jafet, su mujer
y las tres mujeres de sus hijos; 14 y junto con
ellos, los animales de todas las especies:
las fieras, el ganado, los reptiles, los
pájaros y todos los demás animales con
alas. 15 Todas las clases de seres que están
animados por un aliento de vida entraron
con Noé en el arca; y lo hicieron por
parejas, 16 machos y hembras, como Dios
se lo había ordenado. Entonces YHVH
cerró el arca detrás de Noé.
La inundación
(Gn.7,17-24)
17
El Diluvio se precipitó sobre la tierra
durante cuarenta días. A medida que las
aguas iban creciendo, llevaban el arca
hacia arriba, y esta se elevó por encima
de la tierra. 18 Las aguas subían de nivel y
crecían desmesuradamente sobre la
tierra, mientras el arca flotaba en la
superficie. 19 Así continuaron subiendo
cada vez más, hasta que en todas partes
quedaron sumergidas las montañas,
incluso las más elevadas. 20 El nivel de
las aguas subió más de siete metros
por encima de las montañas.
21
Entonces perecieron todos los seres que se
movían sobre la tierra: los pájaros, el
ganado, las fieras, todos los animales que
se arrastran por el suelo, y también los
hombres. Murió todo lo que tenía un
aliento de vida en sus narices, todo lo que
estaba sobre el suelo firme. Así fueron
eliminados todos los seres que había en la
tierra, desde el hombre hasta el ganado, los
reptiles y los pájaros del cielo. Sólo quedó
Noé y los que estaban con él en el arca. Y
las aguas inundaron la tierra por espacio
de ciento cincuenta días.
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La terminación del Diluvio
(Gn.8,1-14)
1
Entonces Dios se acordó de Noé
y de todos los animales salvajes y
domésticos que estaban con él
en el arca. Hizo soplar un viento
sobre la tierra, y las aguas
empezaron a bajar. 2 Se cerraron
las fuentes del océano y las
compuertas del cielo, y cesó la
fuerte lluvia que caía del cielo.
3
Poco a poco las aguas se fueron
retirando de la tierra; y al cabo de ciento
cincuenta días ya habían disminuido tanto,
que el decimoséptimo día del séptimo
mes, el arca se detuvo sobre las
montañas de ARARAT. Así continuaron
disminuyendo paulatinamente hasta el
décimo mes; y el primer día del décimo
mes aparecieron las cimas de las
montañas.
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6
Al cabo de cuarenta días, Noé abrió la ventana que había
hecho en el arca, y soltó un cuervo, el cual revoloteó,
yendo y viniendo hasta que la tierra estuvo seca.
Después soltó una paloma, para ver si las aguas ya
habían bajado. Pero la paloma no pudo encontrar un
lugar donde apoyarse, y regresó al arca porque el agua
aún cubría toda la tierra. Noé extendió su mano, la tomó
y la introdujo con él en el arca. Luego esperó siete días
más, y volvió a soltar la paloma fuera del arca. Esta
regresó al atardecer, trayendo en su pico una rama
verde de olivo. Así supo Noé que las aguas habían
terminado de bajar. Esperó otros siete días y la soltó
nuevamente. Pero esta vez la paloma no volvió.
La tierra comenzó a secarse en el año seiscientos uno de
la vida de Noé, el primer día del mes. Noé retiró el techo
del arca, y vio que la tierra se estaba secando. Y el
vigesimoséptimo día del mes, la tierra ya estaba seca.
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La salida del arca
(Gn.8,15-19)
15
Entonces Dios dijo a Noé: “Sal del arca con tu
mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos. Saca
también a todos los seres vivientes que están
contigo –aves, ganado o cualquier clase de
animales que se arrastran por el suelo– y que
ellos llenen la tierra, sean fecundos y se
multipliquen”. Noé salió acompañado de sus
hijos, de su mujer y de las mujeres de sus hijos.
Todo lo que se mueve por el suelo: todas las
bestias, todos los reptiles y todos los pájaros
salieron del arca, un grupo detrás de otro.
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El sacrificio de Noé
(Gn.8,20-22)
Luego Noé levantó un altar al Señor, y tomando
animales puros y pájaros puros de todas clases,
ofreció holocaustos sobre el altar. Cuando el
Señor aspiró el aroma agradable, se dijo a sí
mismo: “Nunca más volveré a maldecir el
suelo por causa del hombre, porque los
designios del corazón humano son malos desde
su juventud; ni tampoco volveré a castigar a
todos los seres vivientes, como acabo de
hacerlo. De ahora en adelante, mientras dure la
tierra, no cesarán
la siembra y la cosecha, el frío y el calor,
el verano y el invierno, el día y la noche”.
20
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La bendición de Dios a Noé
(Gn.9,1-7)
1
Entonces Dios bendijo a Noé y a sus hijos,
diciéndoles:
“Sean
fecundos,
multiplíquense y llenen la tierra. Ante
ustedes sentirán temor todos los animales
de la tierra y todos los pájaros del cielo,
todo lo que se mueve por el suelo, y todos
los peces del mar: ellos han sido puestos
en manos de ustedes. Todo lo que se
mueve y tiene vida les servirá de
alimento; yo les doy todo eso como
antes les di los vegetales.
2
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4
Sólo se abstendrán de comer la carne con
su vida, es decir, con su sangre. Y yo
pediré cuenta de la sangre de cada uno
de ustedes: pediré cuenta de ella a todos
los animales, y también pediré cuenta al
hombre de la vida de su prójimo.
Otro hombre derramará la sangre de aquel
que derrame sangre humana, porque el
hombre ha sido creado a imagen de
Dios.
Ustedes, por su parte, sean
fecundos y multiplíquense, llenen la
tierra y domínenla”.
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La alianza de Dios con todos los seres vivientes
(Gn.9,8-11)
8
Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hijos:
“Además, yo establezco mi alianza con ustedes,
con sus descendientes, y con todos los seres
vivientes que están con ustedes: con los
pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con
todos los animales que salieron del arca, en una
palabra, con todos los seres vivientes que hay
en la tierra. Yo estableceré mi alianza con
ustedes: los mortales ya no volverán a ser
exterminados por las aguas del Diluvio, ni
habrá otro Diluvio para devastar la tierra”.
9
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11
El arco iris
(Gn.9,12-17)
12
Dios añadió: “Este será el signo de
la alianza que establezco con
ustedes, y con todos los seres
vivientes que los acompañan, para
todos los tiempos futuros: 13 yo
pongo mi arco en las nubes, como
un signo de mi alianza con la tierra.
14 Cuando cubra de nubes la tierra y
aparezca mi arco entre ellas,
15
me acordaré de mi alianza con
ustedes y con todos los seres
vivientes,
y
no
volverán
a
precipitarse las aguas del Diluvio
para destruir a los mortales. Al
aparecer mi arco en las nubes, yo lo
veré y me acordaré de mi alianza
eterna con todos los seres vivientes
que hay sobre la tierra. Este, dijo Dios
a Noé, es el signo de la alianza que
establecí con todos los mortales”.
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Gn. 6,9-9,19: quiasmo
A Noé (6,9s)
B Sem, Cam y Jafet (10b)
C el arca: construcción (14-16)
D Diluvio: anunciado (17a)
E para arruinar toda carne (17b)
F Alianza anunciada (18-20)
G alimento en el arca (21)
H orden de entrar en el arca (7,1-9)
I cronología
J 7 días
K 17/II: inicia el diluvio (11-16a)
L Yahvé cierra el arca (16b)
M 40 días de diluvio (17a)
N subida de las aguas (17b-18)
SE ACORDÓ DIOS DE NOÉ
VIENTO SOBRE LA TIERRA (8,1a)
N’ Bajada de las aguas (1b-5)
M’ 40 días después (6a)
L’ Noé abre la ventana del arca (6b)
K’ Final del diluvio (7-14)
J’ 7 días de espera (10-11)
I’ cronología.
H’ orden de salir del arca (15-19)
G’ Alimento fuera del arca (9,1-4)
F’ Alianza establecida (9-11a)
E’ no será destruida toda carne (11b)
D’ Diluvio: nunca más (11b)
C’ Arca (18a)
B’ Sem, Cam y Jafet (18b)
A’ Noé (19).
¿EXISTIÓ EL ARCA DE NOÉ?
I. ¿DÓNDE QUEDÓ EL ARCA DE NOÉ?
Gn, dice que el arca se detuvo “en los
montes de Ararat” (Gn 8, 4). “Ararat” es el
nombre de un de un país (2 Rey.19,37;
Is.37,38; Jr.51,27). Antiguo Urartu, la
actual Armenia.
Cualquier lugar de Armenia, pues toda ella
es una meseta elevada. Su región
montañosa, se extiende a lo largo de más
de 230 km.
II. ¿Se trata de un relato didáctico?
1. Construir una nave de 150 m de largo, 25 de
ancho, y 15 de alto con 3 pisos de 5 m de altura
cada uno. Medidas de un transatlántico
moderno, jamás logrado hasta el siglo XIX.
2. No se conocía el uso de los metales. ¿Cómo se
podía hacer un navío tan grande sin
instrumentos metálicos?
3. Se habría necesitado, el concurso de cientos
de personas. ¿Cómo fue construido solamente
con el aporte de Noé, sus cuatro hijos y sus
esposas?
III. Los animales
¿Cómo pudieron reunir una pareja de todas las
especies existentes para salvarlas? ¿Fueron
capaces de recorrer los cinco continentes del
planeta para traerlos, algunos desde 20.000 km
de distancia?
Existen 1.700 especies de mamíferos, 10.087 de
aves, 987 de reptiles y 1.200.000 de insectos.
Se calcula que en esa época las especies de
mamíferos eran 15.000, las de aves 25.000, las
de reptiles 6.000, las de anfibios 2.500, y más
de 10 millones de insectos.
Los zoólogos estiman que en nuestro planeta
puede haber entre 5 y 10 millones de especies
animales aún sin identificar ocultas a los ojos de
la ciencia, en los hielos polares, en las densas
selvas tropicales, o bajo las arenas del desierto.
¿Cómo hicieron ocho personas para alimentar, dar
de beber, limpiar y cuidar semejante cantidad de
bestias?
¿Cómo pudo Noé crear el ambiente adecuado
para cada una, con sus respectivos
requerimientos de dietas, climas y otras
necesidades,
cuando
actualmente
los
zoológicos, con todas las técnicas modernas,
tienen problemas para mantener vivas algunas
especies en cautiverio?
IV. La lluvia
Llovió durante 40 días y 40 noches sin parar
(Gn.7,17).Pero sabemos que el ciclo
hidrológico de evaporación que provoca
las lluvias, resulta incapaz de proveer
semejante cantidad de agua.
Dice que la masa de agua cubrió todo el
mundo. Esto resulta imaginable en una
época en que se pensaba que la tierra era
un disco plano de dimensiones reducidas.
Pero ¿podemos seguir pensando que en
40 días de lluvia se cubrió todo el planeta,
hoy que sabemos que tiene una superficie
de 509.880.000 Km
Las aguas subieron 7 m por encima de los
montes más altos de la tierra (Gn.7,1920). El monte más alto es el Everest, con
8.846 m. Para que las aguas alcancen
esta altura de casi 9 km, hacía falta que
todos los mares subiesen a razón de 222
m por día. Pero si las nubes se
precipitaran de repente sobre todo el
mundo, el globo quedaría apenas
cubierto por menos de 5 cm de agua.
Incoherencias del relato
¿Cuánto tiempo duró el diluvio universal? 40
días (Gn.7,4.12), o Gn.7,42: 150 días.
Noé llevaba en el arca, una pareja de cada
especie (6,19-20). O llevaba siete parejas
de animales puros y una de animales
impuros (7,2).
¿En qué consistió el diluvio? Una lluvia
(7,4). O que las aguas subterráneas (no
del cielo) aparecieron repentinamente y
cubrieron todo el mundo (7,11; 8,2).
El doble de todo
El redactor final del año 400 a.C. tenía dos versiones.
Decidió salvarlas fundiéndolas en una sola.
Repeticiones: revela que combinó dos versiones.
 dos veces Dios ve el mal sobre la tierra (6,5 y 6,12),
 anuncia la destrucción de la humanidad (6,7 y 6,13),
 le ordena a Noe entrar al arca (6,18 y 7,1),
 Noé introduce los animales (6,22 y 7,5),
 entra Noé (7,7 y 7,13),
 crecen las aguas (7,17 y 7,18),
 mueren todos los seres (7,21 y 7,23),
 Dios promete no más un diluvio (8,21 y 9,11).
El relato tiene cinco partes
1) La corrupción de la humanidad.
2) La orden de Dios de construir el arca.
3) La catástrofe.
4) El fin del diluvio.
5) El orden mundial.
1) LA CORRUPCIÓN DE LA HUMANIDAD
Dtr: "Yahvé vio que todos los pensamientos del
hombre eran malos. Entonces se arrepintió de
haberlo creado, se indignó en su corazón y dijo:
'Voy a exterminar de la tierra al hombre que he
creado y también a los animales, los reptiles y
las aves, pues me arrepiento de haberlos
hecho'. Pero Noé le cayó en gracia a Yahvé"
(6,5-8).
“P”: "Esta es la historia de Noé. Noé fue el
hombre más justo y perfecto de su tiempo,
caminaba con Dios. Pero la tierra estaba
corrompida, llena de violencia, viciada, y todos
los hombres se habían pervertido" (6,9-12).
Mal y salvación
Dtr: análisis psicológico del mal (los
pensamientos del hombre eran malos").
“P”: maldad cósmica (“toda la tierra estaba
corrompida”), de dimensiones universales.
“P”: Dios decide salvar a Noé porque si,
porque "le cayó en gracia", es decir, gratis.
“Dtr”: Dios lo salva por los méritos que
tenia (“Noe era justo, perfecto, y caminaba
con Dios”).
2) Construir el arca
“Dtr”: El Templo de Jerusalén,
tenía tres pisos. El arca es
nuevo Templo.
“P”:
(6,16)
Gn.1:
tres
dimensiones
del
cosmos:
todos se salvan.
3) La catástrofe
“Dtr”
El diluvio no aparece presentado
como un cataclismo universal,
sino sólo como una fuerte lluvia
de larga duración (7,12).
“P”
Diluvio: “saltaron todas las fuentes del
gran abismo, y las compuertas del
cielo se abrieron” (7,11). Es un
cataclismo que azota el universo
entero, en el que se juntas las aguas
superiores del cielo con las inferiores
de la tierra.
4) La salida del arca
“Dtr”: (8,2b.3a.6-12.13b), Noé: envió a un
cuervo, luego una paloma. La segunda
vez, la paloma retornó con un ramito de
olivo en el pico. La tercera, ya no volvió.
Así, Noé sabe que la tierra está seca y
puede salir del arca.
“P”: Noé no tiene iniciativa (8,1-2a.3b5.13a.14-l9). Dios en persona es quien le
avisa que ya puede salir del barco.
5) El nuevo mundo
“Dtr”
Dios decide no mandar un diluvio, la razón
es que “el corazón humano tiene
pensamientos malos desde su infancia”
(8,21).
La señal de que Dios no volverá a destruir
la humanidad es que los ciclos de la
naturaleza nunca más se alterarán (8,22).
“P”
(9,1-17) Dios ofrece a Noé una
bendición y una alianza.
La señal es el arco iris del cielo
(9,12): Dios ha cambiado el arco
de la guerra la paz.
Gilgamésh
Babilonia s. VIII
1. Motivo:
2. Aviso
3. Mandato
4. Construcción
5. Entrada
6. El diluvio
7. Salida
8. El sacrificio
9. Efectos
10. Bendición de Dios:
11. Alianza de Dios:
Génesis
s. V
ruido
no hay
no hay
violencia
si hay
si hay
“La tierra de los hombre mugía como un toro
y por estrépito que formaban, el dios
estaba molesto. Enlil oyó su griterío y dijo
a los grandes dioses: Demasiado duro es
para mí el clamor de la humanidad, por el
estrépito que arman me veo privado de
sueño. ¡Que venga una peste que les
haga callar!”
En la Biblia, el motivo es la violencia.
Alejo Carpentier (1904-1980)
LOS ADVERTIDOS
Capítulo III
Al tercer día de sueño lo despertó un choque de su
nave con alguna cosa. Amaliwak subió a los pisos
superiores de su embarcación. Sin fracturas había
abordado una nave enorme. Viendo así la
embarcación obscura, que ninguna forma viviente
animaba, pensó el anciano Amaliwak en medirla a
ojo de buen comprador de jarras -con chicha
adentro, por supuesto-. Tenía unos trescientos
codos de longitud, unos cincuenta de anchura, y
unos treinta codos de alto. «Más o menos como
mi canoa -dijo- aunque yo he dilatado a lo sumo
las proporciones que me fueron dictadas por
revelación.
Amaliwak mandó a largar cabos a la extraña
embarcación; ambas se arrimaron, y se
abrazó el anciano de otro anciano de TEZ
UN TANTO AMARILLENTA, que le dijo venir
del REINO DE SIN, cuyos animales traía en
las entrañas del Gran-Barco. Abriendo la
escotilla mostró a Amaliwak un mundo de
animales desconocidos que, entre divisiones
de madera que limitaban sus pasos, pintaban
estampas
zoológicas
por
él
nunca
sospechadas. «¿qué hace usted aquí?»,
preguntó el hombre de Sin a Amaliwak. «¿y
usted?», contestó el anciano. «Estoy
salvando la especie humana y las especies
animales», dijo el hombre de Sin.
«Estoy salvando la especie humana y las
especies animales», dijo el anciano
Amaliwak. Y como las mujeres del
hombre de Sin habían traído el vino de
arroz, no se habló más de cuestiones
difíciles de dilucidar, aquella noche. Y
algo borrachos estaban el hombre de Sin
y el anciano Amaliwak cuando, al filo del
amanecer, un golpe formidable hizo
retumbar las dos naves.
Una EMBARCACIÓN CUADRADA -trescientos codos
de longitud, cincuenta más o menos de anchura, treinta
codos (eran unos cincuenta) de alto- dominada por una
casa-vivienda con ventanas laterales, había topado con
las dos naves amarradas. En la proa, un anciano, muy
anciano de largas barbas, recitaba lo inscrito en
unas pieles de animales. Y lo recitaba a gritos, para
que todos lo escucharan. Decía: Me dijo Yaveh «hazte
un arca de madera de Gopher; harás aposentos en el
arca y la embetunarás con brea por dentro y por
fuera. Al arca harás piso bajo, segundo y tercero».
«Aquí también hay tres pisos», decía Amaliwak. Pero
proseguía el otro: «Y yo, he aquí que yo traigo un
diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda
carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo;
todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré
un pacto contigo y entrarás en el arca tú y tus hijos y
tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo... »
«¿No fue acaso lo que yo hice?», dijo el anciano
Amaliwak. Pero proseguía el otro el recitado de su
Revelación: «Y de todo lo que vive, de toda
carne, dos de cada especie meterás en el arca,
para que tengan vida contigo. Y de todo lo que
vive, de toda carne, dos de cada especie
meterás en el arca, para que tengan vida
contigo: macho y hembra serán. De las aves,
según su especie; de todo reptil de la tierra,
según su especie; dos de cada especie entrarán
contigo para que hayan vida.» «¿no hice yo?»,
preguntábase el anciano Amaliwak hallando que
aquel extranjero resultaba harto presuntuoso
con sus Revelaciones que eran semejantes a
todos los demás.
Al pasar de embarcación a
embarcación, los ancianos de
simpatía se fueron creando. Tanto
el hombre de Sin, como el anciano
Amaliwak y el Noé recién llegado
eran grandes bebedores. Con el
vino del último, la chicha del viejo,
el licor de arroz del primero, los
ánimos se fueron ablandando.
Capítulo IV
Transcurrían
los
días...
Desconcertados estaban los capitanes
de las naves, arrimadas por sus
bordas, sin saber qué hacer. Y, una
tarde en que los capitanes bebían
para distraerse de sus propias
inquietudes y cavilaciones, se anunció
la aparición de una CUARTA NAVE.
Se arrimó ligeramente, y, envuelto en una capa de
lana negra, apareció el Capitán: «Soy
DEUCALIÓN -dijo-. De donde se yergue un monte
llamado OLIMPO. He sido encargado por el Dios
del Cielo y de la Luz de repoblar el mundo
cuando termine este horrible diluvio.» «¿dónde
lleva los animales en una nave tan exigua?»,
pregunta Amaliwak. «No se me ha hablado de
animales -dijo el recién llegado. Cuando termine
esto tomaremos piedras, que son los huesos de la
tierra, y mi esposa Pirra las arrojará por encima de
sus hombros. De cada guijarro nacerá un
hombre» «Yo debo hacer lo mismo con las
semillas de la palmera», dijo Amaliwak.
En eso, de la bruma que acababa de levantarse sobre
las costas cada vez más próximas, surgió, como
embistiendo, la mole enorme de una nave casi idéntica a
la de Noé. «Soy NAPISHTIM -dijo el nuevo Capitán,
saltando a la nave de Deucalión-. Por el DUEÑO-DELAS-AGUAS supe lo que iba a ocurrir. Entonces
edifiqué el arca y embarqué en ella, además de mi
familia, ejemplares de animales de todas las especies.
Me parece que lo peor ha pasado. Primero arrojé una
paloma al espacio, pero regresó sin haber hallado cosa
alguna que, para mí, significara vida. Lo mismo me
ocurrió con la golondrina. Pero el cuervo no regresó:
prueba de que halló algo que comer. Estoy seguro de
que en mi país, en el lugar llamado BOCA DE LOS
RÍOS, ha quedado gente.
El agua sigue descendiendo. Ha llegado la hora
de regresar a las tierras propias. Con tanta tierra
de aquí de allá, depositada, dejada sobre los
campos, tendremos buenas cosechas.» Y dijo el
hombre de Sin: “Pronto abriremos las escotillas
y saldrán los animales a sus pastos fangosos; y
se reanudará la guerra entre las especies; y
los unos devorarán a los otros”. «Todo está
en saber si los hombres habrán salido
mejores de esta aventura -dijo Noé-. Muchos
deben haberse salvado en las cimas de los
montes.»
Los Capitanes cenaron silenciosamente. Una
gran congoja les ponía lágrimas en las
gargantas. Se les había venido abajo el
orgullo de creerse elegidos -ungidos- por
divinidades que, en suma, eran varias, y
hablaban a sus hombres de idéntica manera.
«Por ahí deben andar otras naves como las
nuestras», dijo Napishtim, amargo. «Más allá
de los horizontes; mucho más allá, debe
haber OTROS HOMBRES ADVERTIDOS,
navegando con sus cargas de animales. Debe
haberlos del País donde se adoran el fuego y
las nubes.» «Debe haberlos de los Imperios
del
Norte
que,
según
dicen,
son
tremendamente industriosos.»
En ese instante, la Voz-de- QuienTodo-lo-Hizo retumbó en los oídos de
Amaliwak: «Apártate de las demás
naves, y déjate llevar por las aguas.»
Nadie, salvo el Viejo, escuchó el
tremebundo mandato. Pero a todos
ocurría algo, puesto que se
marchaban de prisa, sin despedirse
unos de otros, volviendo a sus
embarcaciones. Cada una halló la
corriente que le correspondía, en un
agua que ya se pintaba a la manera
de un río.
Y, pronto, el anciano Amaliwak se
encontró solo con su gente y con sus
animales. «Los dioses eran muchos pensaba-. Y donde hay tantos dioses
como pueblos, no puede reinar la
concordia, sino que debe vivirse en
desavenencia y turbamulta en torno
a las cosas del Universo.» Los
dioses se le empequeñecían.
Pero aún le tocaba una tarea por cumplir.
Arrimó la Enorme-Canoa a una orilla y,
bajando detrás de una de sus esposas, le
hizo arrojar detrás de sus espaldas las
semillas de palmera que llevaba en un
saco. En el acto -y era maravilla verlo- las
semillas se transformaban en hombres
que, en pocos instantes crecían, crecían,
pasando a la talla de niños, a la talla de
mozos, a la talla de adolescentes, a la
talla de hombres. Con las semillas que
contuvieran gérmenes de hembra ocurría
lo mismo. Al cabo de la mañana era una
multitud pululante, la que llenaba la orilla.
Pero, en eso, UNA OBSCURA HISTORIA DE
RAPTO DE HEMBRA, dividió la multitud en dos
bandos, y fue la guerra. Amaliwak regresó
precipitadamente a la Enorme-Canoa, viendo
como los hombres recién salvados, recién
creados, se mataban unos a otros. Y según sus
posiciones de combate en la costa elegida para su
resurrección, era evidente que ya se había creado
un bando-montaña y un bando-valle. Ya tenía éste
un ojo colgándole en medio de la cara; ya tenía el
otro las entrañas de fuera; ya tenía el otro el cráneo
abierto por una piedra. «CREO QUE HEMOS
PERDIDO EL TIEMPO», dijo el anciano Amaliwak
poniendo su Enorme-Canoa a flote.
(Resumen libre de JMG)