ANTIGUOS
CINES
DE LA CD. DE
MÉXICO
PATRIMONIO
PERDIDO
CINE CHAPULTEPEC
Fue el primer cine en construirse sobre el paseo de
la Reforma e inaugurado el 24 de agosto de 1944
con la película “El Corsario Negro” que dirigió Chano
Urueta y que protagonizaron Pedro Armendáriz, June
Marlowe y María Luisa Zea. Las crónicas
cinematográficas de la época consignan que “la recia
y noble presencia de Pedro Armendáriz y un clima de
aventura clásica surgida de la imaginación de Emilio
Salgari conforman El Corsario Negro, la historia de
un pirata del siglo XVIII que declara una guerra sin
tregua a la injusticia de un cruel gobernador de
Maracaibo, y que en el curso de su lucha encuentra
el amor de una bella doncella”.El cine Chapultepec
fue uno de los más representativos de la década de
los 40. Nadie especulaba sobre la amplitud que
parecía infinita gracias al juego de niveles del
vestíbulo del Chapultepec. La visita a este palacio
cinematográfico significaba una experiencia única
para el espectador. En el edificio que albergaba a la
sala de cine fue donde Alfonso Mejía y Roberto Cobo
realizaron el casting para la película “Los olvidados”
pues Luis Buñuel tenía sus oficinas en el segundo
piso de este inmueble
CINE ENCANTO
Fachadas gigantes, calles pequeñas. Hazaña
estética de Francisco Serrano, personaje muy
importante de la cultura arquitectónica
mexicana, inaugurado el 5 de mayo de 1937 en
la colonia San Rafael, en la calle de Serapio
Rendón. En su época era el único cine donde
se podía ver una película por la módica
cantidad de tres pesos. Uno de sus atractivos
era el saturado manejo de la iluminación, que
hacía de él una deslumbrante visión
nocturna. El maestro Jorge Ayala Blanco
recuerda sus fugas adolescentes: “Recuerdo el
cine Encanto, que era tan alto que había luneta
y, más arriba, estaba el anfiteatro, y después la
galería, y luego otra cosa que se llamaba
segundos. Una sala totalmente vertical único
lugar donde se podía ver cine en México por
tres pesos. Veías el cine inclinado En 1957
debido a un sismo, sufrió graves daños por lo
que posteriormente fue demolido.
CINE HIPODROMO
Se inauguró el 11 de abril de 1936 con alrededor de 2 mil
butacas en la calle de Progreso número 4 en el
tradicional barrio de Tacubaya. Originalmente se llamó
Cine
Ermita.
–foto–
En la sala de proyección resaltan los detalles
ornamentales y de iluminación donde figuras humanas
estilizadas generan, por medio de distintos planos, una
ambientación sugerente en claroscuro, que enmarca la
pantalla.
Pionero en las propuestas de usos múltiples, el edificio
Ermita y su posteriormente llamado cine Hipódromo
permanecen como prototipo del desarrollo urbano
arquitectónico del movimiento moderno del siglo XX
Construido por el arquitecto Juan Segura, en su
concepción y como impacto urbano, es considerado un
hito de la arquitectura de la época.
El interior de la sala, epítome del “art déco” mexicano,
nos muestra una calidad en el diseño de los espacios
interiores de los cines, lo que ha sido calificado como la
impecable armonía Art déco. Injustamente cerrado por la
inquina
de
sus
administradores
y
dueños,
innecesariamente convertido en un “elefante blanco”, su
reapertura como sala de exhibición significaría ofrecer
una cómoda y “moderna” sala cinematográfica a los
públicos de los sectores de Tacubaya, las colonias San
Miguel Chapultepec, Escandón y Condesa. Sin embargo,
actualmente Tacubaya ya no es una zona
eminentemente habitacional ni segura
CINE LATINO
Su construcción, en el número 296 del Paseo de la
Reforma, se inicio a partir de 1942 pero se inauguró
hasta el 28 de abril de 1960. El proyecto estuvo a
cargo de cargo de los arquitectos Gabriel Romero,
Carlos Vergara y Guillermo Salazar con un esquema
de pórtico, vestíbulo a doble altura y sala de
proyección con capacidad para cerca de 2 500
espectadores.
Aunque más austero en su decoración, contaba con
un mural alusivo a la cultura latinoamericana de
enormes proporciones en la zona del vestíbulo
principal, obra del artista Octavio Ríos.. La drástica e
inoperante remodelación de la que fue objeto,
fragmentándose la sala principal en 3 pequeñas, una
en el lunetario y 2 en el anfiteatro, terminó con el
concepto de gran palacio del cine y dio por resultado
un caos. La ubicación de las pantallas y su relación
con la isóptica, la función geométrica que se emplea
en salas escénicas para calcular el incremento de
altura entre filas de butacas para una correcta
visibilidad, no era la más confortable para el
espectador.
Actualmente ya se ha demolido. Ahí se construirá la
Torre Reforma 296 que es un proyecto para construir
un rascacielos de 196 metros de altura
CINE METROPOLITAN
Fue abierto en septiembre de 1943 con la película “Los
miserables” dirigida por Fernando A. Rivero y basada en el
libro del inmortal Victor Hugo. Con su destacada
marquesina y su gran estilo arquitectónico, el Metropólitan
era uno de los cines más lujosos y frecuentados. Alguien ha
descrito la belleza del foyer del Metropólitan como de
“simulacros versallescos”, eclécticos, sin duda
En 1995 se inicio un proceso de revitalización, el cine fue
concesionado a la empresa OCESA, la cual decidió
intervenir para convertirlo en un centro de espectáculos de
capacidad intermedia entre los grandes auditorios y las
pequeñas salas de de conciertos, reinaugurándose el 18 de
enero de 1996
La obra de reutilización estuvo a cargo del arquitecto José
de Arimatea Moyao López y su equipo, quienes respetaron
en lo esencial las características originales y plantearon una
serie de adaptaciones para su funcionamiento
Uno de los cambios sufridos fue que se eliminó la
marquesina original, la cual era parte distintiva del inmueble
al representar el arte y estilo del México de los años 40. El
anuncio bandera fue transformado y se le agregó una
nueva tipografía que recordara la época del Art déco. Las
taquillas originales actualmente sólo quedan como
decoración. Exacta coincidencia con el nombre de este
cine, ya que la estética Art Déco influyó en las artes
cinematográficas de principios del siglo XX,
CINE OPERA
Está ubicado en el número 9 de la calle Serapio Rendón, a
un costado del ex convento de San Cosme y San Damián
en la Colonia San Rafael. Fue construido de 1942 a 1949
bajo el proyecto del arquitecto Félix T. Nuncio. Tiene una
capacidad aproximada de 3 600 butacas.
En 1949 el periódico Excelsior lo describía su interior de:
“candilería de bronce y cristal, muros de espejo y muebles
de exquisita y refinada distinción… un cuento de hadas
convertido en realidad, eso es el cine Ópera, construido a
todo costo, con gran lujo y esplendor para orgullo y recreo
del pueblo mexicano”.
En la actualidad aún puede observarse la gran fachada del
Cine Opera que no deja dudas respecto a la intención de
los arquitectos del momento respecto al papel que estos
cosos del espectáculo debían tener en el paisaje de la
ciudad. Pero eso es historia pasada, ahora en lugar del olor
a palomitas de maíz y el bullicio en las taquillas, de sus
puertas sólo emanan humedad y frío.
Del fastuoso diseño arquitectónico de Félix T. Nuncio solo
queda un halo de destrucción y abandono. Situado en la
misma calle que el desaparecido cine Encanto, ni la
memoria urbana, ni los habitantes de la ciudad de México,
pueden comprender como se perdió éste palacio. ¿Quiénes
fueron los criminales dueños que con su incuria confinaron
al olvido a éste inmueble?. El cine Ópera fue inaugurado en
1949 con el estreno de una importantísima película “Una
familia de tantas” dirigida por Alejandro Galindo.
LA TAQUILLA ERA
UNA PAGODA
CINE “PALACIO CHINO”
Entre los años 1920 y 1950 la Alameda Central
se convirtió en el nuevo corazón urbano. En su
entorno se construyeron importantes salas de
cine. Es el caso del exótico Palacio Chino,
vecino muy cercano del Real Cinema, el Del
Prado, el Arcadia y el Metropólitan. La entrada
y el vestíbulo principal del Palacio Chino se
encontraban por la calle de Bucareli, a unos
pasos de los edificios que albergan aún hoy a
los diarios Excelsior y Universal. La entrada
posterior situada en la pequeña calle de
Iturbide número 21 se convirtió en la única, con
gigantesca marquesina, a partir de ser vendido
por el señor Carlos Amador. Actualmente este
cine pertenece a la cadena Cinemex comprada
a su vez por MM Cinemas del Grupo Minero
México. Del bellísimo decorado interior no
quedan sino exangües vestigios y el nombre.
Originalmente las paredes laterales de la sala
albergaban una escenografía similar a un
pueblo chino, incluidos los balcones, con su
recargada estética. La gran sala fue dividida de
manera forzada e irracional por Carlos Amador.
CINE ALAMEDA
El cine Alameda, fue diseñado y construido por los
arquitectos Carlos Crombé y José Albarrán. Fue
inaugurado el 14 de marzo de 1936. Localizado en la
Avenida Juárez, muy cerca del Palacio de las Bellas
Artes. Su sobria entrada no reflejaba la riqueza del
decorado interior que se asemejaba a un típico
pueblito mexicano. Muchos de los espectadores de la
época aseguraban que se trataba de un copia de
Taxco, Guerrero. El crítico de cine e historiador
Gustavo García, en un artículo denominado “Adiós al
Olimpia” lo confirma: “En la ciudad de México se podía
optar por los recovecos coloniales de mosaicos de
talavera, maderas labradas y herrerías sevillanas del
Alameda (cuya decoración recreaba la plaza de
Taxco)”.El Alameda tenía también como particularidad
su techo pintado de azul, en el que se proyectaban
estrellas y nubes que parecían desplazarse. La
impresión que causaba este efecto entre el público era
increíble. Desde sus inicios contó con aire
acondicionado, lo que representaba un gran avance
en materia de confort. En las fotos que acompañan a
esta descripción se observa la marquesina que
anuncia el estreno, en el año de 1946, de una de las
mejores películas dirigidas por Emilio “el Indio”
Fernández, “Enamorada”, protagonizada por María
Félix y Pedro Armendáriz. Para desgracia del legado
cultural mexicano el cine Alameda fue cerrado en
1970 y demolido en 1985, el infausto año del sismo.
CINE OLIMPIA
Uno de los proyectos pioneros hacia lo que
llegaría a ser el programa arquitectónico de los
teatros cinemas de los años veinte fue el cine
Olimpia cuya construcción original data de
1916 pero que se transforma a partir de 1919,
inaugurándose el nuevo recinto el 10 de
diciembre de 1921. Pese a lo que este recinto
representa para la historia de México fue
desaparecido. Con el permiso del diario La
Jornada, reproducimos en homocinéfilus.com
una reseña del 24 de julio del 2002 que da
cuenta de lo que justamente se describe como
“un crimen cultural”. Incluimos además el
fragmento de un artículo del afamado crítico de
cine Gustavo García en torno a éste asunto:
El inmueble se suma a los numerosos malls
que proliferan en la ciudad de México.
Desaparece el legendario cine Olimpia.
Caruso colocó la primera piedra y allí se
presentaron Ana Pavlova, Carlos Chávez y
Agustín Lara, entre otros.
Formó parte del paquete de 14 salas
subastadas por el Fideliq en 2001.
CINE TERESA
Diseñado para agradar y para invitar a la gente a disfrutar de
las películas y de su Interior, este cine fue diseñado por el
arquitecto Francisco Serrano e inaugurado el 8 de junio de
1942 en la avenida San Juan De Letrán que Efraín Huerta
definiera como “viva y venenosa”, con la proyección de “El
hijo de la furia” dirigida por John Cromwell y protagonizada
por Tyrone Power, Gene Tierney y George Sanders,
Con 3 mil 105 butacas acojinadas, el Teresa era “un cine
dedicado a las damas metropolitanas” en donde se podía
convivir con las esculturas que representaban a las nueve
musas y a las tres gracias, las cuales, debido a un efecto de
luz, podían volar sobre la pantalla.
Aunque cada sector de la ciudad solía tener su cine de barrio,
en él Teresa se reunía gente de todos los alrededores de la
ciudad, pues su atractiva marquesina invitaba al generoso
vestíbulo que conducía a las grandes salas y después a
media luz con la apertura del telón se adentraba a la magia
del arte hecho imagen.
Joya del Art déco, el Cine Teresa funciona hoy y sobrevive
gracias a las películas pornográficas que se proyectan ahi y
aunque es considerado el cine para cintas de este género
más grande, antiguo y lujoso del mundo, su popularidad se la
debe a su historia y al respeto que se le ha dado a su aspecto
original. En su fachada se leía su lema “Los mejores
programas dobles de la ciudad”
Un periodista que se autonombra y firma como “Juana la
Loca” describe otra parte de la historia del Teresa en un
artículo denominado “Habitats en peligro:
REAL CINEMA
Fue inaugurado el 3 de febrero en 1950. En el
original Real Cinema destacaba el contraste
entre la sobria y racionalista fachada y la
recargada y ecléctica marquesina. También
perteneció
al
periodista,
conductor
y
empresario Carlos Amador. Un tiempo respetó
la estructura de una gran sala, que después
convirtió en 2 el 17 de diciembre de 1992. La
salida estructural fue fallida. Incómodo y con
problemas de mezcla de audios de una sala a
otra, el ensamble de las dos salas chocaba a la
vista del espectador.. En la actualidad
pertenece a la cadena Cinemex que luego de
una
racional
remodelación
y
radical
restauración puso a funcionar 12 cómodas
salas con el mejor sonido estero dolby digital.,
el actual cine Real Cinema ha sido el lugar
donde se han estrenado y recaudado cifras
astronómicas dos importantes películas
contemporáneas, una de Hollywood y otra
mexicana. La versión de James Cameron para
“Titanic” (1997) y “La Ley de Herodes” (1999),
dirigida por Luis Estrada hijo
CINE ROXY
Inaugurado el 21 de marzo de 1936. Era un cine “de
primera” ubicado en la Ribera de San Cosme en la
colonia Santa María la Ribera. Destacaba por su
fachada Art déco y su perfil de escalonamiento,
característico de aquél lenguaje de modernidad. Para
los años de la foto, esa actualidad arquitectónica
conceptual ya había sido rebasada por lo grisáceo y
astroso del ambiente y del barrio. Estilo arquitectónico
y nombre importados de las salas de cine de los
Estados Unidos. En el Roxy, se proyectaban
exclusivamente cintas de la Metro Goldwyn Meyer
(MGM), dos películas por la cantidad de 1.50, con la
oportunidad de la permanencia voluntaria.. Con sus
cerca de 6.000 asientos y múltiples balcones, el Roxy
se convirtió en uno de los atractivos turísticos de la
ciudad de Nueva York. En 1927 fue diseñado y erigido
por el arquitecto WW Ahlschlager de Chicago.
Lamentablemente, la disminución de la asistencia que
se inició en la década de 1950 se extendió hasta los
primeros años 60’s y el Roxy, a pesar de numerosas
protestas, fue demolido en 1961. Su legado e
infuencia es casi tan impresionante como el propio
teatro una vez lo fue. El nombre Roxy ha adornado
cines, clubes nocturnos, restaurantes y una serie de
otros establecimientos de todo el mundo, tratando de
dar a sus clientes lo que el original Roxy
proporcionaba a raudales: entretenimiento,
CINE PRADO
Se inauguró el 21 de abril de 1947 con una
capacidad de 800 butacas en la avenida Juárez
No. 56 como parte del Hotel Del Prado,
considerado el trasatlántico de la avenida
Juárez por el lujo del lobby y sus habitaciones.
Obra del reputado arquitecto Carlos Obregon
Santacilia. Desaparecidos, el cine y el hotel,
después del sismo de 1985. Su presencia fue
muy significativa en el área de la Alameda al
ser esa zona de la ciudad, durante muchos
años, corazón cultural social y de espectáculos
de la ciudad de México. Junto con el pequeño
pero bien situado e importante cine Regis, con
quien repetía el concepto de un hotel
gigantesco e importante con restaurantes,
CINE COSMOS
ESTADO
ACTUAL
En un principio fue pensado y diseñado por el
arquitecto Carlos Crombé, pero después de
su incendio antes de la inauguración en 1946,
el proyecto pasó a manos del arquitecto
Carlos Vergara y fue inaugurado en 1948. El
cine Cosmos fue de los últimos que mantuvo
la referencia a la herencia tipológica de los
teatros al recurrir todavía a la separación en
distintos niveles entre lunetario y anfiteatro.
Después sufrió, debido a sus dimensiones,
una fragmentación-mutilación, convirtiéndolo
a un cine de cinco aberrantes mini-salas, con
isóptica y audio in servibles, también cambió
de nombre al de “Macro Cosmos” para
después ser abandonado y cerrado. Famoso
por sus matinés y por gozar de una ubicación
privilegiada en la confluencia de la calzada
México-Tacuba y Circuito Interior, antes
Melchor Ocampo el cine Cosmos fue mudo
testigo de la matanza estudiantil del “jueves
de corpus”, el 10 de junio de 1971 y
perpetrada por los infames “Halcones”.
CINE DIANA
Ubicado en el Paseo de la Reforma No. 423, fue
diseñado por el arquitecto Leopoldo Gout e
inaugurado en Mayo de 1962. Presentaba una
solución donde privó el criterio de rentabilidad: es
parte de un pequeño conjunto que aun hoy cuenta
con un restaurante, una librería, una tienda de ropa,
así como otros locales comerciales y un
estacionamiento, avance arquitectónico del que
carecieron los cines anteriores al Diana. En su
interior, cuenta con una escultura denominada el
“Mural de Hierro” del artista Manuel Felguérez que en
1961 fue inaugurada y considerada como el primer
mural de arte abstracto mexicano que rendía un
homenaje al cine. La capacidad original tenía era
para 1950 personas. La cadena Organización
Ramírez, hoy Cinepolis compró el cine a la quebrada
paraestatal Compañía Operadora de Teatros y
seccionó la sala principal convirtiéndola en cinco
salas muy bien distribuidas más dos pequeñas salitas
traseras. El cine Diana goza de una gran afluencia
debido a que es el único complejo cinematográfico
que, situado sobre la avenida Reforma ha
sobrevivido a la picota y al desinterés. y, ahora, su
circuito de cines, de seis que tenía sólo sobrevive él
Diana y posiblemente en un futuro lo demuelan.
CINE MEXICO
Inaugurado el 12 de septiembre de 1947 en la antigua
calzada de La Piedad (hoy Cuauhtémoc). El edificio
tenía una fachada de 7 niveles y el vestíbulo se dividía
simétricamente para dar pie a sendas escaleras que
llevaban al foyer. Junto con el cine Florida, en la calle
de Peña y Peña número 14, con sus casi 6 mil
butacas que se anunciaba como el “más grande del
mundo”, también ya desaparecido, era uno de los de
mayor capacidad en la ciudad de México. Fue uno de
los primeros cines en el país en el que sus salas
contaban con pantalla estilo Cinemascope, el sistema
cinematográfico que toma las imágenes comprimidas
y alargadas para que, al proyectarlas sobre una
pantalla panorámica, den la sensación de una
perspectiva más amplia. El Cinemascope fue un
atractivo tecnológico pasajero, que se usó hasta 1953,
que se convirtió en la respuesta de la industria del
cine al miedo de perder espectadores a causa de la
llegada de la televisión.La solución racionalista del
edificio que albergaba al cine México era una clara
muestra del estilo donde el cine pierde su presencia
urbana, detrás de un edificio de servicios.
Antes de su demolición, el espacio fue utilizado como
un rodeo. Ahora se ha construido un multifamiliar que,
inconsciente resquicio a la nostalgia, lleva por nombre
el de “Cine México”.
CINE ORFEON
Inaugurado el 29 de Junio de 1938 en la calle de Luis
Moya números 36, 38 y 40, el cine Orfeón fue
proyectado por la firma Jonh & Drew E.
El Orfeón fue uno de los ejemplos de la sala
cinematográfica de la ciudad de México que conjuga
arquitectura y simbolismos, fiel reflejo de la
modernidad y el progreso.
La sala del Orfeón en 1938 estaba constituida por el
lunetario, el palco, la galería, que el grueso del público
denominaba gayola y que cuyo costo de entrada era
significativamente menor, que en conjunto permitían
recibir hasta seis mil espectadores; en su momento
fue el más grande de México.
En la década de los cuarentas existían los cines
conocidos como “de primera” (el Alameda, el Orfeón,
el Metropólitan y el Palacio Chino) a los cuales se
tenía que ir vestido de manera formal y donde se
proyectaban exclusivamente estrenos nacionales y
norteamericanos.
Destaca la popularidad que tenía el Orfeón como
centro de actividad social, por las grandes filas que se
hacían para ingresar a él. Formaba parte de este
conjunto de salas de cine que se construyeron
alrededor de la Alameda Central.
CINE PASEO
Inaugurado el 24 de Enero de 1958. Fue una
propuesta alternativa por la sencillez de sus
líneas de y sus acabados. Conjunto con edificio
en altura para oficinas, planta baja comercial,
sala cinematográfica y estacionamiento.
Proyecto desarrollado por al arquitecto José
Villagrán García, donde el programa de
necesidades se ha desarrollado a tal grado que
los servicios de estacionamiento, restaurante y
demás, conviven de una manera integral.
Actualmente ya no existe se convirtieron en
locales comerciales
CINE PRINCESA
Inaugurado el 6 de noviembre de de 1943.
Estaba ubicado en la avenida San Juan de
Letrán, en el número 50. Desapareció para
dejar lugar a una plaza comercial en el actual
Eje central Lázaro Cárdenas. Gustavo García,
crítico de cine e historiador protesta, con justa
razón, por la destrucción de las tradicionales
salas de cine del Centro Histórico y su
conversión en locales comerciales “Esto no lo
detiene nadie: a la basura la historia, los
espacios de encuentro social, la obra
monumental de arquitectos como Francisco J.
Serrano (los ya desaparecidos cines Isabel,
Encanto, Palacio, Venus y el Teresa), Juan
Sordo Madaleno (París y Ermita), Carlos
Obregón Santacilia (el Del Prado, perdido en el
terremoto de 85), Carlos Crombé (Olimpia,
Odeón, Cosmos, Colonial y Alameda), entre
muchos otros. Al montón de escombros la
peligrosa memoria de cuando ser ciudadano
era merecer esos palacios populares. ¿ desde
luego, salir ganando.”
TEATRO CINE “EL ROBLE”
Inaugurado el 3 de mayo de 1950, fue uno de los
cines más espectaculares y elegantes con los que
contó la ciudad.
En este cine, con tres pisos de galería, algo insólito
en verdad, único de esta especie en México, se
celebraban a todo lujo las primeras Muestras
Internacionales de Cine, verdaderos sucesos
culturales en las décadas de los sesentas y setentas.
El selecto público invitado asistía de smoking a las
funciones. También se estrenaron películas como La
isla de los hombres solos de 1973.
Gustavo García, crítico de cine, describe así el
interior del Roble: “y en camino de hundirse en los
fastos neoclásicos del Roble, con sus esculturas de
yeso, sus nichos con vidrio biselado, aquellos
cupidos para los bebederos y sus salones
fumadores”
El Roble, se cerró cuando resultó dañado por un
sismo en 1979. Tuvo una lenta agonía. Quince años
después fue demolido junto con el edificio de oficinas
con fachada al Paseo de la Reforma.
Al diablo con la ciudad como memoria, patrimonio
artístico y espacio de convivencia humana; al Paseo
de la Reforma se le eliminaron las espléndidas
mansiones porfirianas, primero y, ahora, su circuito
de cines (de seis que tenía sólo sobrevive el Diana).
CINE INSURGENTES
Ubicado en Insurgentes y Génova y con 2 578
butacas, fue inaugurado el 12 de Noviembre de
1941. Perteneciente a uno de los corredores
urbanos más importantes de esa época, que
comunicaba a Izazaga y Fray Servando Teresa
de Mier con el poniente a través de la avenida
Chapultepec. La fotografía muestra una torre
ya
desaparecida
por
alguna
zafia
remodelación, que era parte fundamental de la
fachada original del cine. El énfasis del
volumen a partir de la torre debió distinguirlo
como referente urbano. La modernidad alcanzó
a esta sala cuando en septiembre de 1969 la
línea 1 del metro convirtió a la Glorieta
Insurgentes y en el nuevo “cine Insurgentes
70” en un conjunto monolito arquitectónico
dispar, chato, amorfo y mudo testigo de los
encuentros entre las llamadas “tribus urbanas”
con un cine que antes de su inefable cierre
actual estrenaba sólo películas mexicanas de
muy mala calidad. El tipo de cintas que
terminaron por no reflejar a la sociedad
mexicana y alejar al poco público que le era fiel
al séptimo arte mexicano.
CINE
LINDAVISTA
Bajo el proyecto del arquitecto norteamericano Charles Lee y
con la idea de que “el espectáculo comienza desde la calle”,
este cine fue Inaugurado el 25 de diciembre de 1942 y por su
cercanía a la Basílica de Guadalupe, albergó la posibilidad de
llevar el nombre de Tepeyac, sin embargo fue sustituido por el
de Lindavista.
Construido como un esquema tradicional de monasterio, este
monumento cinematográfico del norte de la ciudad, aprovechó
su ubicación en una esquina, para que, mediante una gran
torre, se levantara un tipo de faro urbano, el cual se elevaba
sobre una rotonda-marquesina que en la parte baja tenía la
taquilla y que en su conjunto integraban la enorme puerta de
ingreso a un espacio abierto.
La propuesta arquitectónica del cine Lindavista era de
características sencillas en su composición y saturada en
detalles
neocoloniales,
casi
barrocos
que
hacían
remembranza a los templos católicos del virreinato. La puerta
de ingreso a la sala estaba definida por un gran arco y dos
volúmenes a manera de cúpulas que conformaban la gran
fachada.
En los años setenta, sufrió un cambio importante pues fue
convertido en centro exclusivo para cine infantil, para ello se
cambiaron los decorados del interior por caricaturas del mundo
animal y se pintó la torre como si fuera otra más del mundo de
Disney, sin embargo poco duró el nuevo proyecto y a causa de
la crisis de exhibición, los nuevos esquemas de proyección y
comercialización y demás problemas, el cine fue cerrado y
poco tiempo después abandonado.
Contempla conservar en su mayoría el antiguo edificio, como
forma de respeto, hoy en día permanece desolado
CINE LIDO
Ubicado en la hoy colonia Hipódromo Condesa, primer cine ubicado fuera
del centro de la ciudad, ha cambiado mucho de uso pero la arquitectura se
ha conservado, después fue el cine Bella Época
Actualmente es una librería del Fondo de Cultura Económica.
De los pocos inmuebles que han sido rescatados y utilizados para un buen
fin.
OTROS CINES
DESAPARECIDOS
CINE ALARCON
1939
CINE COLONIAL
1938
CINE MARISCALA
1951
CINE SABOY
1942
CINE PARIS 1964
CINE VARIEDADES
CINE CONTINENTAL 1963
CINE LUX 1932
Quien no recurada la cartelera en los periódicos