¡Hola amigos! Soy
Luciérnaga, y
quiero contaros mi
historia, ¿podéis
escucharme un
ratito?
Mi familia, es decir mis papas , mis
hermanitos , los abuelitos y yo
vivimos en un pueblo precioso, se
llama Béjar, está rodeado, de
campo y de montañas, tan bonito
que siempre tiene colores
interesantes. Cuando llega el
invierno nuestra sierra se llena de
nieve y es preciosa.
Cada noche de verano, mi familia sale a tomar el fresco y a
llenar el cielo de luz, porque nosotros tenemos un cuerpecito
que se enciende en la oscuridad.
Te quiero enseñar
una fotografía que
saqué con mi móvil
del cielo lleno de
los miembros de mi
familia volando en
la noche. Ya veras
que maravilla.
¿A que te gusta? ¡ !Es impresionante!
Tengo muchos amiguitos con los que
juego, y soy feliz, pero una
temporada tuve preocupada a mi
familia
No quería salir con ellos de paseo por la noche,
aunque mis papás me insistían; hasta que un día mi
abuelita me pregunto.
Luciérnaga hijita me tienes preocupada, ¿ Que te pasa
que no quieres venir de paseo a encender tu preciosa
lucecita con nosotros?
Abuelita, me siento ridícula
ante la luna, ella da mucha
más luz que yo, y la da
siempre, y yo solo de noche.
¡ah, es eso hijita, hoy saldrás conmigo para que veas lo que le
pasa a la luna, que unas veces da toda su luz, otras veces un
poquito y otras se enconden y no nos da nada , nada de su luz,
Mientras que nosotros damos luz siempre.
¿ De verdad? No puedo creerlo.
Ven y lo verás
Y la abuelita con el traje de reina de la familia me tomó
de la mano y me saco volando hasta lo alto del cielo. ¡
que bonito abuelita! ¡cuanta luz!
Ahora quiero que mires a la luna, mira, hoy da mucha luz,
pero quiero
que conozcas un secreto,
la luz que da no
es suya, se la presta el Sol.
¿De verdad? ¡ Cuanto sabes abuela!
Cuando regresamos a casa yo estaba encantada de lo aprendido.
Pasaron unos días y mi
abuelita me llevó de
nuevo con ella para
encender nuestra luz.
Mira, me dijo hoy la luna
se está haciendo más
pequeña, da menos luz,
Después de varios día salimos de nuevo y pude ver que lo
que decía abuelita era verdad, hay días en que no se ve la
luna, se la imagina uno.
Por tanto si no se la ve, no puede dar luz, yo creía que se
había perdido para siempre, pero para mi sorpresa…
Volvió a aparecer,
Sonriente, y llena de luz
Como si hubiera
estado jugando al
escondite.
Nuestra amiga lunita
arrugo la nariz al oír
nuestra canción.
Ya no nos engañas, luna lunera
cascabelera, tu das luz de vez en
cuando y nosotras todos los días,
ven a verlo cuando quieras.
Pero lo mas bonito de
mi historia es el final,
ayer, cuando Salí con
mis hermanitos para
dar mi luz, encontré
una niña, quise ver el
color de sus ojos y al
acercarme quede
enredada en su pelo.
¡Oh, que luciérnaga
tan bonita ! dijo, y que
bueno nuestro Padre
Dios que la hace
luminosa, llena de luz.
Entonces, ¿es Dios el sol que
me da la luz a mí? Si contestó
la niña, Dios te llena de luz.
Desde ese momento
aprovecho cualquier
oscuridad para encenderme
y dejar ver la luz de Dios, que
es mi luz . Por eso soy
inmensamente feliz
¡hola querida luciérnaga !
llevas tu lucecita encendida
Si amiga, quiero llevarla
encendida siempre,
porque mi luz es la Luz
de Dios
Hola querida campanilla,
¡buenos días!
Que
Suerte…
yo
también
Quiero
encender
mi luz
vosotros mis
amigos sois luz .
Que Ella
“estrella de la
mañana” nos
ayude a ser luz
¡Enciende tu antorcha!
Eres Luz
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