Título
Seamos cada vez
más sabios y
entendidos
Santiago 3:14-18
Pero si tenéis celos amargos y
contención en vuestro corazón, no os
jactéis, ni mintáis contra la verdad;
porque esta sabiduría no es la que
desciende de lo alto, sino terrenal,
animal, diabólica. Porque donde hay
celos y contención, allí hay
perturbación y toda obra perversa.
Santiago 3:14-18
Pero la sabiduría que es de lo alto es
primeramente pura, después pacífica,
amable, benigna, llena de misericordia
y de buenos frutos, sin incertidumbre ni
hipocresía. Y el fruto de justicia se
siembra en paz para aquellos que
hacen la paz.
Las dos clases de
sabiduría y sus efectos
en la vida del creyente
Elija usar y aplicar la
sabiduría divina en su vida
y ser de bendición a los
demás.
La epístola
universal de
Santiago
Solo hay dos tipos de sabiduría que
podemos usar en nuestra vida
cotidiana. Conozcamos la primera
de ellas.
A. Sus características (v.14)
1. Internas
a. Celos amargos
b. Contención en el corazón
2. Externas
a. Compotamiento jactancioso
b. Cubrirnos con mentiras
sabiendo la verdad
B. El origen de esta
sabiduría (v.15)
1. Terrenal
2. Animal
3. Diabólica
C. La Razón de Santiago
1. El efecto en las
personas
2. El efecto en la
comunidad
Tarde o temprano el uso
de la sabiduría humana,
nos llevará al colapso,
ya sea como sociedad,
como grupo o como
familia.
Tal sabiduría, como vimos, no
viene de lo alto, sino que brota
de principios, actos o motivos
terrenales y está dedicada a
servir propósitos terrenales.
Los que se jactan de una
sabiduría así, se meten en
muchos problemas
Veamos ahora la segunda fuente
A. Sus características
(v.17)
1. Pura
2. Pacífica
3. Amable
4. Benigna
A. Sus características
(v.17)
5. Llena de misericordia
y de buenos frutos
6. Sin incertidumbre
7. Sin hipocresía
B. El origen de esta
sabiduría
1. De lo alto
C. La Razón de Santiago
1. Los frutos
Esta sabiduría no tiene disfraz
ni engaño. No puede caer en los
manejos que el mundo considera
sabios, que son astutos y mal
intencionados; es sincera,
abierta, constante, uniforme,
y coherente consigo misma.
A. Seguir usando la sabiduría
humana, sabiendo sus efectos.
B. Reconocer que ha estado
equivocado (a) y decidir
acudirá la fuente de sabiduría
que deja más dividendos.
La gente habla mucho.
Los que hablan mucho de
religión dan la impresión de
ser piadosos y justos. Recitan
en orden los libros de la Biblia,
los apóstoles, los profetas,
incluso las dos versiones
de los diez mandamientos.
Algunos hasta memorizan
capítulos enteros o todo un
evangelio, mientras que
otros hablan de su fe como
si fuera algo que debe
esconderse bajo llave.
Santiago pregunta sobre los que
se jactaban de ser sabios y
entendidos entre los creyentes;
los pone a prueba y en evidencia
que la fuente de sabiduría a la
que ellos están acudiendo,
y viendo los resultados,
no es la sabiduría de Dios.
La invitación en esta
mañana es a mostrar al
mundo que la sabiduría
divina mora en nosotros.
Mostrémosla con nuestras
acciones cada día de
nuestra vida.
¿Quisiera en esta mañana hablar con
Dios y decirle: “Dios tienes razón
y yo estoy equivocado; he usado la
sabiduría humana para tomar
decisiones y aunque me ha ido bien
en algunas ocasiones, sé que tarde
o temprano, lo que no viene de ti, no
permanecerá. Quiero acercarme a ti
para usar tu sabiduría en mi vida”?
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