F. J. Rubia
3 de octubre
de 2012
CEREBRO Y MORALIDAD
Dos cosas colman el ánimo con una
admiración y una veneración siempre
renovadas y crecientes cuanto más
frecuente y continuadamente
reflexionamos sobre ellas: el cielo
estrellado sobre mí y la ley moral
dentro de mí
Immanuel Kant
Un animal cualquiera, dotado de
instintos sociales pronunciados,
adquiriría inevitablemente un
sentido moral o una consciencia,
tan pronto como sus facultades
intelectuales se hubiesen
desarrollado tan bien o casi tan
bien como en el hombre
Charles Darwin
Parece ciertamente razonable
especular que los sistemas
morales y éticos adquiridos por el
niño se deben mucho a una
facultad humana innata
Noam Chomsky
La lección fundamental de nuestro estudio es que
personas normales que realizan simplemente su
trabajo y que no desarrollan por sí mismas
determinadas animosidades, pueden convertirse en
colaboradores de un horrible proceso destructivo. E
incluso cuando los efectos destructivos se
manifiestan y se les requiere que lleven a cabo
acciones que son incompatibles con las normas
morales fundamentales, pocas personas tienen los
recursos internos que son necesarios para oponerse
a la autoridad
Stanley Milgram
MUCHAS GRACIAS
POR SU ATENCIÓN
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