Abre la ventana de tu corazón, y
deja airearse el alma.
Libérate del residuo
amargo del dolor y del
rencor, haz limpieza en
los cristales de la ventana
del corazón, verás mejor
la vida.
Deja la luz inundar todo, borrar las marcas de las
decepciones, las tristezas del fracaso, el vicio de sufrir
por sufrir, y permite que el sol derrita el hielo de la
soledad.
Enamórate de una sonrisa y sonríe también... ilumina
las ventanas de los ojos, ama a la persona que el espejo
refleja todas las mañanas.
Abre las ventanas de
los antojos y derrocha
sueños , nadie sueña
vanamente ... y no es
verdad que los sueños
huyen
Construye, día a día, escalones para que puedas
llegar hasta tu meta después aplaudirás porque lo
conseguiste.
No permitas que ninguna sombra borre el
sol, que ninguna pared aprisione el viento y
calle el sonido de la vida.
Diseña un horizonte más allá de tu ventana.
Haz florecer todos los campos que tu vista
alcanza, después ve más allá.
Expón en la ventana la alegría de vivir, muestra
al mundo un rostro luminoso, una faz sin
arrugas de preocupaciones, lista para ser
acariciada, admirada y besada.
Siembra ternura, un
gesto, una frase dulce o
un suspiro, alguno
escuchará y devolverá el
eco de tu voz.
Desvía tu mirada de las
cosas tristes e infelices,
transforma en oasis toda
la aridez que aparece a
través de tu ventana.
Esparce el polvo dorado de tus sueños más
allá de la ventana, planta flores, permite que
las semillas de la felicidad se depositen y
contaminen toda la tierra.
Rehace tus creencias, redime equívocos y culpas,
regenera errores y fallos, distribuye el perdón.
Valora siempre lo mejor de cada persona y lo mejor
que hay en ti...
Abre la ventana de la vida y que se llene de cada
cosa, aunque parezca pequeña.
Vive la forma adulta de ser niño. Abre la ventana
y no mires pasar la vida, VIVELA.
Música:
Lefi my heart in San Francisco (Tony Bennet)
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