Hoy en día, la sociedad
se ha convertido en una
experta en culpar a otros.
Nadie parece querer asumir
su responsabilidad.
Y esto acontece incluso
en las cuestiones que atañen
a la iglesia.
La Palabra de Dios
nos hace responsables
por nuestras decisiones.
En Romanos 14:12, Pablo
dice: “De manera que
cada uno de nosotros
dará a Dios cuenta de sí.”
Génesis
6:5-22
El pasaje nos habla
acerca de la condición de
la raza humana en los
tiempos de Noé, y de la
decisión que Dios tomó
para resolver esa
situación.
Asume la
responsabilidad
por las
consecuencias
de tus decisiones.
¿Qué es lo que
podemos destacar
del pasaje sujeto
a estudio?
En el pasaje que
constituye nuestro texto
encontramos tres hechos
fundamentales.
Entremos en materia
y consideremos
el primero de ellos.
A. El primer hecho
fundamental:
La raza humana, en
los días de Noé, había
llegado a un grado
de corrupción total.
Génesis 6:5 dice,
“Y vio Jehová que la
maldad de los hombres era
mucha en la tierra, y que
todo designio de los
pensamientos del corazón
de ellos era de continuo
solamente el mal.”
Y luego el verso 11
agrega,
“Y se corrompió la tierra
delante de Dios, y estaba
la tierra llena de
violencia.”
B. Quizás no estaríamos
muy equivocados si
dijésemos que lo que
sucedía en los
tiempos de Noé está
sucediendo hoy en
día.
Cristo Jesús dijo, en el
Sermón Profético. Mt. 24:37
“Mas como en los días de
Noé, así será la venida
del Hijo del Hombre.”
C. Dios vio cómo
estaban las cosas en
los días de Noé, “Y se
arrepintió Jehová de
haber hecho hombre
en la tierra, y le
dolió en su corazón.”
¿Puede usted
imaginar el
corazón de Dios
“lleno de dolor”?
Las cosas estaban de tal
manera graves que Dios dijo,
en el v.7, “Raeré de sobre la faz
de la tierra a los hombres que
he creado, desde el hombre
hasta la bestia, y hasta el reptil
y las aves del cielo; pues me
arrepiento de haberlos hecho.”
A. El segundo hecho
fundamental que
observamos: En medio
de aquella casi
absoluta corrupción,
hubo un hombre que
mantuvo su rectitud.
El verso 8 de nuestro pasaje
dice, Pero Noe halló gracia a
los ojos de Jehová.”
Luego, en el verso 9 se nos
dice que “era justo”, que “era
perfecto en sus generaciones”,
y que “con Dios caminó Noé”,
En el verso 22, Y lo hizo así
Noé; hizo conforme a todo lo
que Dios le mandó.”
¡Tremendo currículum!,
¿no les parece?
B. La Biblia dice que
Noé fue un
“pregonero de justicia”
(2ª de Pedro 2:5).
Y en la Biblia encontramos
también que Noé invirtió
120 años (Gn. 6:2) en la
construcción de aquella arca,
y durante todo este tiempo,
él estuvo advirtiendo a todos
sus contemporáneos del
diluvio que venía.
¿Cómo cree que se
sentía Noé, a veces?
Es posible que así haya
sido. No lo podemos
asegurar.
Lo que sí es
absolutamente cierto es
que Noé era un hombre
recto quien sabía
perfectamente bien que
él era el único responsable
por las decisiones que
tomaba.
C. El caso de Moisés.
“A los cielos y a la tierra llamo
por testigos hoy contra vosotros,
que os he puesto delante la vida
y la muerte, la bendición y la
maldición; escoge, pues, la vida,
para que vivas tú y tu
descendencia ; amando a Jehová
tu Dios, atendiendo a su voz, …
… y siguiéndole a él; porque él es
vida para ti, y prolongación de
tus días; a fin de que habites
sobre la tierra que juró Jehová a
tus padres, Abraham, Isaac y
Jacob, que les habría de dar”
(Deuteronomio 30:19-20).
¿Crees que puedes
justificar delante de
Dios el actuar igual
que los demás porque
“al cabo todos
lo están haciendo”?
¿Acaso no piensas en las
consecuencias que pueden
traer esas decisiones
equivocadas que has
tomado, o estás
considerando tomar,
a pesar de saber que Dios
no se agradaría de ellas?
Quiero recordarte que cada
uno de nosotros es
responsable de las
decisiones que tomamos.
El tercer hecho
fundamental que quiero
destacar es …
A. El Dios de la Biblia
es un Dios santo y
justo, de modo que Él
no puede tolerar la
maldad por siempre.
En Génesis 6:13 dice:
“Dijo, pues, Dios a Noé:
He decidido el fin de todo
ser, porque la tierra está
llena de violencia a causa
de ellos; y he aquí que yo
los destruiré con la tierra.”
“¿Qué!? ¿Qué clase de Dios
haría algo así? ¿Qué clase de
Dios destruiría la tierra con un
diluvio, matando todo lo que
no estuviera protegido en el
arca? ¿Acaso podríamos llamar
a éste, ‘un Dios de amor’?”
B. ¿Puedes tan solo
imaginar la clase de
burlas de que fue
víctima Noé?
1. Hebreos 11:7 dice,
“Por la fe Noé, cuando fue
advertido por Dios acerca de
cosas que aún no se veían, con
temor preparó el arca en que
su casa se salvase; y por esa fe
condenó al mundo, y fue hecho
heredero de la justicia que
viene por la fe.”
2. Cuando se agotó el plazo
que Dios había determinado
para la raza humana, metió
a Noé y a su familia en el
arca, junto con todos los
animales que le había
indicado (Gn. 6:6-16),
“y Jehová le cerró la puerta.”
“Así fue destruido todo ser
que vivía sobre la faz de la
tierra, desde el hombre hasta
ala bestia, los reptiles,
y las aves del cielo; y fueron
raídos de la tierra, y quedó
solamente Noé, y los que
con él estaban en el arca.”
C. ¿A quién podría
culparse de la
destrucción ocurrida
durante el diluvio y
los días que
siguieron?
¿A Dios? ¡No! Él les envió
advertencia.
¿A Noé? Menos. Él no provocó
el diluvio; además, él les llamó
a arrepentirse de sus caminos
y a prepararse para el día de
ira que venía, y lo hizo
durante 120 años (Gn. 6:2).
Me temo que los
responsables de las
consecuencias sufridas
fueron quienes tomaron
sus propias decisiones.
No hay nadie más a
quién culpar.
A propósito, ¿de quién creen
ustedes que fue la
responsabilidad por esa
decisión? ¿De Roberto?
¿O mía? Quisiera poder
culpar a alguien más, pero
no puedo. ¡No debo!
La responsabilidad es mía.
“Sé que he tomado algunas
malas decisiones en mi vida,
pero es que de veras no
pude evitarlo. Sé que he
lastimado mis opciones para
el futuro y no hay
absolutamente nada que
yo pueda hacer.”
“Mi ambiente de trabajo es
vulgar y, obviamente, me jala
hacia lo vulgar. Pero, ¿qué puedo
hacer?”
Déjame decirte una cosa:
No importa cuántas decisiones
equivocadas hayas tomado, y
cuán terribles sean las
consecuencias de esas decisiones,
ninguna puede ser tan mala que
Cristo Jesús no pueda corregirla y
hacerse cargo de las
consecuencias.
Además, es posible que
aun puedas tomar la
decisión correcta,
enmendar tu vida y
comenzar a cosechar
las consecuencias que
tú deseas. Tú decides.
Descargar

Diapositiva 1 - Iglesia Bautista Berea de Monterrey