Dijeron los apóstoles al Señor:
“Auméntanos la fe”.
El Señor dijo:
“Si tuvierais fe
como un grano de mostaza,
diríais a esa morera:
-Arráncate y plántate
en el mar-, y os obedecería”.
Lc 17, 5-10
No es fácil aprender a dejar
todo lo que parece sostenernos en la vida, como
riquezas,
títulos,
honores…
Nos hacemos la ilusión de que somos
aquello que nos atribuyen, aquello que nos “distingue”.
Muy pronto nos dijeron
que había que sobresalir sobre todos los demás.
Pero ¿Nos dijeron alguna vez
que había que sobresalir en el servicio
a los demás?.
Para el Maestro, en cambio, no importa tanto
la cantidad como la calidad.
Basta tan sólo tener un poco de fe,
que él compara con un grano de mostaza.
Significa cambiar el sentido de los papeles sociales.
Los que dominan han de hacerse servidores,
para que los siervos sean tratados como señores.
Y eso no lo logran las leyes ni el cambio de las estructuras.
“Lo mismo vosotros.
Cuando hayáis hecho
todo lo mandado
decid:
Si el sentido de la vida
dependiera de la ley,
sería fácil.
El amor es siempre más
exigente que las normas.
Nos basta vivir en
la humildad.
Señor Jesús, tú eras de naturaleza divina.
Pero aceptaste vivir como uno de tantos,
humillándote como un esclavo, para que los siervos
pudiéramos alcanzar la grandeza que Dios nos
reservaba. ¡Bendito seas por siempre!. Amén.
José Román Flecha Andrés
Palabra del Señor, Salamanca , Editorial.Secretariado Trinitario,2007
Presentación:
Antonia Castro Panero
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