EL CÓMIC EN
PRENSA
La tira cómica, medio de comunicación de masas
Estados Unidos. Los altos índices de inmigrantes que no dominan el inglés
provocan una gran demanda de cómics en los periódicos.
Los dos grandes magnates de la comunicación e impulsores del
sensacionalismo, William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer, compiten por
ofrecer los cómics más atractivos, sinónimo de mayores ventas.
Pulitzer crea el primer
suplemento dominical a
color. En 1895 comienza a
publicar Hogan’s Alley, de
Richard F. Outcalt,
protagonizado por el
popular Yellow Kid.
Hogan’s Alley (1896), de Richard F. Outcalt
La tira de la discordia
En 1896 Hearst le roba la cartera a Pulitzer y se hace con los servicios de
Outcalt y su Yellow Kid para su recién creado suplemento dominical a color.
Pulitzer, demanda a Hearst y consigue el copyright sobre el personaje, que
puede utilizar en su periódico con otro dibujante. Así, Yellow Kid aparece
simultáneamente en ambos periódicos.
Distintos historiadores afirman que ambos periódicos se pasan a denominar
por el público como “The Yellow Kid Papers”, de donde se llega al término que
denomina la prensa sesacionalista: “yellow journalism”, o prensa amarilla.
Otros pioneros en el periódico: Winsor McCay
Winsor McCay (1869-1934),
dibujante, caricaturista y
animador estadounidense, publica
ente 1905 y 1911 Little Nemo in
Slumberland, una página
dominical a color que a día de hoy
continúa siendo uno de los cómics
más imaginativos, originales,
innovadores e influyentes de la
historia.
Little Nemo in Slumberland (1908), de Winsor McCay
Otros pioneros en el periódico: Lyonel Feininger
A pesar de su fugaz paso por la
historieta, Lyonel Feininger (1871-1956)
dejó huella gracias a sus extraordinarias
dotes artísticas y su capacidad de
innovación. Tras abandonar la
historieta, se labró una excelente
carrera y reputación en la pintura,
adscribiéndose a las escuelas del
expresionismo alemán y el cubismo.
En 1906 creó las series The Kin-der-Kids
y Wee Willie Winkie's World. Ninguna de
las dos superó el año de vida, y
Feininger no volvió a dibujar cómics. Su
exigua producción hace que a menudo
se olvide su trabajo, cuando fue uno de
los pocos autores que alcanzaron la
espectacularidad del exitoso McCay.
The Kin-Der-Kids (1906), de Lyonel Feininger
Otros pioneros: Cliff Sterrett
Cliff Sterrett (1883-1963)
es uno de los grandes
innovadores de la página,
y de los primeros en
dibujar una serie
protagonizada por un
personaje femenino, Polly
and her pals, que se
publica entre 1912 y 1958.
En sus páginas se adivina
además la influencia de
las corrientes artísticas
más modernas de la
época, el arte abstracto, el
cubismo y el surrealismo.
Otros pioneros en el periódico: George Herriman
George Herriman (1880-1944)
publica entre 1913 y 1944 Krazy Kat
(La Gata Loca), una serie cargada de
ambigüegad alimentada por lo
simbólico y surrealista de sus
argumentos y por el lenguaje poético
(a menudo inventado) que utiliza el
autor. No cuenta con las simpatías del
público, pero Hearst, su editor, la
mantiene en sus periódicos hasta la
muerte del autor.
Considerada por muchos uno de los
hitos del cómic de todos los tiempos,
desarrollando enormemente las
posibilidades de la página como
elemento formal. Algunos críticos
artísticos ya reclaman en su época su
consideración como obra de arte al
nivel de las “artes mayores”.
Krazy Kat (1917), de George Herriman
Otros pioneros en el periódico: Frank King
Frank King (1883 – 1969) ostenta el
honor de ser el creador de la serie
más longeva de la historia, Gasoline
Alley. Creada en 1918, la serie sigue
publicándose en la actualidad.
Introduce un concepto inédito hasta
el momento: los personajes nacen,
crecen y mueren en tiempo real. Sus
páginas dominicales continúan siendo
una inspiración para los autores más
modernos y experimentales. En al
apogeo de su popularidad, los
personajes son auténticas estrellas
mediáticas y generan gran cantidad
de merchandising.
Gasoline Alley (1923), de Frank King
Otros pioneros en el periódico: Elzie Crisler Segar
E.C. Segar (1894-1938), crea la serie Thimble Theatre en 1919, y en 1929
introduce al personaje Popeye, que más tarde alcanzaría fama mundial gracias
a los dibujos animados. Gran parte de su encanto se debe a lo excesivo de las
situaciones, a su sentido de la aventura y sus carismáticos personajes.
Thimble Theatre (1933), de E.C. Segar
El apogeo del cómic en prensa: Chester Gould
Chester Gould (1900-1985) crea y dibuja entre 1931 y 1977 al detective que se
convertirá en paradigma gráfico de todos los detectives de cómic: Dick Tracy.
A su particular concepción del dibujo, hay que sumar su gusto por los villanos
coloridos y a menudo monstruosos, al igual que por los artilugios científicos
utilizados por su protagonista, que preceden en muchos años a los usados por
James Bond.
El apogeo del cómic en prensa: Al Capp
Al Capp (1909-1979) es recordado por su
tira satírica Li’l Abner, que realizó entre
1934 y 1977. Además de por su genialidad
como autor, es recordado por su
conservadurismo, su enorme tacañería y
su mal carácter
Detalles personales al margen, John
Steinbeck lo nombró como el mejor
escritor del mundo, y el teórico de los
medios de comunicación Marshall
McLuhan dijo de él que era “la única
fuerza satírica robusta de América”.
El apogeo del cómic en prensa: Milton Caniff
Milton Caniff (1907-1988) es uno de los autores de cómic más influyentes de
todos los tiempos. Su dominio en el uso del pincel y la utilización de negros son
únicos hasta entonces. Combinó magistralmente aventura, heroísmo, humor,
drama y pasión, encandilando a todo el país con sus dos series más famosas:
Terry y los piratas (1934-1946) y Steve Canyon (1947-1988).
Terry y los piratas (1946), de Milton Caniff
El apogeo del cómic en prensa: Alex Raymond
Alex Raymond (1909-1956) fue en su época el estándar de ilustración en prensa, el
estilo a imitar por otros dibujantes, llegando a ser conocido como “el artista de los
artistas” por su preciosismo. Entre sus obras se encuentran Agente Secreto X-9,
Rip Kirby, Jungle Jim, y destaca especialmente Flash Gordon, que creó y realizó
entre 1934 y 1943.
Flash Gordon (1935), de Alex Raymond
El apogeo del cómic en prensa: Hal Foster
Hal Foster (1892-1982) fue uno de los pocos autores capaces de alcanzar (y
superar) el nivel de virtuosismo en el dibujo de Raymond. Trabajó en la
adaptación al cómic de Tarzán, pero su obra más personal y famosa es El Príncipe
Valiente, una serie de aventuras medievales caracterizada por la humanidad de sus
personajes que realizó entre 1937 y 1971.
El Príncipe Valiente (1938), de Harold Foster
Genios modernos del humor: Charles Schulz
Charles Schulz (1922-2000), creador de Peanuts (en España conocida como
Snoopy, Charlie Brown o Snoopy y Carlitos), que publicó desde 1950 hasta el día
anterior a su muerte 2000. Uno de los autores más reconocidos por el gran público
en su país. Peanuts hace gala de un pesimismo y existencialismo que la acercan
tanto a la poesía como a la filosofía, y es un ejemplo inmejorable de síntesis gráfica
y ritmo narrativo.
Peanuts (1955), de Charles Schulz
Genios modernos del humor: Bill Watterson
Bill Watterson (1958) es autor de Calvin y Hobbes, serie que se publicó entre 1985 y
1995 y que supuso el último gran cómic de prensa de masas, tanto en su país como
en el extranjero. Watterson consigue dotar de vida propia a sus personajes y logra
arrancar la carcajada a través de su cinismo mezclado con nostalgia por la
infancia.
Calvin y Hobbes (1995), de Bill Watterson
Otros personajes del cómic de prensa
Litlle Orphan Annie
Harold Gray
Pogo
Walt Kelly
El Fantasma
Lee Falk y Ray Moore
Mafalda
Quino
Mutts
Patrick McDonell
Johnny Hazzard
Frank Robbins
Doonesbury
Garry Trudeau
Garfield
Jim Davis
Descargar

Document