CALLE DE LOS SUEÑOS N.1
CHIHUAHUA.
El año pasado recibimos su carta
en la que nos decían que habían perdido
la confianza
en Santa Claus porque sus deseos
no habían sido cumplidos.
También nos
comentaban
que dudaban
de nosotros
porque
pensaban que
éramos como
Harry Potter,
que con nuestra varita mágica
transformábamos este mundo
en un paraíso.
Si mal no recordamos nos pedían
estos regalos:
• que desapareciera el hambre
de la tierra;
• que cesaran las guerras;
• que todas las personas del mundo
vivieran en armonía;
• que los políticos pensasen
más en las personas.
• y que toda persona tuviera acceso
a una casa, educación y sanidad
de calidad.
Con tristeza les tenemos
que comunicar que no traemos
con nosotros tales regalos,
porque no somos hechiceros,
ni chamanes, ni magos como muchos
de ustedes creen.
Los cambios que ustedes
nos piden para este mundo
no están en nuestras manos,
sino que dependen de ustedes,
de su esfuerzo, de su trabajo.
Si nosotros, los Reyes Magos,
resolviéramos esos problemas
que nos han presentado,
entonces nos
convertiríamos
en Harry Potter
que con su varita
mágica resuelve
los problemas
de las personas
y les evitaríamos el trabajo
de encontrar soluciones
a los problemas que han creado
los hombres.
Lo que les podemos traer, queridos
agustinos recoletos, es un regalo
muy especial:
“La Palabra de Dios” que les ayudará
a evaluar si su vida está
en conformidad con el Reino
que Jesús anuncia o necesita
un cambio radical.
En la Palabra de Dios descubrirán
que el Reino de Dios tiene que ver
con esta sociedad y sus estructuras
que aprisionan e impiden que muchos
hombres y mujeres vivan como hijos
de Dios.
El Reino tiene un poder
transformador y ustedes,
agustinos recoletos, no pueden
evadir esa responsabilidad.
Esta transformación comenzará
con el alumbramiento
de un nuevo hombre,
movido radicalmente por el fuego
del amor y de la justicia.
Si unen sus manos, por pobres e
insignificantes que parezcan,
será germen de un mundo nuevo.
Un mundo donde las relaciones
entre las personas se fundamenten
en el amor, la verdad, la fraternidad
y la justicia.
Solamente así, alumbrados
por el proyecto de vida de Jesús
de Nazaret, ese mundo que ustedes
nos solicitan cambiar será una realidad.
¿Estarán dispuestos a involucrarse
en esta tarea o esperan que alguien
la realice por ustedes?
Tenemos que
despedirnos porque
nos queda un largo
camino por recorrer.
Esperamos que
reciban “La Palabra
de Dios” con alegría
y ahí encontrarán
la fórmula para
convencerse de que
Tú puedes tomar esa realidad
de muerte en tus manos y
transformarla en una realidad
de vida.
Si se involucran en esta tarea,
Jesús les dirá:
Atentamente
Descargar

Carta de los Reyes Magos