La niña que buscaba la felicidad
Dime, niño, ¿tú sabes
dónde se encuentra la
felicidad?
Lourdes Casares de Féliz
La niña que buscaba la felicidad
Esta es la historia de una niñita que buscaba y
buscaba la felicidad y no la encontraba. Todo el día
y todos los días lloraba. Si su mamá le decía que se
pusiera el vestido rosa, ella no estaba de acuerdo
porque quería el azul y se quejaba de que el vestido
rosa le apretaba. No le gustaba peinarse, siempre
hacía rabietitas porque el cabello no se acomodaba
como ella quería y se pasaba horas en el espejo
jalándose el cabello y no quedaba complacida.
La niña que buscaba la felicidad
Cuando se iba a bañar, alegaba que el agua
estaba muy fría o muy caliente y no quería
meterse a la tina. A la hora de comer, la
comida pocas veces era de su agrado. Sólo
algunas cositas le gustaban. No quería
verduras, casi no comía carne y detestaba las
frutas. ¡Ah! Pero sí quería comer dulces todo
el día. Y tú sabes que eso no es alimento
nutritivo, ¿verdad?
La niña que buscaba la felicidad
Esta pobre niñita vivía tan triste que un día un ángel
del cielo vino a consolarla. Ella le preguntó: “ Angelito,
¿tú sabes donde se encuentra la felicidad? Aquí en la
tierra y en mi casa no soy feliz. ¿Qué puedo hacer?
¿A dónde puedo ir?” --Bien—dijo el ángel--, como yo
he visto todas tus rabietitas ya sé a dónde llevarte.
Primero iremos al planeta de “Las Batas”.
Cuando llegaron, la niña vio que ahí nadie usaba ropa
como la que ella conocía.
La niña que buscaba la felicidad
Todos tenían una bata blanca y larga. La niña pensó
en lo aburrido que sería ponerse siempre lo mismo, sin
colores y sin dibujos de animalitos como a ella le
gustaban sus camisetas. No pudo evitar acordarse de
las veces que no quiso ponerse vestidos que su mamá
le escogía para estar elegante en las fiestas y ella sólo
refunfuñaba.
Llamó al ángel y le dijo: --Angelito, no quiero quedarme
en este planeta es muy triste. Aquí no encontraré la
felicidad.
La niña que buscaba la felicidad
Entonces, el ángel la llevó al planeta de “Los Calvos”.
¡Que sorpresa! Ahí nadie tenía pelo. El problema
estaba resuelto, no tendría que peinarse nunca más.
Pero tampoco ahí fue feliz porque se veía muy fea sin
pelo y no podía hacerse las colitas que a veces le
gustaban.
La niña que buscaba la felicidad
El ángel la llevó a otro planeta. Se llamaba el planeta
“Mugroso”. No había agua para bañarse. Los
habitantes se aseaban con arena frotándosela en el
cuerpo. Así tallaban rodillas, pies y cara. A la niña
esto le resultó un poco doloroso y aburrido pues se
acordó que le encantaba jugar con el agua y meter
muñequitos a la tina para divertirse.
La niña que buscaba la felicidad
Pidió al ángel que la llevara a otro lugar con la
esperanza de encontrar la felicidad. El ángel, que era
muy paciente, la llevó a un último planeta que era el de
“Las Pastillitas”.
Cuando alguien tenía hambre le daban una pastillita.
No podía ser aburrido porque había pastillitas de
muchos colores y podías escoger. Después de unos
días la niña quería comer algo más. No importaba si
era dulce o salado. Empezó a extrañar la comida de su
casa, su leche con chocolate, su sopa y hasta la carnita
de la que siempre se quejaba.
La niña que buscaba la felicidad
Ya cansada de estar en tantos planetas, le dijo al
ángel: “Angelito, llévame a casa, creo que no he
sabido valorar todo lo que tengo ahí y lo que con
tanto cariño me dan mis papás.”
A la mañana siguiente se despertó y cuando abrió
su closet se admiró y dijo: “Mamita qué linda ropa
me has comprado, quiero ponérmela toda.”
Cuando se asomó al espejo, vio su pelo largo y
bonito. Se quiso poner moños y hacerse trencitas
para aprovechar que tenía pelo.
La niña que buscaba la felicidad
A la hora del baño, vio su tina y ni pregunto si el
agua estaba fría o caliente. Se metió rápido con sus
muñequitos y ahí estuvo largo rato disfrutando del
agua.
Cuando se sentó a la mesa a comer y en su plato
encontró carnita, verduras y fruta en vez de
pastillitas, saboreó toda su comida.
En la noche, antes de dormir, se dio cuenta que
había vivido un día feliz. No había llorado ni había
hecho rabietas.
La niña que buscaba la felicidad
Entonces dijo: ¡Qué tonta he sido! Busqué y busqué
la felicidad en todas partes y le echaba la culpa a
todo y a todos porque yo no estaba feliz. Ahora me
doy cuenta que la felicidad está en cada uno de
nosotros. La tenemos adentro. Sólo hay que
descubrirla y aprender a conocerla.” Rezó sus
plegarias y dio gracias a Dios y al ángel por haberle
indicado el camino de la felicidad. Ella había
descubierto el secreto y lo guardaba en el fondo de
su corazón.
La niña que buscaba la felicidad
•¿Hay algo que no te hace feliz?
•¿Qué puedes hacer para evitarlo?
•¿Dónde se encuentra la felicidad?
•¿Cómo encontró la niña la felicidad?
•¿Conoces a algún niño o niña que no
está feliz?
•Qué te gustaría aconsejarle para que
fuera feliz?
La niña que buscaba la felicidad
Propósito:
Tratar de estar contentos con algo en lo que
siempre hacemos capricho.
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