LA CONSULTA
Hacer click para avanzar
El Lecho de Roca del Orden Mundial
Los 7 requisitos esenciales
De ‘Abdú’l-Bahá
Del libro
La Consulta,
por John E. Kolstoe
“En relación a la Consulta, si bien no hay nadie que haya
alcanzado la perfección de estas siete cualidades, reconforta
saber que ‘si por gracia recibieran ayuda para adquirir estos
atributos, la victoria les será conferida desde el
Reino Invisible de Bahá’ ”
1-Pureza de Intención: La intención se define como un “impulso interior,
motivo, ...que hace que una persona haga algo”. La pureza se define
como “un estado libre de elementos corruptos; claridad; sin mezcla”.
Por el lado negativo están: intenciones ocultas, emociones múltiples
y mezcladas e implicaciones del yo, éstas tienen que ser eliminadas.
Los componentes positivos incluyen la unicidad del propósito y el
esfuerzo por complacer a Bahá’u’lláh.
2.- Refulgencia de espíritu: La refulgencia se define como mostrar
placer, amor y bienestar; emitir rayos de luz; brillar”. Por el lado
negativo significa desprenderse de una actitud pesimista o
negativa. La felicidad se debe irradiar y compartir generosamente.
La refulgencia implica una sensibilidad hacia los demás, mostrando
un interés genuino por sus peocupaciones, placer por sus triunfos y
éxitos. Es un entusiasmo por la vida. Generalmente lo importante en
la consulta no es cuánto sabe uno, sino cuánto interés pone. Para una
consulta eficaz, es necesario cultivar la habilidad de encontrar,
alimentar y compartir la felicidad.
3.- Desprendimiento de todo salvo de Dios: Estar desprendido
significa “no estar involucrado emocionalmente; imparcial”. No
significa indiferencia. Significa poner de lado la preferencia
personal y las ataduras y cultivar la cualidad de la objetividad.
4.- Atracción hacia las fragancias Divinas: Las fragancias divinas
se encuentran en todas las actividades donde existe amor
hacia Dios. La atracción hacia esas fragancias implica una
viva curiosidad e interés por todo lo relacionado con lo divino.
Implica además no estar atraído por aquellas cosas que apelan
a la naturaleza inferior del hombre. Los que toman consejo
juntos deben informarse, emocionarse y dar un apoyo entusiasta
a todos los proyectos bahá’ís y no sólo a los que le atañen
personalmente. ‘Abdú’l-Bahá subrayó este principio en
la introducción a una oración para las reuniones de Asamblea
Espiritual, al decir: “Reuníos en pura alegría...”Afortunadamente,
con un poco de esfuerzo, cualquiera puede desarrollar esa
atracción.
5.- Humildad y modestia entre sus amados: En la consulta
bahá’í, nadie intenta exhaltarse por encima de otro. Una
actitud orgullosa y presuntuosa es un elemento negativo
que hay que eliminar. Socaba la base misma de este precioso
Don. Considerarse a sí mismo como inferior y a los demás
como superiores es una protección contra la vanagloria y
permite que todas las contribuciones sean aceptadas por
sus propios méritos. Por otra parte, en el mundo de hoy se
confunde humildad con debilidad o timidez. En realidad hay
una distinción clara entre ellas....
... la humildad no es algo por lo que pueda uno esforzarse ni
alcanzarlo. Más bien se desarrolla a medida que uno se deja
absorber por los atributos divinos tales como el servicio a la Causa
y a los semejantes. Este servicio en realidad es amor traducido al
trabajo. La verdadera humildad se encuentra en el desarrollo y en
el uso del talento, las capacidades y los recursos necesarios para
el servicio de la Causa de Bahá’u’lláh. Entonces es posible tener
confianza en Dios y hacer con energía lo mejor que se pueda por la
Causa, sin sentirse cohibido...
... a todo el que pierda de vista la
verdadera humildad le espera un
arma de doble filo: El temor y la
inseguridad por un lado y el orgullo
y la falsa modestia por otro.
Para mantener el equilibrio se
requiere la forma más elevada
de fortaleza, la confianza y
seguridad en la relación con Dios.
La humildad consiste en brindar
sin cansancio todos los talentos
y energías propios en el sendero
de Dios.
6.- Paciencia y resignación en las dificultades: Las dificultades
constituyen una parte ineludible de la vida. El problema es como
enfrentarse a ellas. ‘Abdúl-Bahá recomienda paciencia, que no
hay que confundir con inacción o pasividad. Por el contrario,
implica un buen talante en condiciones de tensión: calma mientras
se decide qué hacer o no hacer. Significa no engañarse con
soluciones rápidas y fáciles. La paciencia exige resistencia y
perseverancia tranquilas mientras se esperan los resultados...
... implica conservar el autocontrol
y la perspectiva; persistencia y
diligencia; y por encima de todo, no
sucumbir al lamento y a la
irritación, a pesar de cualquier
frustración que aparezca. La
resignación es “soportar daños,
insultos y molestias”. Si bien se
hace todo lo razonable por eliminar
el origen de las dificultades, hay
que reconocer que algunos
problemas notienen ninguna buena
solución: sencillamente se tienen
que soportar. Algunos problemas no
resueltos son esenciales para
nuestro crecimiento.
7.-Servicio a Su exhaltado Umbral: Un significado de la servidumbre
es “estar sometido a un maestro”. Todos estamos sometidos a
diversas exigencias. Pero podemos seleccionar a nuestro maestro
entre los elementos inferiores de la vida o seguir una llamada
superior. ‘Abdú’l-Bahá nos llama amorosamente a someternos a
nuestro verdadero Maestro, el Creador. La ironía es que la libertad
sólo se alcanza mediante esta servidumbre completa. El pueblo de
Bahá se distingue entonces por estar libre de ambiciones y deseos,
de impulsos animales, pasiones y codicia, de una búsqueda del placer
mítico o de la autogratificación”
“La marcha progresiva de la
Fe hacia la victoria,
continúa sin cesar.
A través de la Consulta
este proceso está
impulsando a la humanidad
cada vez más cerca del
cumplimiento de lo
prometido por Cristo:
“Venga Tu Reino. Hágase
Tu voluntad en la tierra
como en el cielo”.
Mat. 6:10
La Consulta, por John E. Kolstoe
Descargar

Slide 1