EL ODIO
(ira, venganza, violencia, aversión, peleas…)
Mata o destruye el amor y la paz.
Violencia de género.
El tiempo en el que estas personas sufren sus
desavenencias y odios es una larga agonía,
aunque no llegue a un desenlace fatal.
El evangelio, en cambio, nos invita al
PERDÓN y la PAZ, llegando a decir:
“Si te pegan en una mejilla, preséntale la otra”. Mt 5, 22-39
Manos unidas y corazones unidos.
El ODIO hacia otra persona, cuando es grande en
intensidad o largo en el tiempo, constituye pecado grave.
“Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si
tiene sed, dale de beber”; haciéndolo así, ganarás a
tu enemigo para la causa del bien.
Rom 12, 20
Los judíos y los samaritanos se odiaban y no se hablaban.
Vivimos en el mundo rodeados de violencia (medios de
comunicación, cine, juegos, TV…). Debemos educar a los
niños desde su primera infancia en la
NO-VIOLENCIA, en el respeto a los demás y en el perdón.
Descargar

Diapositiva 1 - Presentaciones del Catecismo