Lección 2 para el 10 de abril de 2010
Dios creó al hombre
moralmente libre.
La libertad implica la
capacidad de tomar
decisiones correctas o
incorrectas.
Cada elección correcta
que hacemos amplía
nuestra libertad.
Cada elección incorrecta
reduce nuestra libertad
(el pecado nos esclaviza)
Para Dios, la libertad de elección es
tan sumamente importante que nos
la dio aun sabiendo que el uso
incorrecto de ella le iba a costar un
inmenso sacrificio: el de Jesús.
VERGÜENZA
“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y
conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron
hojas de higuera, y se hicieron delantales” (Génesis 3:7)
SENTIMIENTO DE
CULPABILIDAD
(MIEDO, TEMOR)
“Y él respondió:
Oí tu voz en el
huerto, y tuve
miedo, porque
estaba desnudo;
y me escondí”
(Génesis 3:10)
DESEO DE
EXIMIRSE DE LA
CULPA
(ECHÁNDOSELA
A OTROS)
“Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio
del árbol, y yo comí.
Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y
dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí” (Génesis 3:12-13)
VERGÜENZA
SENTIMIENTO DE CULPABILIDAD
DESEO DE EXIMIRSE DE LA CULPA
Al igual que Adán y Eva, este
proceso se repite en nosotros
con cada una de nuestras
malas elecciones.
Podemos actuar de dos
maneras:
I. No hacernos responsables de
nuestra culpa (o minimizarla)
y adentrarnos cada vez más
en el pecado.
II. Responsabilizarnos de
nuestra culpa e ir a Jesús
para que Él perdone nuestra
mala elección y nos ayude a
elegir mejor en el futuro.
Todavía tenemos libre albedrío y lo que
hacemos con él es responsabilidad nuestra.
Gedeón
(Jueces 7 y 8)
Salomón
(1 Reyes, 3 y
11)
¿Qué elecciones hicieron estos
personajes bíblicos?
Aceptó el
llamamiento de
Dios
Venció al
ejército
madianita con
300 hombres
Hizo un efod de
oro como
memorial
Fue un
tropezadero
para Gedeón y
todo Israel
Eligió la
sabiduría para
dirigir a Israel
Gobernó con
sabiduría y su
reino disfrutó
de paz
Se casó con
esposas
paganas
Adoró a los
dioses que
adoraban sus
esposas
Todavía tenemos libre albedrío y lo que
hacemos con él es responsabilidad nuestra.
Josafat
(2 Crónicas 18 y
20)
¿Qué elecciones hicieron estos
personajes bíblicos?
Pidió ayuda a
Dios antes de
la batalla
Se alió con su
consuegro
Acab
Dejó todo por
Jesús
Se convirtió
en uno de los
12 apóstoles
No veló y oró
en Getsemaní
Negó tres
veces a Jesús
Pedro
(Lucas 5 y 22)
Obtuvo una
gran victoria sin
necesidad de
pelear
Casi pierde la
vida en la batalla
de Ramá
“En mi corazón he guardado tus dichos,
Para no pecar contra ti”
(Salmos 119:11)
“Por lo demás, hermanos, todo
lo que es verdadero, todo lo
honesto, todo lo justo, todo lo
puro, todo lo amable, todo lo
que es de buen nombre; si hay
virtud alguna, si algo digno de
alabanza, en esto pensad”
(Filipenses 4:8)
“Poned la mira en las cosas
de arriba, no en las de la
tierra” (Colosenses 3:2)
“En sus advertencias, Dios no declaró que los hijos sufrirían por los
pecados de sus padres, sino que el ejemplo de los padres sería
imitado por los hijos. Si los hijos de padres impíos sirven a Dios y
hacen justicia, serán recompensados. Pero los efectos de una vida
pecaminosa por parte de los padres a menudo son heredados por los
hijos, porque éstos siguen en los pasos de sus progenitores. Un
ejemplo pecaminoso tiene su influencia de padre a hijo y hasta la
tercera y cuarta generación. Si los padres tienen un apetito
depravado, prácticamente en cada caso se reproducirá en sus hijos.
Lo mismo ocurre con el carácter: si los padres son rebeldes contra
las leyes divinas, los hijos seguirán el mismo curso de acción. En
cambio, si los padres son temerosos de Dios y respetan y honran sus
mandamientos, su ejemplo será seguido por sus hijos y por los hijos
de sus hijos. De esta manera su influencia pasa de generación en
generación”
Elena G. de White, Signs of the Times, 3 de junio, 1880
“Que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y
el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita
la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos,
hasta la tercera y cuarta generación” (Éxodo 34:7)
Todas nuestras elecciones, malas o buenas, afectan negativa o
positivamente a las personas que nos rodean.
“Todos ejercemos influencia, y esta
influencia es decisiva en el destino de
los demás para su bien presente y futuro,
o para su eterna perdición”
Elena G. de White, Cada día con Dios, 22 de junio
“Poco sabemos de la influencia de nuestros actos en la experiencia de
los demás. Lo que hacemos o decimos puede perecernos de poca
monta, cuando, si pudiéramos abrir los ojos, veríamos cuán importantes
son los resultados que de aquello dependen para bien o mal”
Elena G. de White, Consejos sobre la obra de la Escuela Sabática, p. 114
El lugar en el que nacemos, nuestra herencia genética, nuestra familia, el
colegio donde estudiamos (si tenemos el privilegio de hacerlo). Todo
ejerce una influencia sobre nosotros que condiciona nuestro poder de
elección.
La elección más importante de nuestras vidas no depende de ninguna de
estas u otras circunstancias.
“Jesús, nuestro abogado, está al tanto
de todas las circunstancias que nos
rodean, y trata con nosotros de acuerdo
con la luz que hemos recibido y la
situación en medio de la cual nos
encontramos”
Elena G. de White, Testimonios para la iglesia, tomo 2, p. 68
Toda persona es libre de
elegir aceptar a Jesús
como su Salvador personal.
Cuando elegimos aceptar a Jesús
─independientemente de las
circunstancias que nos rodean─ Él nos
capacita para realizar las elecciones
correctas y crecer cada día en nuestra
vida cristiana.
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