EL PROFETA
Pablo Gargallo
Título: El profeta
Autor: Pablo Gargallo (1881- 1934)
Cronología: 1933- 1936.
Estilo: Expresionista/ Cubista
Tipología: escultura exenta.
Material: bronce.
Tema: Religioso
Localización: Museo nacional centro
de Arte Reina Sofía (Madrid) y
Museo Pablo Gargallo (Zaragoza)
Se encuentran siete ejemplares
numerados, uno de los cuales se
sitúa en el Museo Reina Sofía de
Madrid
Pablo Gargallo
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Fue un escultor y pintor español (nacido en Maella, Zaragoza), uno
de los más destacados del primer tercio del siglo XX.
Se considera el precursor en el empleo del hierro.
Estudió en Barcelona, pero se formó en París, donde conoció y
estudió la obra de Rodin, aunque su influencia determinante va a
ser el conocimiento de la obra cubista de Picasso.
En sus trabajos con los materiales metálicos, Gargallo recoge la
herencia de los herreros y rejeros de siglos pasados de España.
Su arte y el fuego crearon superficies dóciles y versátiles que
plasman de forma perfecta el impacto del mundo interior sobre la
forma exterior, que es lo que le interesa representar.
La gran aportación de Gargallo fue la valoración del aire, ya que
para él el hueco de la escultura, el vacío, va a tener más relevancia
que el propio volumen.
Sus esculturas son siempre figurativas, pero está anunciando la
abstracción posterior, gracias a las formas que se van a ir
estilizando cada vez más.
Descripción de la obra:
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Es una de las últimas obras de Pablo Gargallo.
Es una figura metálica, simple y de compleja estructura
Mide 2,35 metros de altura, lo que la hace aún más imponente y
voluminosa, pese a que el mensaje que nos quiere transmitir no sea
temporal ni humano, sino profundamente espiritual.
Destaca la enorme oquedad de la boca abierta, que parece gritar,
como correspondería a las voces de la Biblia que anuncian lo que
está por venir, es decir, los profetas, que es lo que al artista le
interesa representar.
La expresión de la figura queda resaltada por la mano que se eleva
por encima, como avisando de lo que está por venir.
Debido a este interés por la expresión, pese a que la obra se
inscribe dentro de la influencia cubista, podríamos clasificarla
perfectamente como expresionista.
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Gargallo Intento esculpir el vacío, el hueco, en contrasentido con la norma
de la escultura, que consiste en dar forma al volumen.
Las láminas que componen el profeta, no componen un bloque, sino que se
curvan, y se tuercen entre sí.
La luz resbala por la superficie del bloque, se introduce por el interior y crea
zonas de clarooscuro.
La figura resultante es un hombre que está gritando, figura poderosa,
amenazante con una mano levantada en actitud de orador, y otra que
sujeta un bastón.
Mirándolo desde planos distintos, el profeta es el mismo, el mismo gesto y
sentido, la misma persona.
La profundidad se consigue con el juego de piezas y de vacíos.
Las líneas y planos nos conducen hacia la cabeza, y a la boca, centro
expresivo de la figura, tanto en su visión frontal como en las laterales.
El aire entra a través de la chapa y la llena de luz, construyendo el volumen
en negativo.
La experiencia de unir el exterior con el interior llega a su máxima
expresión.
El profeta presenta formas que nos recuerdan a los cubistas, pero se
mueve dentro de los planteamientos espirituales del expresionismo, la
dureza, la agresividad y el carácter.
Técnica y estilo:
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Gargallo es el introductor del vacío como volumen.
Sustituye el mármol, o el bronce, por el hierro.
Es el creador de un nuevo lenguaje escultórico.
Recién llegado a Barcelona Gargallo se integra en el ámbito cultural
y de tertulia de Els Quatre Gats i l’Escola de la Llotja.
En París se interesó por la escultura de Rodín.
Se formó en el noucentismo, y derivó entre el modernismo de
formas redondas y la simplicidad del contacto con el cubismo.
En 1912 da el paso decisivo en su carrera al sustituir los materiales
convencionales por las láminas de hierro forjado.
Se trataba de trabajar el volumen como no lo había hecho antes
ningún artista.
MODELOS E INFLUENCIAS
 Fue el momento culminante en la formación de ese volumen virtual
que constituyó la gran ambición de Gargallo, en cuya búsqueda
sacrificó los tradicionales conceptos de superficie continua y masa
plana y sin cuya actuación es imposible concebir la escultura
posterior de Henry Moore.
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EL PENSADOR