“No te harás imagen ni ninguna
semejanza de lo que esté arriba en
el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las
aguas debajo de la tierra. No te
inclinarás a ellas
ni las honrarás,…
porque yo soy Jehová, tu Dios,
fuerte, celoso, que visito la maldad
de los padres sobre los hijos hasta la
tercera y cuarta generación de los
que me aborrecen, …
y hago misericordia por millares a
los que me aman y guardan mis
mandamientos”
ÉXODO 20. 4-6
• El primer mandamiento tiene que
ver con adorar al Dios correcto.
• Debemos rechazar todo falso
dios para adorar al Dios correcto,
quién es el único Señor y
Salvador.
El segundo
mandamiento tiene
que ver con adorar al
Dios CORRECTO
de la manera
CORRECTA.
No podemos adorar a Dios
en la forma de cualquier
ídolo hecho por el hombre.
La manera COMO ADORAMOS
a Dios es casi tan importante
como a QUIÉN adoramos.
Una ilustración de la diferencia
entre el primer y segundo
mandamiento la encontramos en la
vida del rey Jehú. Quién se negó a
adorar a otros dioses. Había
acabado con la adoración a Baal,
sin embargo, la Biblia dice:
“Con todo eso, Jehù no se apartó de
los pecados con que Jeroboan hijo de
Nabat hizo pecar a Israel, y dejó en pie
los becerros de oro que están en Bet-el
y en Dan”
2 Reyes 10.29.
Los becerros de oro se suponía que
representaban al Dios de Israel. Esto era,
no obstante, lo que el segundo
mandamiento específicamente prohíbe:
Adorar a Dios por INTERMEDIO de un
IDOLO.
Mientras que el primer mandamiento
prohíbe dioses FALSOS, el segundo
prohíbe la adoración FALSA
Este mandamiento tiene
cuatro partes:
• La regla
• La razón
• La advertencia
• La promesa.
1. La REGLA:
“No hacer ídolos” Éxodo 20:4 (a)
Ídolo hace referencia a “imágenes talladas;
son la representación de un ser divino hecha
por seres humanos. Se aclara con la segunda
parte de la regla:
“No te inclinarás a ellas ni las honrarás”
Éxodo 20:5 (a)
A los israelitas se les prohibió:
a. Hacer imágenes de Dios para
ADORARLE
b. REPRESENTAR a Dios en la forma de
cualquier cosa creada:
“No te harás imagen ni ninguna
semejanza de lo que esté arriba en el
cielo, ni abajo en la tierra, ni en las
aguas debajo de la tierra”
Éxodo 20.4
2. La RAZÓN:
“… Yo soy Jehová, tu Dios,
fuerte, celoso”
Éxodo 20.4-5
Esto justifica la regla.
Prohíbe la idolatría porque
El es CELOSO.
• Su celo; es decir, la pasión
ardiente de su amor.
• Su compromiso con nosotros es
total.
• Su amor es exclusivo,
apasionado, intenso.
Dios no solo nos ama, sino que quiere también que le
amemos en retribución.
Esto significa adorarle de la manera
que sea DIGNA de su honor.
Dios tiene el derecho de decirnos como desea ser
adorado, y Él nos ha ordenado no menospreciar su
amor transformándole a Él en un IDOLO.
3. La ADVERTENCIA:
“...visito la maldad de los padres sobre los
hijos hasta la tercer y cuarta generación de
los que me aborrecen..”
Éxodo 20.6
• La palabra maldad sugiere que la idolatría es un
tipo de PERVERSIÓN, una rebelión contra Dios.
• Dado que Dios odia la idolatría; hacerlo es
demostrar odio hacia El, por tanto, no sorprende
que Dios amenace castigar a aquellos que hacen
cosa tan ABOMINABLE.
Dios dice que castigará tres y cuatro
generaciones “de los que (le) aborrecen”
Éxodo 20.5
No son sólo los padres quienes odian a
Dios, sino también sus hijos, en este
caso los hijos odian tanto a Dios como
los padres.
4. La PROMESA:
Dios promete mostrar misericordia para
aquellos que le AMAN Y OBEDECEN su
mandamiento de no servir a los ídolos.
La promesa es más poderosa que la
advertencia porque su bendición dura
no por tres o cuatro generaciones, sino
por MIL; en otras palabras,
durará por SIEMPRE.
Todo lo que tenemos que
hacer es responder
al Dios que nos ama,
AMÁNDOLE
a El también.
Cuando los padres PLANIFICAN para el
futuro deben estar más preocupados por
el segundo
mandamiento que
por sus RECURSOS FINANCIEROS.
“Atenienses, en todo observo que sois muy
religiosos, porque pasando y mirando
vuestros santuarios, hallé también un altar en
el cual estaba esta inscripción: ´ Al Dios no
conocido ´ al que vosotros adoráis, pues, sin
conocerlo, es a quien yo os anuncio”
Hechos 17:22(b)
“El Dios que hizo el mundo y todas las cosas
que en él hay, siendo Señor
del cielo y del tierra, no habita en templos
hechos por manos humanas
Tampoco necesita ayuda de nadie, pues el es
quien da a todos vida, aliento y todas las cosas”
Hechos 17: 24-25.
“Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos
pensar que la Divinidad sea semejante a
oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de
imaginación de hombres. Pero Dios,
habiendo pasado por alto los tiempos de
esta ignorancia, ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan”
Hechos 17:29-30
• Cuando usamos ídolos estamos
construyendo un dios falso, uno hecho a
nuestra propia imagen.
“Cambiaron la verdad de Dios por la
mentira, honrando y dando culto a las
criaturas antes que al Creador”
Romanos 1:25
Un ídolo hace:
• Al infinito Dios FINITO
• Al invisible Dios VISIBLE
• Al omnipotente Dios IMPOTENETE
• Al omnipresente Dios LOCAL
• Al Dios viviente MUERTO
• Al Dios espiritual MATERIAL
Un ídolo presenta a Dios
de la manera exactamente
OPUESTA
a como es el en realidad,
APLICACIÓN
Nuestros corazones siempre están ocupados
tratando de adaptar a Dios a NUESTRA
imagen.
Juan Calvino dice que
el corazón humano es
“fábrica perpetua de ídolos”.
Mas que adorar a Dios “en espíritu y en
verdad” (Juan 4: 24) lo reformamos y
rehacemos hasta que está perfectamente
bajo nuestro control.
Formas en las que
fabricamos nuestros
propios dioses:
1. Hacemos un ídolo cada vez que
adoramos una imagen antes que
ESCUCHAR Su Palabra.
Uno de los problemas con las imágenes
físicas de Dios es que ellas evitan que
escuchemos la voz de Dios.
2.Hacemos un ídolo cada vez que
transformamos a Dios en algo que
podemos MANIPULAR. Dios desea que
confiemos en Él y que le obedezcamos,
no que le usemos.
3. Hacemos un ídolo cada vez que
elegimos adorar a Dios por ALGUNO de
sus atributos, pero no por otros.
4. Cuando adoramos
a Dios de la manera
en que nos GUSTARÍA
que Él fuera, más que en
la manera que
Él es realmente.
¿Cómo podemos
adorar a Dios
de la manera correcta?
Antes de rehacer a Dios a nuestra
imagen, debemos ser REHECHOS a la
suya. Dios hace esto al traernos a una
relación salvadora personal con su hijo
Jesucristo.
Nuestra habilidad para ser
imagen de Dios fue dañada por
nuestra caída en el pecado.
Más Dios envió a su Hijo Jesucristo
al mundo para REPARAR su
IMAGEN en nosotros.
Jesús es
“la imagen del Dios invisible”
Colosenses 1:15
”la imagen misma de su sustancia”
Hebreos 1:3.
Esta es la razón por la cual Jesús pudo
decir que quien lo hubiera visto a El había
visto a Dios (Juan 14:9)
No necesitamos hacer
ningún ídolo, todo lo que
necesitamos hacer es
VENIR a Dios por medio
de Jesucristo.
Cuando venimos a Cristo, entonces
Dios vive en nosotros por medio
de su Espíritu Santo.
El trabaja en nosotros para
REPARAR Su imagen, de manera
que podamos vivir para su gloria.
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