LLAMADOS A SER…
TESTIGOS DE LA FE
Los Hermanos que pertenecían a comunidades
muy diversas y dispersas en el territorio español:
63 Hermanos españoles, 3 Hermanos franceses, 2 laicos.
1-Los Hermanos mártires de Les Avellanes:
a) Hermano Crisanto,
b) Los mártires des frontón de Les Avellanes,
2-Los Hermanos de la comunidad de Toledo,
3-Los Hermanos de la comunidad de Valencia,
4-Los Hermanos de la comunidad de Vic,
5-El Hermano José de Arimatea, en Ribadesella,
6-El Hermano Aureliano, en Badajoz,
7-Los Hermanos de la comunidad de Málaga,
8-Los Hermanos de la comunidad de Madrid,
9-Los cuatro Hermanos de Chinchón,
10-Los tres Hermanos de Torrelaguna,
11-Los Hermanos de Villalba de la Sierra (Cuenca)
12-Los Hermanos de Cabezón de la Sal y de Carrejo,
13-Los Hermanos de Barruelo de Santullán,
14-El Hermano Benedicto Andrés, de Huesca,
15-Los Hermanos Valente José y Eloy José, de
Valencia,
16-El Hermano Millán, de Denia,
17-El Hermano Luis Fermín, de Arceniega,
18-El Hermano Pablo Daniel, de Barcelona.
¿Qué podemos aprender
de sus vidas?
ALEGRÍA
AL ENSEÑAR
ESPÍRITU DE TRABAJO
Y EQUIPO
COHERENCIA
FIELES A M.
CHAMPAGNAT
COMPARTÍAN LA
POBREZA
FIELES A SU
MISIÓN
EVANGELIZADORES
SACRIFICIO
CERCANÍA Y
SENCILLEZ
AMOR A LOS NIÑOS
La VIDA de estos
Maristas, que fueron un
modelo de vida para
aquellos que los
conocieron
No eran especiales,
no eran superhombres.
Querían vivir desde el
Evangelio.
Su mayor testimonio fue la presencia y el amor a
los niños.
Dieron todo lo que tenían por amor. Amaron tanto,
que hasta la vida se les fue de las manos…
Mártires de Bugobe
Son muchas las cosas que vemos, que se guardan en nuestro interior y son muchas las preguntas que
nos brotan desde dentro. Para esas preguntas no encontramos respuestas fácilmente.
¿Cómo comprender el dolor que se oculta en esos dos millones de refugiados, que no tienen delante
más recuerdo que el de una tierra y de una casa perdida y que lastimosamente han perdido, también,
un millón de personas?
¿Cómo sanar las heridas del odio y de la venganza, después de haber vivido tanta violencia y tantas
muertes? No lo sé. Pero lo que sí es cierto es que la presencia de un Hermano marista en el campo de
refugiados es una luz de esperanza.
(Fragmento de una carta del Hno. Servando, que escribía a los Hermanos de Bética, desde Bugobe,
el día 2 de Julio de 1995, a los pocos días de llegar)
Maristas azules (Alepo)
HOY
Desde que escribimos nuestra carta del 26 de julio, la situación aquí
prácticamente no ha evolucionado en ningún sentido; los combates continúan
en los mismos barrios de la periferia de Alepo. En los otros barrios de la ciudad,
el sonido intermitente de las bombas que explotan a lo lejos, el ruido de las
ráfagas de disparos bajo nuestras ventanas y el peligro de secuestro o
asesinato…
Nuestro grupo, los “Maristas azules”, está ahora compuesto por unas cincuenta
personas, sobre todo jóvenes. Nos hemos hecho cargo de 3 escuelas en un
barrio popular de Alepo que los cristianos de la ciudad llaman “Djabal Al Sayde”
(la colina de la Virgen) y los musulmanes “Cheikh Maksoud”. Unas 900
personas están amontonadas allí, sobre todo familias con 4 a 8 niños cada una
TESTIGOS DE LA FE
SEMBRADORES de ESPERANZA
AYER y HOY
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