I. RELACIÓN POR ENCIMA DE TODO
Una de las tácticas del enemigo, que va en
contra del avance y el crecimiento del reino
de Dios, es causar que haya diferencias,
divisiones y problemas en nuestras relaciones
humanas. Especialmente la relación entre
padre e hijo.
a) “El convertirá el corazón de los padres á los
hijos, y el corazón de los hijos á los padres:
no sea que yo venga, y con destrucción
hiera la tierra.” Malaquías 4:6
b) El último versículo del A.T. habla de la
unidad de propósito entre la vieja y la
nueva generación. Para que sean unidos,
anhelando, buscando y sirviendo al Dios
vivo con la meta establecer el reino de Dios
sobre la faz de la tierra.
Cuando el enemigo logra romper la paz de esta
relación que es clave e importante, entonces entra
en duda de cómo es Dios con nosotros. Muy rara
vez encontramos a alguien que tiene muy mala
perspectiva de su padre y su madre, y que tiene una
perspectiva positiva de Dios.
No es la regla que uno viva limitado con sus padres,
sean naturales o espirituales. Pero si su relación era
distante, limitada o con una gran falta de un buen
sentir de amor, le va a costar bastante tiempo y
mucha lucha espiritual y emocional para
sobreponerse a sus prejuicios personales.
II. DEJANDO UNA BUENA HERENCIA
Nuestra herencia, sea espiritual o natural, es
algo súper clave que tenemos que captar
para andar en intimidad con nuestro
hacedor. “El bueno dejará herederos a los
hijos de sus hijos; pero la riqueza del
pecador está guardada para el justo.”
Proverbios 13:22
a) La herencia que dejamos a nuestros niños.
sea natural o espiritual, tiene mucho que ver
cómo viven el resto de sus vidas.
b) “Porque la gracia de Dios que trae salvación
á todos los hombres, se manifestó.
Enseñándonos que, renunciando á la
impiedad y á los deseos mundanos, vivamos
en este siglo templada, y justa, y píamente.”
Tito 2:11-12
El buen hombre dejará una buena herencia a
sus hijos, pero el hombre no tan bueno,
dejará una herencia no tan buena.
a) Solamente podremos dejar la herencia
que vivimos, no la vida que deseamos
vivir. Siempre reproducimos quienes
somos, y no que decimos o pensamos.
Por eso el mundo va creciendo peor cada
generación, porque un buen porcentaje de
padres de familia y mentores espirituales no
están dejando una sabia, sólida, fuerte y
responsable herencia a sus hijos naturales y
espirituales.
a) “Y sucederá en aquel día que la carga de
Asiria será quitada de tus hombros y su yugo
de tu cerviz, y el yugo será quebrado a causa
de la grosura, la unción.” Isaías 10:27
III. QUÍTATE DE LAS MULETAS SICOLÓGICAS
Uno de los ataques más fuertes contra el
cristianismo hoy en día es el entretenimiento.
Cuando alguien esta aburrido con Dios, no se siente
atraído para correr a Su presencia, entonces
buscará algo para llenar este hueco y por ahí se
abre una puerta al mundo de la perversidad y la
pornografía.
a) El entretenimiento es una muleta que nos
convierte en dependiente.
b) La fe es restauración, vista sobre natural y aliento
fresco que no deja libre.
e) “Porque todo aquello que es nacido de Dios
vence al mundo: y esta es la victoria que vence
al mundo, nuestra fe.” 1 Juan 5:4
Cuando el corazón humano está vacío de Dios, debe
buscar algo para sentirse lleno y normalmente
cuando no es con algo espiritual, entonces va
anhelar llenarse con algo perverso.
a) Cuando entiendas el plan de Dios para tu vida,
no te aburrirás porque podrás respirar de buen
aliento fresco y motivante para seguir
corriendo hacia Él.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo
acerca
de
vosotros,
dice
Jehová,
pensamientos de paz, y no de mal, para
daros el fin que esperáis. Entonces me
invocaréis, é iréis y oraréis á mí, y yo os oiré:
Y me buscaréis y hallaréis, porque me
buscaréis de todo vuestro corazón.”
Jeremías 29:11-13
IV. TOMA LA DECISIÓN DE CLAMAR A DIOS
Si usted es adicto a algo perverso, busque ayuda lo
más rápido posible. Tu vida y las vidas de tus hijos
naturales y espirituales dependen de tus decisiones,
para salir de la trampa antes de que te consumas.
“Levántate, da voces en la noche, al comenzar las
vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la
presencia de Señor; Alza tus manos a él
implorando la vida de tus pequeñitos, Que
desfallecen de hambre en las entradas de toda las
calles.” Lamentaciones 2:19
1)Nuestro llamado con Dios es buscarle y
aprender como salvar a los nuestros de las
manos de gente perversa, un mundo
oscuro y una generación sin identidad.
2)Cuando entiendo que mis decisiones
afectan más que solo a mí, vivo diferente.
a) Clamarle a Dios por tus hijos. Cuando los
demás están dormidos búscale a Dios sin
detenerte.
b) Habla todo que sabes decir y más, delante de
Dios. Profetiza, declara y proclama cosas a Dios,
afirmando el llamado de tus hijos.
c) Alza las manos como en un símbolo de rendición
ante Dios porque sabes que no puedes hacerlo
sin Él.
d) Ponte en la brecha y habla con ellos para que no
tengan hambre de la palabra como niños
inconversos.
e) Nunca te rindas bajo la negatividad, ni la
oscuridad, ni lo malo, ni lo imposible, porque tu
Dios es justo y te va recompensar con niños
fuertes y grandes.
V. LEVÁNTATE CON MADUREZ Y MEJÓRATE
Nuestro llamado es levantarnos del estilo de
vida que tenemos, es decir constantemente
estamos mirando cómo podemos mejorar
para avanzar más y hacer más madura y
profunda nuestra intimidad con nuestro
Salvador y Rey.
a) “A que dejéis, cuanto á la pasada manera
de vivir; el viejo hombre que está viciado
conforme á los deseos de error; Y á
renovarnos en el espíritu de vuestra
mente, Y vestir el nuevo hombre que es
criado conforme á Dios en justicia y en
santidad de verdad. Por lo cual, dejada la
mentira, hablad verdad cada uno con su
prójimo; porque somos miembros los unos
de los otros.”
Efesios 4:22-25
Dejemos que nuestras bocas proclamen libertad,
liberación, sanidad, santidad, fuerza; así como
los ojos abiertos para una mayor revelación,
sabiduría, entendimiento, misericordia y
compresión sobre el poder de Dios en las vidas
de los que nos rodean.
a) “Así que, hermanos, procurad profetizar; y no
impidáis el hablar lenguas.” 1 Corintios 14:39
b) Pronosticar eventos, hablar con inspiración
divina, ejercitar el llamado profético.
La herencia que deseamos dejar para
nuestros niños es que ellos puedan seguir y
buscar a Dios aún más que nosotros.
a) “Guardaos, pues, que vuestro corazón no
se infatúe, y os apartéis, y sirváis á dioses
ajenos, y os inclinéis á ellos; Y así se
encienda el furor de Jehová sobre
vosotros, y cierre los cielos, y no haya
lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis
presto de la buena tierra que os da Jehová.
Por tanto, pondréis estas mis palabras en
vuestro corazón y en vuestra alma, y las
ataréis por señal en vuestra mano, y serán
por frontales entre vuestros ojos. Y las
enseñaréis á vuestros hijos, hablando de
ellas, ora sentado en tu casa, ó andando por
el camino, cuando te acuestes, y cuando te
levantes: Y las escribirás en los postes de tu
casa, y en tus portadas: Para que sean
aumentados vuestros días, y los días de
vuestros hijos, sobre la tierra que juró
Jehová á vuestros padres que les había de
dar, como los días de los cielos sobre la
tierra.” Deuteronomio 11:16-21
Cada uno de nosotros dejaremos una herencia a
nuestros hijos, sea buena o mala, pero te digo
que debemos escoger lo bueno y luchar para
ganar en lo espiritual y en lo natural para
dejarles algo digno de seguir.
El enemigo sabe muy bien, que si puede destruir
una imagen sana entre el padre y los hijos,
entonces puede detener el avance del Reino de
Dios, por lo menos en los corazones y las vidas
de aquellas personas que fueron afectadas.
No es mera casualidad de que las
generaciones que le alaban a Dios con más
profundidad y con un corazón impactado por
el deseo de amarle voluntariamente y no por
una obligación.
“Grande es Jehová y digno de suprema
alabanza; Y su grandeza es inescrutable.
Generación a generación celebrará tus
obras, y anunciará tus poderosos hechos.”
Salmos 145:3-4
VI. SALIR DE LA NORMA
Hay más cánticos, libros, iglesias, milagros, poder;
fuerza, prodigios, señales, palabras proféticas y
personas llenas del Espíritu Santo que en toda la
historia del cristianismo.
Ahora se requiere de una generación que va a salir de la
norma para correr a la presencia de Dios como nunca
antes y yo creo que es esta generación. Personalmente
deseo dejar una buena herencia a mis hijos, así como a
todos los líderes que hemos impactado positivamente
alrededor del mundo. Quiero que ellos sepan que no
hay nada más importante para mi vida que la presencia
y los besos del favor de Dios sobre nuestras vidas.
Mi pasión es dejar una buena herencia, es decir,
como ser un adorador con una vida que glorifica
a Dios. Esto no significa que soy perfecto he
cometido errores, claro que sí. Pero una cosa
quiero que los demás observen en mí, esto es,
que me levanto, me sacudo y prosigo a la meta
del llamamiento eterno que Dios me ha dado.
“Porque yo también fui hijo de mi padre,
Delicado y único delante de mi madre. Y él me
enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis
razones, Guarda mis mandamientos, y vivirás.”
Proverbios 4:3-4
Como padres y líderes que han ganado el respeto
de otras personas, es importantísimo que
corramos con una visión clara, puestos los ojos
en nuestro Rey de Gloria.
“¿Que significa para ti la palabra instruir?” Yo
conteste “Es lo que yo hago con los pastores de la
Red de Ministerios que manejamos por toda
América Latina.”
“Instruye al niño en su camino, Y aún cuando
fuere viejo no se apartará de él.” Proverbios 22:6
Instruir a un niño en el camino, significa, ser
un padre modelo para mostrarle el camino
con su vida, observando, imitando y
aplicando lo que uno está instruyendo para
que el otro lo haga. Hay muchas opciones o
caminos que un niño puede escoger en la
vida, pero el verdadero camino a la vida es
muy estrecho y requiere de mucho carácter y
disciplina.
Muchos ministros luchan por controlar a sus
hijos, porque dan más tiempo, atención y
recursos a los que no son de su familia.
Recuerdo una vez que Marcos Witt comento:
“La clave del éxito en el ministerio es cuando
los más cercanos a ti y tu familia, te aman
más que las multitudes en las conferencias”.
Hay tantas personas que han perdido a sus
hijos en el mundo, porque no los instruyeron
en el camino de Dios, sino en un camino con
una relación superficial y distante.
Cuando uno no tiene tiempo, ganas y ni se
esfuerza por estar con sus hijos naturales y
espirituales. Eso nos da la respuesta y la razón
para ver un cristianismo de relaciones débiles,
matrimonios derrotados, niños desobedientes,
familias con problemas financieros y tanta
basura.
Dejar una buena herencia cuesta mucho trabajo.
Es decir, necesitas morir a tus sueños personales
de vanagloria, y comenzar una relación profunda
y de calidad con Dios y con los que te rodean.
“Es imposible tocar la presencia de Dios sin
tener la evidencia de dónde y con quién has
estado.” Cuando nosotros toquemos el
fuego de la presencia de Dios con
profundidad
e
intimidad,
entonces
tendremos cicatrices como evidencia de su
presencia en nuestras vidas.
Esta es la herencia que quiero dejar a esta
generación. Un pastor un día me hizo el
siguiente comentario bromeando. “Dr.
Bucksot, su esposa es bastante mejor en el
pulpito que usted” Le dije Muchas gracias
amigo. “Esto significa que la estoy
instruyendo bien.” Ahora quisiera oír que mis
hijos manejan mejor la Biblia, que oran y
predican mejor que yo. Así como también de
todos los pastores que instruimos sean
mejores que yo.
Uno de los ancianos le pregunto al Dr. Maxwell.
¿Cómo ve la iglesia ha crecido, cree usted que los
líderes que dejó son mejores que usted? A esto él
respondió algo como esto. “Estoy contento que la
iglesia ha crecido, contento de saber que la han
instruido mucho mejor que yo mismo.”
“Y vosotros, Padres, no provoquéis a ira a vuestros
hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del
Señor. Siervos, obedeced a vuestros amos
terrenales con temor y temblor con la sencillez de
vuestro corazón, como a Cristo.” Efesios 6:4-5
Nuestros niños naturales y espirituales
necesitan ser instruidos en el camino de una
buena y sólida disciplina. Es decir, nuestra
posición no es para provocarles, sino para
instruirles en el buen camino para que
lleguen a tener una herencia digna de su
llamamiento divino.
Nuestros niños naturales y espirituales
necesitan madurar espiritualmente, influidos
por un liderazgo de personas que tengan un
estilo de vida de oración, adoración, ayuno;
de meditación en la palabra y sobre todo que
compartan su fe sin vergüenza. Cuando ellos
están siendo instruidos en este ambiente, es
impresionante como crecen hombres y
mujeres que saben tomar buenas decisiones.
Que escogen caminar en integridad y saben
bendecir a otros antes que a sí mismos.
Invierte el tiempo para instruirles a hacer lo
correcto en momentos críticos, y para estar
firmes en los momentos de tribulación y
dificultad.
Cuando muestras ser un excelente ejemplo
de Cristo, los que te miran seguirán
empujando para alcanzar algo mayor.
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El Orden de Dios para la Familia