En los primeros domingos
del Tiempo ordinario,
la Liturgia
nos presenta
el inicio
de la vida pública
de Jesús,
con el
- ANUNCIO
DEL REINO
y
- LA LLAMADA
de los primeros discípulos.
En la 1ª Lectura, Isaías
habla de una LUZ,
que va a brillar
en Galilea y
que iluminará
toda la tierra.
Se compara
con la alegría al final
de las cosechas
abundantes.
* Jesús es la Luz
que ilumina al mundo y da sentido pleno
a esta profecía mesiánica de Isaías.
En la 2ª Lectura,
Pablo exhorta
a los Coríntios
a superar
las rivalidades
y divisiones:
“Yo soy de Pablo,
yo soy de Apolo...”
El Bautismo no significaba una
adhesión a Pablo, a Apolo o a Pedro...
CRISTO es la única fuente de Salvación
para todos.
En el evangelio hay dos ideas
que resultan difíciles de comprender
en nuestros días:
LA CONVERSIÓN Y EL SEGUIMIENTO
Y las dos
están
expresadas
en
imperativo.
CONVERTÍOS, porque está cerca el
Reino de los cielo.
VENID y
SEGUIDME
y
OS HARÉ
pescadores
de
hombres.
Al enterarse Jesús
de que habían arrestado a Juan,
se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret,
se estableció en Cafarnaún, junto al lago.
Entonces comenzó Jesús
a predicar diciendo:
"CONVERTÍOS,
porque está cerca
el Reino de los Cielos.
Pasando junto al lago de Galilea,
vio a dos hermanos,
a Simón, al que llaman Pedro,
y a Andrés, su hermano,
que estaban echando la red en el lago,
pues eran pescadores.
Les dijo:
"Venid y
seguidme,
y os haré
pescadores
de hombres."
Inmediatamente
dejaron
las redes
y lo siguieron.
Y pasando adelante,
vio a otros dos hermanos,
a Santiago,
hijo de Zebedeo,
y a Juan,
que estaban
en la barca
repasando
las redes
con Zebedeo,
su padre.
Jesús los llamó
también.
Inmediatamente
dejaron la barca
y a su padre
y lo siguieron.
Recorría
toda Galilea,
enseñando
en las sinagogas
y proclamando
el Evangelio del reino,
curando
las enfermedades
y dolencias
del pueblo.
Salmo
26
El Señor es mi luz
y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
El Señor es mi luz
y mi salvación.
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
todos los días de mi vida
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo.
El Señor es mi luz
y mi salvación.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
El Señor es mi luz
y mi salvación.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino,
curando las enfermedades del pueblo.
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