En nuestras casas,
acostumbramos hacer
limpieza todos los días.
Así mismo, de vez
en cuando sentimos
la necesidad
de una limpieza
general... limpiamos las
paredes... el techo... los
cristales... para quitar el
polvo que se ha ido
acumulando...
La Cuaresma también es
un tiempo de
purificación propicio
para renovar nuestra
vida cristiana y purificar
nuestro corazón de las
impurezas que se ha ido
acumulando a lo largo
del tiempo.
Las lecturas bíblicas tratan
de dos puntos fundamentales
de la religión judaica:
la Ley de Dios y el Templo,
que, con el paso del tiempo,
también estaban necesitando
una purificación...
Cristo se presenta como
La Nueva Ley y el Nuevo
Templo.
En la 1a Lectura Dios entrega
la LEY, en un contexto de éxodo
y de Pascua, como parte
de una Alianza. (Ex 20,1-17)
- Es un momento fundamental
en la historia de la Salvación.
Dios se presenta desde
el comienzo como Liberador:
“Yo soy el Señor tu Dios que te
sacó de la esclavitud de Egipto”
Los 10 mandamientos brotaban
del amor de un Dios "Liberador",
que después de haber librado a
su pueblo de la esclavitud de
Egipto, quería liberarlo también de
la esclavitud moral de las pasiones
y del pecado.
- Dios no dio el Decálogo para que
fuera un atentado contra la libertad
humana, sino para que los
hombres sean libres y respeten
la libertad de los demás.
- Los Mandamientos indicaban
el camino seguro para ser felices
y ser el Pueblo de la Alianza,
colaborador de Dios
en el Plan de la Salvación…
- Pero Israel no fue fiel a ese compromiso:
muchos desvíos vaciaron el verdadero sentido del decálogo…
-Era necesario restaurar la antigua
Ley, completarla, perfeccionarla…
sobretodo en el sentido
del amor y de la interioridad…
liberándola de todo formalismo.
Se necesitaba una Nueva Alianza,
una NUEVA LEY.
Es lo que Cristo vino a realizar:
“No he venido a suprimir la Ley…
sino a completarla, a perfeccionarla"
En la 2ª Letura, Pablo afirma que su
proyecto de Salvación pasa por la
muerte en la cruz: "Nosotros
predicamos Cristo crucificado,
escándalo para los judíos y
locura para los gentiles" (1Co 1,22-25)
La Cruz de Cristo puede parecer
locura y señal de debilidad.
Pero Dios transformó la cruz en
sabiduría y camino de salvación.
En el Evangelio, Jesús se presenta como el NUEVO TEMPLO…
(Jn 2,13-25)
El Templo era un lugar muy sagrado para los judíos.
Todo judío debía ir al templo al menos una vez al año
para ofrecer un sacrificio a Dios.
Estas ofrendas para los sacrificios hacían manejar mucho dinero...
y provocaban abusos y explotación mercantil.
El gesto de Cristo no es solo celo de purificación del templo.
Es anuncio de la abolición del viejo templo y de su culto.
El antiguo templo ya había cumplido su función.
Surgirá un nuevo templo, no construido de piedras y por manos
humanas, sino el "lugar de la Presencia" viva de Dios: JESUCRISTO.
Pasamos del templo de piedra al Templo soñado por los profetas,
para llegar al Señor resucitado, el templo verdadero
en el que Dios manifiesta su gloria
en favor de todos los hombres.
Caminamos todos a un "templo definitivo", que se identifica con el
mundo entero, cuando este se convierta en casa del Padre, esto es,
la casa donde todos los hombres se reconocen como hermanos.
Jesús nos invita a ser templos en el cual esté presente Dios
y en él se ofrezca un verdadero culto en espíritu y verdad...
¿Cuál es el Templo que debemos purificar?
- Nuestro corazón debe ser una señal de Dios para los hermanos.
- Nuestras comunidades deben dar testimonio de la vida de Dios.
- La Iglesia debe ser esa "Casa de Dios" donde las personas
puedan encontrar la propuesta de liberación y de Salvación
que Dios ofrece a todos.
- El "Culto", que Dios aprecia, debe ser una vida vivida
en la escucha de sus propuestas y traducida en gestos concretos
de donación, de entrega, de servicio humilde a los hermanos.
- Jesús purificó el templo de sus profanadores y nos
invita a purificar también el templo de nuestro corazón.
* ¿Cuál es nuestra actitud ante
la Ley de Dios?
¿Es una valla que nos oprime
o un camino seguro
para una vida feliz?
* ¿Cómo es el respeto que
tenemos a la casa de Dios...
- Si Cristo volviese hoy
a nuestras iglesias…
¿qué ocurriría?
¿a quién debería expulsar
con el látigo?
La Campaña de la Fraternidad
nos recuerda otro templo
sagrado, también profanado por
la ganancia de los "vendedores"
de hoy.
La Persona humana ¿es ese
lugar sagrado, donde Dios quiere
ser respetado y servido…
Esta celebración debe
llevarnos a reflexionar
sobre el ESPÍRITU
con que vivimos
nuestra religión:
¡ante la Ley de Dios,
en las prácticas religiosas
de nuestra religión
y en el respeto
a la pesona humana !…
¡Solo así nuestro culto
será realmente agradable
a Dios!
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS 08.03.2015
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por:
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Ilustración:
Nelso Geraldo Ferronatto
Traducción:
P. José Luis Uranga CMF
Música: Destruí este tempo
L e M: Pe José Weber
CD: CF 2015 - CNBB
Paulus
http://www.buscandonovasaguas.com
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