Señor
Jesús,
compañero
, hermano
y amigo,
cuando
vengo a ti,
tú ya has
venido antes
a mí,
porque
nunca me
fallas.
Tú sabes querer;
me entiendes, me ayudas y
me perdonas.
Deseo estar contigo;
nada me llena sino tú,
de nadie necesito más que de ti.
Santísimo Cristo
de la Bondad,
siempre cercano
y cariñoso,
quisiera
sentir tu
presencia
en los
momentos
difíciles de
mi vida
Quisiera cargar con tu yugo
a la vez pesado y llevadero,
y llevarte yo
a tantos
hermanos
míos
cansados y
agobiados
para que tu
seas su alivio
y su
consuelo.
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