Tema 5. El pronombre
Profª. Elisa Barrajón López
Dpto. de Filología Española, Lingüística
General y Teoría de la Literatura
[email protected]
Definición
• Pronombres son las palabras que señalan o
representan a personas u objetos (valor
deíctico), o remiten a hechos ya conocidos
por el hablante y el oyente.
– Échale un vistazo al libro y me lo devuelves pronto
– Pablo protestó y le han reducido el sueldo
– Se lo dije a Ignacio, pero no está muy convencido
• Podríamos decir que son palabras que
sustituyen a los nombres, pero, a diferencia de
ellos, carecen de contenido semántico. Su
significado depende del contexto y de la
situación:
– Tú y yo somos grandes amigos
Tipos de pronombres
• Personales:
– Tónicos
– Átonos
•
•
•
•
•
•
Numerales
Demostrativos
Interrogativos y exclamativos
Posesivos
Indefinidos
Relativos
Pronombre personal: rasgos
generales: tipos de antecedente
• Ha de ser un sintagma nominal: nombre
propio, nombre común con determinante u
otro pronombre personal:
– José y Pascual son muy simpáticos. Me
gusta hablar con ellos
– La chica no quería venir y he tenido que
convencerla
– ¿Quieres agua? Sí, *la quiero
– Él no vino al teatro porque no lo invitaron
Pronombre personal: rasgos
generales: modos de referir
• Cuando el antecedente es un nombre común
puede ocurrir:
– El pronombre no se refiere a él de modo global:
• En el parque había una pareja. Ella llevaba un
vestido rojo
– Hace referencia a una clase:
• Yo trato bien a los gatos y ellos me quieren
mucho
– Si es un pronombre neutro, puede referirse a toda
una oración:
• Me contó que Marta se había casado, pero no me lo creí
Pronombre personal: rasgos
generales: modos de referir
• Pero no siempre tienen antecedente →
Referencia genérica → conjunto de individuos:
– Si haces deporte, te mantienes en forma
• También la primera persona del plural puede
tener distintos tipos de referente en los ʽplurales
ficticiosʼ:
– Plural de modestia (ocultamiento del hablante): En
este trabajo, vamos a plantearnos….
– Plural sociativo: con significado de segunda persona
del singular: ¿Cómo nos encontramos hoy?
P. personal: rasgos generales:
persona, género, número y caso
• Tiene rasgos gramaticales → rasgos de
persona, de número, de género.
• Conserva las marcas de caso del latín → a
diferencia de los nombres, presenta una
forma diferente según su función sintáctica:
• Forma tónica (sujeto) /Forma tónica (objeto)
Yo (ego)
Tú (tu)
mí (mihi)
ti (tibi)
Pronombres personales tónicos
PERSONA SUJETO
OBJETO
1s
Yo
Mí, Conmigo
2s
Tú/Usted
Ti, Contigo
3s
Él/ella/ello
Sí, Consigo
1p
Nosotros/as
2p
Vosotros/as/Ustedes
3p
Ellos/as
Pronombres personales tónicos:
rasgos generales
• Pueden referirse a uno de los participantes en el
acto de comunicación (uso deíctico) → propio
de los pronombres de primera y segunda
persona (yo, tú):
– Tienen verdadero valor de persona
– Son reversibles en el acto de comunicación
– Significado de naturaleza deíctica: Yo → “persona
que habla”; Tú → “persona a la que se dirige el
discurso”
Hablante e interlocutor
(no añaden ningún otro significado)
Pronombres personales tónicos:
rasgos generales
• La tercera persona es la ʽno personaʼ. No forma
parte de los participantes en el acto de
comunicación. Remite a algo presente en el
contexto lingüístico o extralingüístico. Es la que
verdaderamente sustituye a un nombre.
• No obstante, puede presentar un uso deíctico
(deixis ad oculos), similar al de los
demostrativos: Ha sido él/ese
• Puede tener un uso referencial: capacidad de
remitir a un individuo presente en el contexto
lingüístico: Sergio dice que estoy enfadada con
él (posible correferencialidad)
Pronombres personales tónicos:
rasgos generales
• Los pronombres de tercera persona en
función de sujeto deben referirse
obligatoriamente a personas:
– *He comprado una escoba y un recogedor.
Ella es muy manejable y él es de color azul
• Al carecer de un pronombre que tenga un
referente inanimado (Cfr. it en inglés), no
utilizamos ningún pronombre explícito:
– He comprado un coche. Es espectacular
Pronombres personales tónicos:
rasgos generales
• También los pronombres de primera y de
segunda persona del plural pueden tener un
valor referencial, además del valor deíctico:
– Nosotros nos vamos de vacaciones (uso deíctico: yo
+ tú; yo + él/ellos/ellas)
– Vosotros ganasteis (uso deíctico: tú + tú; tú +
él/ellos/ellas)
– Jorge dice que nosotros no vamos (uso
correferencial: Jorge forma parte de nosotros)
– Jorge dice que vosotros no ganasteis (uso
correferencial: Jorge forma parte de vosotros)
Pronombres personales tónicos:
algunas diferencias con los átonos
• Los pronombres personales tónicos pueden
aparecer con preposición:
– Te quiero a ti vs. *A te gusta
• Los pronombres tónicos tienen normalmente
como referente una persona. Los átonos
pueden tener un referente no personal:
– Le di un golpe (a la mesa/a María)
– Le di un golpe a ella (*a la mesa/a María)
• Los pronombres átonos pueden coaparecer con
sintagmas nominales (duplicación):
– Le entregué el paquete a Pedro
Pronombres personales tónicos:
pronombres de sujeto
• Omisión: el español permite omitir los
pronombres de sujeto porque las
desinencias verbales permiten diferenciar
las personas gramaticales.
• Sin embargo, hay contextos en los que
necesariamente el pronombre debe
explicitarse, a pesar de la desinencia de
persona del verbo.
Pronombres personales tónicos:
pronombres de sujeto
• Casos en los que debe explicitarse el
pronombre (en general, suele hablarse de un
valor contrastivo o individualizador):
– Cuando el sujeto es el foco oracional:
• ¿Quién ha sido? *He sido vs. Yo he sido
– Cuando
aparecen
complementos
adjetivales u oracionales:
apositivos,
• *, que eres muy presumida, tienes muchos pintalabios vs.
Tú, que eres muy presumida, tienes muchos pintalabios
• * solo lo ha arreglado vs. Él solo lo ha arreglado
• *, padres de cuatro hijos, estamos muy contentos vs.
Nosotros, padres de cuatro hijos, estamos muy contentos
Pronombres personales tónicos:
pronombres de objeto
• Desempeñan las funciones sintácticas de OD u
OI.
• Su aparición es opcional en la oración (pueden
sustituirse por un pronombre átono):
– Lo saludé (a él)
• La presencia de un pronombre tónico en función
de objeto siempre conlleva la aparición de uno
átono (duplicación obligatoria):
– *Vi a él vs. Lo vi a él
• Los pronombres tónicos de objeto indirecto van
siempre precedidos de la preposición a:
– Le puse un vestido a ella
Pronombres personales tónicos:
pronombres de objeto
• Los que funcionan como objeto directo
también van precedidos de la preposición
(aluden a personas):
– Lo besé a él
• Su interpretación suele ser distintiva o de
contraste: Lo besé a él (no a otro)
• Con frecuencia, ocupan la posición inicial
y constituyen el tema oracional:
– A vosotros no os ha dirigido la palabra
– A ella le encanta el vino
Pronombres personales tónicos:
pronombres de objeto
• La presencia de los pronombres tónicos
en función de objeto es necesaria:
– Si actúa como foco:
• ¿A quién mentiste?
• *Te mentí vs Te mentí a ti
– Si van acompañados
adjetivales, oracionales:
de
complementos
• Te lo diré * mismo vs. Te lo diré a ti mismo
• *Me lo cambió *, que tenía menos días libres vs.
Me lo cambió a mí, que tenía menos días libres
Pronombres personales tónicos: pr.
término de una preposición
• Son aquellos que forman parte de un
sintagma preposicional y que pueden
desempeñar otras funciones distintas a las
de OD y OI.
• Pueden ir precedidos de cualquier
preposición (no solo a) y su presencia es
obligatoria:
– María habla mucho de él
– Yo quiero hacerlo con ella
– No puedo llegar hasta ti
Pronombres personales tónicos: pr.
término de una preposición
• Pueden aludir a entidades inanimadas:
– Me compré esta agenda para apuntar en ella
todo lo que tengo que hacer
– Tengo autobús, pero no quiero depender de
él
La forma usted/ustedes
• En español peninsular se utilizan dos
formas de tratamiento:
– Forma familiar: tú/vosotros
– Forma de respeto: usted/ustedes
• En español de Canarias y de Andalucía no
se utiliza vosotros/as, sino usted/ustedes
como forma familiar y como forma de
respecto.
• En zonas de América central se emplea el
voseo: Vos sos bueno
La forma usted/ustedes
• Forma derivada del sintagma vuestra
merced.
• Son pronombres de tercera persona
desde el punto de vista gramatical, pero
pertenecen a la segunda persona desde el
punto de vista discursivo (se refieren al
interlocutor).
• Necesitan explicitarse porque no se
distinguen por la flexión verbal:
– Vinieron (¿Ellos, Ellas, Ustedes?)
La forma usted/ustedes
• Contraste tú/usted en estructuras de
imperativo. La forma tú no suele aparecer,
salvo en casos muy marcados (valor
contrastivo). Sin embargo, la aparición de
la forma de cortesía no suele implicar una
interpretación distintiva:
– Siéntate vs. Siéntate tú (frente a cualquier
otro)
– Siéntese usted (carácter neutro, no marcado)
La forma usted/ustedes
• No obstante, ese carácter neutro no
siempre se mantiene:
– Si aparece en posición preverbal, tiene un
carácter distintivo:
• Tú no puedes entrar aquí
• Usted no puede entrar aquí
– Si aparece en posición posverbal (final de la
oración), puede tener valor contrastivo:
• Se ha equivocado usted (no yo, ella, Juan, etc.)
La forma usted/ustedes
• A diferencia de otros pronombres, puede
aparecer inmediatamente detrás del verbo
conjugado en oraciones enunciativas (valor
neutro, no contrastivo):
– Ha metido usted la pata vs. Ha metido la pata usted
– Tiene usted que disculparme vs. ¿?Tienes tú que
disculparme
• Si aparece en esta posición, no es incompatible
con un SN sujeto (estructuras de tema
antepuesto):
– En cuanto a los traductores, son ustedes muy
competentes
Usos enfáticos
• Los pronombres tónicos de sujeto pueden
coaparecer con un SN (pronominal o no) en
posición de sujeto, dando lugar a estructuras de
reduplicación:
– María quiere preparar la cena ella
– Deseo presentarlo yo (en persona)
– No te preocupes, Julián siempre arregla su coche él
(sin ayuda)
• Aparece un pronombre en posición postverbal
que enfatiza el hecho de que la acción es
realizada por el sujeto en persona, o bien por el
sujeto en solitario.
El pronombre ello
• Procede del latín illum.
• Se refiere a elementos neutros (oraciones,
sintagmas nominales de carácter neutro):
– Me encantaría leer la obra completa de
Unamuno. Me dedicaré a ello este verano
– Han dejado algo para mí esta mañana y
vengo por ello
• Desde el siglo XIX su uso está muy
restringido y está desapareciendo en favor
de los deícticos esto y eso.
El pronombre ello
• Se utiliza con frecuencia como objeto de
preposición (puede alternar con demostrativos):
– Me voy a dedicar a ello/eso/esto
• Nunca aparece como objeto directo (se suele
recurrir al clítico neutro lo), salvo si va precedido
de todo:
– *Deberíamos dejar ello para otra ocasión vs.
Deberíamos dejar todo ello para otra ocasión
• En posición de sujeto, su uso es restringido:
– Estamos en crisis, pero ello no impide que seamos
optimistas
El pronombre ello
• A diferencia de los demostrativos, no es
deíctico:
– ¿Qué miras? Eso/Esto/*Ello
• No puede ser enfático ni distintivo:
– Precisamente esto me molesta (enfático)
– *Precisamente ello me molesta
– Me gusta esto (no eso) → (distintivo)
– *Me gusta ello (¿no eso?)
Pronombres personales átonos
PERSONA
1p
2p
3p
1p
2p
3p
ACUSATIVO
Me
Te
Lo/La
Nos
Os
Los/Las
DATIVO
Me
Te
Le
Nos
Os
Les
Pronombres personales átonos:
rasgos generales
• Aparecen unidos al verbo como enclíticos
(hacerlo) o proclíticos (lo hice).
• ¿Son palabras plenas o afijos?
– Dependen fonológicamente del verbo con el
que aparecen. No pueden darse de forma
aislada:
• ¿Quién ha venido? Julián/él/*lo
– No pueden formar parte de una coordinación:
• Rebeca ha comprado la sandía y el jamón
• *Rebeca la y lo ha comprado
Pronombres personales átonos:
rasgos generales
• Sólo se pueden adjuntar al verbo.
• Tienen una ordenación específica:
– Me lo pido vs. *Lo me pido
• Dan lugar a procesos fonológicos en el
verbo al que se adjuntan:
– Ej. Omisión en el imperativo de la –d de
segunda persona y la –s de primera persona
del plural, cuando se une el clítico:
senta(d)os, vámo(s)nos.
Pronombres personales átonos:
posición
• La posición de los clíticos no siempre es la
misma,
sino
que
puede
variar
dependiendo de las propiedades flexivas
del verbo al que se adjuntan:
– Con verbos conjugados → delante (proclisis):
• Lo quiero muchísimo
– Con infinitivos, gerundios e imperativos
afirmativos (cfr. Subjuntivo con conjunción
que)→ detrás (enclisis):
• Díselo cuanto antes
• No lo cojáis vs. *No cojáislo
• ¡Que te calles! vs. *¡Que calleste!
Pronombres personales átonos:
posición
• Los participios no admiten la adjunción de un
clítico:
• *Una vez vístolo, tomamos una decisión
• Con perífrasis verbales:
– Pueden preceder al verbo auxiliar: Se lo puedo decir
• Pueden seguir al verbo auxiliado cuando es
infinitivo o gerundio: Está estudiándolo
– No
admiten
la
posposición
en
oraciones
impersonales: Cuando se está atendiendo, no se
debe hablar vs. *Cuando está atendiéndose, no debe
hablarse
– Sin embargo, no admiten la anteposición cuando el
auxiliar es pronominal: *Se lo ha puesto a contar vs.
Se ha puesto a contarlo
Pronombres personales átonos:
posición
• No es posible la anteposición en el caso de la
perífrasis de obligación haber que + infinitivo:
– *Lo hay que estudiar vs. Hay que estudiarlo
• Algunos verbos no admiten clíticos como
complementos
– Conviene hacerlo vs. *Lo conviene hacer
– Cree haberme visto vs. *Me cree haber visto
– Aseguró haberlo acabado vs. Lo aseguró haber
acabado
– Lamento haberte conocido vs. *Te lamento haber
conocido
Pronombres personales átonos:
ordenación
• Cuando un verbo lleva adjuntado más de
un clítico, el orden de estos no es libre, sin
que está rígidamente fijado:
– Los clíticos de segunda persona deben
preceder a los de primera:
• Te me vas muy pronto vs. *Me te vas muy pronto
– Los clíticos de primera deben preceder a los
de tercera:
• Me lo prometiste vs. *Lo me prometiste
– El pronombre se debe ser el primero:
• Se le eligió por sus excelentes cualidades
• Se lo regalé por su cumpleaños
Pronombres personales átonos:
ordenación
• Hay una cierta jerarquización relacionada
con la función sintáctica:
– Cuando aparecen un OD y un OI con verbos
que seleccionan ambos tipos de argumentos,
no es posible pronominalizar solo el OD:
• (Le) conté a Lucía la verdad
• *La conté a Lucía → Se la conté
Si aparece un clítico de OD, debe aparecer
necesariamente el de indirecto
Pronombres personales átonos:
ordenación
– No pueden coaparecer en una misma
secuencia un clítico de dativo de tercera
persona (le/les) y uno de acusativo de
primera o segunda (me/te):
• *Me le acerqué → Me acerqué a él/a ella
• *Te les entregaron → Te entregaron a ellos/a ellas
– En construcciones impersonales reflejas no
es posible la combinación del pronombre se
con el clítico de acusativo masculino de
tercera persona:
• *A los niños no se los debe malcriar → A los niños
se les debe malcriar
• A Maribel se la conoce con el tiempo
El pronombre se
• Valor reflexivo (igual que el resto de
pronombres átonos) cuando el sujeto y el
pronombre tienen el mismo referente y el
pronombre refleja la acción verbal hacia el
sujeto → se añaden a menudo sintagmas que
refuerzan ese valor reflexivo:
– Nuria se ducha todos los días a sí misma
• Con este valor reflexivo puede funcionar
sintácticamente como objeto directo o como
objeto indirecto:
– Nuria se ducha todos los días
– Yasmina se tiñe el pelo
El pronombre se
• Valor recíproco: reciprocidad de la acción
verbal hacia un sujeto plural → se añaden a
menudo adverbios y sintagmas que refuerzan
ese valor recíproco:
– Enrique y Patricia se miraban entre sí/uno a
otro/mutuamente
• Dativo: su presencia en la oración no es
necesaria, pero añade matices expresivos (de
interés/de posesión/valor enfático):
– Se fumó todo el paquete
– Se preparó una tortilla buenísima
– Se dejó la carpeta en clase
El pronombre se
• Se con las pasivas reflejas: no desempeña
ninguna función sintáctica. Es un afijo del verbo.
• Indica un cambio de voz → de activa a pasiva:
– ACTIVA (se destaca como sujeto la entidad que lleva
a cabo la acción verbal o la entidad que experimenta
un proceso):
• Los atracadores escondieron las pruebas
• Los turistas veían las torres a lo lejos
– PASIVA (se destaca como sujeto la entidad afectada
por la acción verbal o hacia la que se orienta el
proceso, aunque se sobreentiende un agente o un
experimentador):
• Se escondieron las pruebas
• Se veían las torres a lo lejos
El pronombre se
• Se con las impersonales reflejas: no
desempeña ninguna función sintáctica. Es
un afijo del verbo.
• Indica que el verbo cuenta con un
argumento menos:
– Transitivas: dos argumentos (sujeto y OD):
• La policía interrogó al sospechoso durante
varias horas
– Impersonales reflejas: un argumento (OD):
• Se interrogó al sospechoso durante varias horas
El pronombre se
• Se con pronominales anticausativas → no es
indicador de OD → Sustitución por el clítico de
acusativo
cambiaría el significado del verbo y la función
semántica del sujeto/oración anómala
– La periodista se emocionó (la periodista experimentó
emoción)
– La periodista la/lo emocionó (la periodista causó
emoción a alguien)
– Los helados se han derretido (los helados han sufrido
un proceso de derretimiento)
– ¿?Los helados los/las han derretido
El pronombre se
• Indica un cambio de voz → de activa a
media:
– ACTIVA (se destaca como sujeto la entidad
que causa el proceso verbal):
• La noticia emocionó a la periodista
• El calor derritió los helados
– MEDIA (se destaca como sujeto la entidad
que experimenta o sufre el proceso verbal sin
destacar una causa externa):
• La periodista se emocionó
• Los helados se derritieron
El pronombre se
• Componente de los verbos pronominales →
puede alterar el significado del verbo:
–
–
–
–
La secretaria ocupó su casa
La secretaria se ocupó de su casa
Han acordado la fecha
Se han acordado de la fecha
• Dada la imposibilidad de combinar el pronombre
átono de dativo (le/les) con el de acusativo
(lo/la/los/las), utilizamos se como marca de OI:
– Le escribí una carta a Inés →*Le la escribí vs. Se la
escribí
El pronombre se
• Sin embargo, en Hispanoamérica es
habitual sustituir el OD singular por el
clítico de acusativo plural cuando el OI
está en plural:
– Les he comprado un ordenador a mis hijos →
Se los he comprado
– Ya les he dicho a mis amigos que no iré a la
excursión → Ya se los he dicho
• En español peninsular se ha registrado
algún uso similar → Cfr. Aragonés con el
clítico de dativo: Ya se les he dicho
Variaciones: leísmo, laísmo, loísmo
• Leísmo: empleo del clítico de dativo
(le/les) en lugar del de acusativo
(lo/la/los/las) para referirnos a un objeto
directo → no siempre incorrecto (Cfr.
Norma RAE):
– A Ignacio le conozco muy bien
– *A mis alumnos les conozco muy bien → A
mis alumnos los conozco muy bien
Variaciones: laísmo
• Laísmo: empleo de las formas la/las para
referirnos a un OI → siempre incorrecto:
– *A María la encanta el cine
• Se da fundamentalmente para aludir una
entidad humana femenina singular. Es
de uso menos extendido que el leísmo.
También puede darse con entidades
inanimadas (laísmo de cosa):
– Si coges la sartén y la das la vuelta, ya
tienes lista la tortilla
Variaciones: loísmo
• Loísmo: empleo de la forma lo/los para
referirnos a un OI masculino o neutro →
siempre incorrecto:
– *A mis hermanos los han dado un premio
• Se da sobre todo con referentes
personales masculinos y plurales. En
singular, predominan los loísmos de cosa
y neutros:
– Cuando el arroz está cocido, lo echas la sal
– Antes iba a esquiar, pero luego lo cogí miedo
Numerales
• Los numerales cardinales son los únicos
que pueden actuar por sí mismos como
pronombres. Los demás necesitan un
determinativo que los sustantive:
– Dame once
– Tengo el doble
• Desempeñan las mismas funciones que el
sustantivo:
– Los primeros me gustaban más
– Necesito el triple
– Díselo a los tres
Demostrativos
• Su paradigma coincide con el de los
determinativos.
• A diferencia de ellos, no acompañan a un
sustantivo.
• Como pronombres, pueden desempeñar
las mismas funciones que un sustantivo:
– Ese es mi novio
– No me digas eso
– Dáselo a aquel
Demostrativos
• Solo llevan tilde cuando existe la
posibilidad de que se confundan con un
determinativo demostrativo:
– Me contaron estas historias increíbles
– Me contaron éstas historias increíbles (Éstas
me contaron historias increíbles → sujeto de
la oración)
• Las formas neutras esto, eso y aquello
nunca acompañan a un sustantivo, por lo
que,
al
funcionar
siempre
como
pronombres, nunca llevan tilde.
Interrogativos y exclamativos
• Los interrogativos qué y cuánto (con sus
distintas variantes) se diferencian de los
determinativos en que no acompañan a un
sustantivo.
– ¿Qué has dicho? vs. ¿Qué tontería has dicho?
– ¿Cuánto quieres? vs.
¿Cuánto dinero
quieres?
• Los interrogativos cuál y quién no dependen del
discurso para ser pronombres, dado que nunca se
combinan con un sustantivo. De ahí que no se
confundan con los determinativos.
Interrogativos y exclamativos
• Deben evitarse las expresiones interrogativas
¿lo qué? ¿el qué? → ¿qué? ¿Cómo dices?
– He comprado un sofá
– *¿Lo qué? *¿El qué? ¿Qué? ¿Cómo dices?
• Funciones:
–
–
–
–
–
–
Sujeto: ¿Quién eres tú?
CD: ¿Qué quieres? ¿A quién viste? ¿Cuál elegiste?
CI: ¿A quién le llevaste la tarta?
CC: ¿Con quién vas al cine?
CP: ¿A qué te dedicas?
Atributo: ¿Cuál es tu profesión?
Interrogativos y exclamativos
• Los pronombres quién y cuánto pueden
actuar
como
exclamativos
cuando
aparecen en oraciones exclamativas para
expresar sorpresa, admiración, etc:
– ¡Quién lo iba a decir!
– ¡Cuánto gastas últimamente!
Posesivos
• No se puede hablar propiamente de
pronombres posesivos, dado que, para
funcionar como pronombres, las formas
tónicas necesitan ir precedidas de un
determinante:
– El mío me gusta más
• Su valor es fundamentalmente posesivo y
contrastivo.
Indefinidos
• A diferencia de los determinativos, no
acompañan a un sustantivo.
• Las formas algo, nada, alguien, nadie y
uno son siempre pronombres.
• Sus funciones son las propias de un
sustantivo:
– Nadie supo qué contestar
– Enrique ha comprado algunos
– Se lo regaló a alguien
– Miguel siempre se queja de algo
Relativos
• Son elementos que remiten anafóricamente a
un núcleo nominal explícito. Si no aparece
explícito, forma parte de una oración adjetiva
sustantivada:
– La chica que tiene el pelo rubio es mi prima
– La ø que tiene el pelo rubio es mi prima
• Desempeñan diferentes funciones sintácticas en
la oración que introducen:
–
–
–
–
La chica que tiene el pelo rubio es mi prima
No encuentro el collar que te he regalado
Vi a la mujer a quien le había tocado la lotería
Estos son los materiales con los que construí mi
casa
– Necesito un amigo en quien pueda confiar
El relativo que
• Pronombre átono invariable en género y
número.
• Puede llevar un antecedente (persona/cosa)
explícito o implícito (en este caso, necesita un
determinante):
– La mujer que viene hacia aquí es mi madre/La que
viene hacia aquí es mi madre
• Se utiliza tanto en oraciones adjetivas
especificativas como explicativas sin necesidad
de ir precedido de ninguna preposición:
– Los hombres que son inseguros no me interesan
– Los hombres, que son inseguros, no me interesan
El relativo quien
• Pronombre átono variable en número en
función del número del antecedente:
– Fueron Lucía y Roberto quienes llegaron
tarde
– La mujer de Iván, quien había declarado en
el juicio, estaba muy nerviosa
• Puede llevar antecedente explícito o
implícito (oración adjetiva sustantivada),
pero debe aludir necesariamente a una
persona:
– *El perro a quien rescataste es muy cariñoso
El relativo quien
• Puede aparecer en oraciones explicativas sin
necesidad de ir precedido de una preposición, a
diferencia de lo que ocurre en las
especificativas:
– El más beneficiado ha sido Luis, quien vendió las
acciones enseguida
– Siempre está con Marta, de quien se queja
continuamente
– *Carlos es un escritor quien publicó su primera
novela el año pasado
– La chica a quien robaron el bolso se llama Eva
– El hombre con quien voy a la reunión es mi jefe
El relativo el cual
• Pronombre con artículo incorporado. Presenta
variación de género y número.
• No puede encabezar oraciones sin antecedente
expreso:
– *El cual vino ayer era mi hermano
• En oraciones especificativas necesita ir
precedido de preposición, a diferencia de las
explicativas:
– *El portátil el cual me compré en la Fnac funciona
muy bien
– Los apuntes con los cuales elaboré el trabajo eran
excelentes
– Fernando, el cual aprobó el examen de Matemáticas,
me llevó a Madrid
El relativo el que
• Si aparece sin antecedente, es un relativo
sustantivado:
– La que te dijo que vinieras es mi hermana
• Aparece en oraciones de
especificativas con preposición:
relativo
– La chica con la que salí ayer es mi mejor
amiga
• También aparecen en las
relativas pseudoapositivas:
oraciones
– Los americanos, los que tienen dinero, viajan
mucho
Los relativos lo que y lo cual
• La forma lo es neutra.
• Puede llevar o no llevar antecedente:
– Con antecedente (lo que y lo cual) → idea o
concepto que aparece previamente (no alude
a una persona o cosa concreta):
• Sara le reveló el secreto a Nuria, lo que/lo cual no
me hizo mucha gracia
– Sin antecedente (lo que) → sustantivador de
una oración:
• Haz lo que quieras
• Lo que pretendía era venir con nosotros
Los relativos donde, como,
cuanto y cuando
• Son adverbios relativos o relativos
adverbiales cuando llevan un antecedente
explícito:
– Dime el lugar donde vas a estar
– No conozco el modo como has llegado hasta
aquí
– Había muchas carpetas y cogimos cuantas
quisimos
– Me acuerdo de aquella época cuando
estabas enamorado de Susana
Los relativos donde, como, cuanto
y cuando
• Sin embargo, si no llevan antecedente,
son traspositores adverbiales y las
subordinadas
funcionan
como
complementos circunstanciales de lugar,
modo, cantidad y tiempo:
– Voy donde tú me digas
– Tengo que hacer el ejercicio como mi
profesor me dijo
– Ella salía de casa cuanto quería
– Me daban permiso cuando les apetecía
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Tema 5. El pronombre