¿Somos realmente quienes creemos ser?
¿Qué nos asegura que la realidad es tal y como la perciben nuestros sentidos?
¿Qué oscuras intenciones se ocultan detrás de los rostros
de los desconocidos con los que nos cruzamos todos los días?
Preguntas todas que surgen al asomarnos al abismo de estas páginas,
que nos lleva a otro mucho más temible, voraz, implacable:
el abismo de la locura.
Se habían vuelto hacia ella,
desnudándola con la mirada.
Nancy aceleró el paso y
siguió caminando,
muy erguida. Cuando le pareció que ya
se había alejado bastante miró
hacia atrás. Seguían charlando, pero
UNA ESPECTRAL FIGURA LA MIRABA entonces
desde el interior de la tasca.
Un desaliñado espectro bajo un cartel luminoso de neón.
UNA MUJER. Tan desastrada como aquellos tipos. Con la ropa raída y desgreñada.
Nancy se la quedó mirando con fijeza unos instantes. SE LE HIZO UN NUDO EN
EL ESTÓMAGO AL RECONOCERLA...
¡Asesina!
ERA ELLA MISMA. Reflejada en el oscuro cristal de la ventana de la tasca.
¡Jo, tío! De miedo.
Su mente se volvió a sumir en una total
confusión. ¡SOY YO! ¡YO! ¡MÍRAME! ¡SOY YO QUIEN LO VA A MATAR! DIOS
SANTO, ¡MIRA! Volvió a mirar hacia delante y siguió caminando. Pero aquella
espectral mirada, aquella vidriosa y tétrica mirada desde la ventana... iba con ella, a su
lado. YO SOY TÚ. SOY QUIEN TÚ ERES. Empezaba a encontrar una enfermiza
satisfacción en torturarse con esa idea. Recordaba la dulce mirada del médico, y el
dolor que reflejó su semblante al darle el rodillazo en los testículos. La aterrorizada
mirada de la enfermera Anderson mientras Nancy le echaba la cabeza hacia atrás. Y
luego aquella ricachona a quien había atacado, ¡por el amor de Dios! ¡Eso es lo que
eres, Nancy!, se dijo, flagelándose, complaciéndose en hacerse daño. Eso es lo que eres.
ERES MALA. NO ERES UNA BUENA CHICA, NO. ERES MALA, NANCY.
Andrew Klavan: La hora animal.
¿ESTOY LOCO? ¿O sólo
celoso? No lo sé, pero sufro de un
modo horrible. HE COMETIDO UN
ACTO DE LOCURA, de locura
furiosa, cierto; pero los celos
anhelantes, el amor exaltado,
traicionado y condenado, EL
DOLOR ABOMINABLE QUE
SOPORTO, ¿no basta todo eso
para hacernos cometer crímenes
y locuras sin ser realmente
CRIMINALES DE CORAZÓN O DE
CEREBRO?
¡CUÁNTO HE SUFRIDO, sufrido y
sufrido de forma continuada,
aguda y espantosa! Quise a esa
mujer con un arrebato
frenético... Y, sin embargo,
¿es cierto? ¿LA QUISE? NO,
NO, NO. ELLA ME POSEYÓ
EN ALMA Y CUERPO,
me invadió,
me encadenó.
FUI Y SIGO SIENDO SU COSA, su juguete.
PERTENEZCO A SU SONRISA, a su boca, a su mirada, a las líneas de su
cuerpo, a la forma de su rostro: jadeo dominado por su apariencia
externa; PERO A ELLA, a la mujer de todo esto, al ser de ese cuerpo, LA
ODIO, LA DESPRECIO, LA EXECRO, siempre la he odiado, despreciado y
execrado; PORQUE ES PÉRFIDA, BESTIAL, INMUNDA, IMPURA: ES LA MUJER
DE PERDICIÓN, el animal sensual y falso que carece de alma, en quien el
pensamiento jamás circula como un aire libre y vivificador; ES LA
BESTIHUMANA; menos que eso, no es más que un flanco, UNA
MARAVILDECARNE SUAVE Y REDONDA QUE HABITA LA INFAMIA.
Guy de Maupassant: ¿Loco?
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
- El horla (Guy de Maupassant)
- Memorias privadas y confesiones de un pecador
justificado (James Hogg)
- La colina de los sueños (Arthur Machen)
- La bruja Lois (Elisabeth Gaskell)
- El percherón mortal (John Franklin Bardin)
- El resplandor (Stephen King)
- Misery (Stephen King)
- La hora animal (Andrew Klavan)
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Pasaje de Terror