Domingos Pellegrini
El llegó a la plaza con una
barreta. Enderezó la estaca de
un arbolito y la afirmó
golpeándola con la barreta.
Amarró la planta a la estaca y
se apartó como para mirar una
obra de arte.
No resistí a provocarle conversación:
- Ud. es del Municipio?
- No, soy de Alicia, hace
cuarenta y dos años. Mi mujer.
- Ah... Fué Ud. quien plantó ese
arbolito?
- No, fué el Municipio.
Un árbol viejo se cayó, plantaron
este nuevo de cualquier forma,
pero yo lo aboné, y le puse esa
estaca ahí.
Pero qué belleza, ya está todo
brotado.
De tardecita vengo a regarlo.
- Entonces a Ud. le gustan las
plantas.
- Las plantas, los bichos, hasta
la gente me gusta, hijo.
- Gracias por la parte que me
cabe...
El sonrió, sacó un tijerón del
cinto y comenzó a podar un
arbusto.
- Ud. es jubilado?
- No, soy desjubilado.
Fué podando y explicando:
- Cuando me jubilé, ya había
visto a muchos colegas
jubilarse y marchitarse, como
árbol que se poda y se riega
con ácido de bateria...
Sabía que hay comerciantes que
riegan el árbol con ácido de bateria
para matarlo, para que no tape la
fachada de su negocio?
Es así... Y ahí queda con la
tienda tostándose al sol!
Picoteó los gajos podados,
formando una alfombra de
hojas alrededor del arbusto.
- Es bueno para la tierra... Todo
lo que sale de la tierra debe
volver para la tierra...
Por entonces, yo ya había visto
muchos colegas jubilarse y
marchitarse.
Usando bermuda y chinela y
quedándose en casa delante
de la televisión.
Sacando panza y engordando...
Hasta que acabaron con
derrame o infarto, de no hacer
nada y todavía vivir hablando
de enfermedades.
Cortó unas flores, hizo un
ramillete:
- Para mi nenita. Alicia. Ella es
un año mayor que yo, pero
parece una nena cuando le
llevo una flor.
Ella también está desjubilada.
Ayuda en la escuela de nuestra
nieta, enseñando a la cocinera a
hacer dulce con poco azúcar y
ensaladas con los restos de las
legumbres que antes eran tiradas
a la basura. Y ayuda en la casacuna también, en el hospital.
IAhh... Alicia vive ayudando a todo
el mundo, por eso no precisa de
ayuda, ni tiene tiempo de pensar
en enfermedades.
Amarró el ramillete con un
ramo de césped, y lo depositó
con cuidado sobre un banco.
- Para regar las plantas tengo
que traer el balde con agua
desde la casa.
Fuí al municipio a pedir para
colocar una canilla aquí.
Me dijeron que no, si no la
gente iba a beber agua y a
dejar la canilla abierta.
Les dije que colocaran una
canilla con reja y candado que
yo la cuidaría.
Dijeron que no.
Yo tendría que quedarme con
la llave y entonces iba a ser
una canilla pública con control
particular, y no se puede.
Sonrió, mirando la plaza.
- Ahí les dije: entonces puedo
cuidar de la plaza, pero no
puedo cuidar una canilla?
Preguntaron, vea esto,
preguntaron si tengo
autorización para cuidar de la
plaza!
No dije más nada. Me vine de
vuelta antes de que me
prohibiesen cuidar de la
plaza...
O antes de que me hicieran
llenar formularios con tres
copias con impuesto y firma
autenticada, para hacer lo que
hago aquí desde que me
desjubilé...
Vé aquél pino hembra allí?
Fué Alicia que lo plantó.
Sólo había un pino macho. Ahora
el macho va a polinizar a la
hembra y ella va a dar piñones.
- Yo ni sabía que existe pino
macho y pino hembra.
- Yo tampoco sabía, hijo.
IAhh... aprendí tantas cosas
cuidando de esta plaza!
Hoy conozco los cantos de los
pajaritos, las épocas de
floración de cada planta, y veo
el pasaje de las estaciones
como si fuese una película!
- Pero la pina va a demorar para
dar piñones, no? - dije, mirando
la pinita aún de nuestra altura.
El me respondió que no tenía
prisa.
- Nuestra nieta es una criatura
y yo ya le dije que será ella
quien recogerá los piñones.
Sin que el municipio sepa... y
Alicia le dijo que, de cada piña
que ella recogiera, debe plantar
por lo menos un piñón en algún
lugar.
Así, al final de su vida, ella
habrá plantado un pineral
desparramado por ahí.
Sin que el municipio sepa, está
claro, si no pueden crear un
impuesto a quien plante árboles...
- Es admirable ver alguien con
tanta edad y tanta esperanza!
El se rió:
-Si es admirable no lo sé, hijo,
sé que es gratificante.
Y ahora, con permiso, que
preciso ir a buscar a Alicia para
salir a caminar.
Vida de desjubilado es así: el
dinero es corto, pero el día
puede ser largo, si la gente no
perdiera el tiempo!
Composição de imagens: Google e Gettyimages
Texto: Publicado na Gazeta do Povo, de 22/05/05,
Fortaleza-CE
Música: Eternamente – E. Cortazar
Formatação: [email protected]
Site: www.momentos-pps.com.br
Traducción JorgeUrz
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